[Ediciones Anteriores] Lunes 15 de enero, 1996
San José, Costa Rica






Centro América A portada

Guatemala



Presidentes preparan próxima cumbre

Guatemala (ACAN-EFE)

Los presidentes de México y Centroamérica, que se encuentran en Guatemala para asistir a la toma de posesión de Alvaro Arzú como nuevo presidente de este pais, aprovecharon la ocasión para preparar la próxima cumbre "Tuxtla-Gutierrez II'', a realizarse en Costa Rica en febrero.

El presidente de El Salvador, Armando Calderón Sol, declaró a ACAN-EFE que los gobernantes centroamericanos conversaron con su colega mexicano, Ernesto Zedillo, durante un almuerzo en un hotel capitalino, sobre ““el tratado de Tuxtla''. México y las naciones centroamericanas suscribieron, en enero de 1991 en la ciudad mexicana de Tuxtla Gutiérrez, las Bases para un Acuerdo de Complementación Económica, y el pasado 17 de noviembre comisiones técnicas de todos los países evaluaron en San Salvador lo actuado hasta entonces en ese marco de cooperación.

Calderón Sol dijo que ““México tiene muchos campos en los que puede dar su experiencia y su grandeza. México, con el grado que ha alcanzado en muchas áreas de tecnología, puede cooperar muchísimo para el desarrollo de Centroamérica''. Por su parte, el presidente de Honduras, Carlos Roberto Reina, dijo a ACAN-EFE que ““los presidentes centroamericanos tuvimos un almuerzo con el presidente de México para preparar la agenda de Tuxtla Gutiérrez II''. Reina explicó que en ““Tuxtla Gutiérrez I se abrieron una serie de posibilidades en cuanto al ingreso de Centroamérica a toda la esfera del TLC (Tratado de Libre Comercio de Norteamérica) a través de relaciones bilaterales entre Centroamérica y México''. "Yo creo'', añadió, que ““ese es uno de los aspectos más importantes que hablamos con el presidente Zedillo''. Una fuente de la cancillería salvadoreña explicó a ACAN-EFE que en la pasada reunión de San Salvador se revisaron los asuntos que los presidentes centroamericanos definieron como prioritarios para su Alianza para el Desarrollo Sostenible de la región.

Dicha alianza contempla acciones conjuntas en los campos político, económico, social, cultural y de medio ambiente.

En el área económica, los presidentes reafirmaron su decisión de llevar adelante la integración centroamericana, la coordinación y armonización de las políticas macroeconómicas y la modernización de la infraestructura regional en materia de energía, transporte y telecomunicaciones.

Además, buscan la inserción efectiva de la región en la economía internacional, especialmente en comercio e inversión.

Las relaciones comerciales entre México y los países centroamericanos tuvieron un importante desarrollo a partir de la reunión de Tuxtla Gutiérrez I, la cual se llevó a cabo después de que el ex presidente mexicano Carlos Salinas de Gortari decretara, el 29 de noviembre de 1990, la formación de la Comisión Mexicana para la Cooperación con Centroamérica.

Dicha comisión está integrada por 22 dependencias del Ejecutivo Federal mexicano y está encargada de promover, coordinar y evaluar las acciones, proyectos y programas de cooperación entre México y las naciones centroamericanas.

El vicecanciller de Panamá, Omar Jaén Suárez, declaró el sábado en México que la próxima cumbre ““Tuxtla Gutiérrez II'' será el foro para que los países centroamericanos y México logren una nueva fase de entendimiento en asuntos económicos y de cooperación.

El presidente salvadoreño comentó a ACAN-EFE que ha podido conversar durante su estancia en Guatemala con sus colegas centroamericanos sobre el nuevo impulso que puede tener la integración regional con la asunción de Alvaro Arzú de la presidencia de Guatemala.

"Creemos que el presidente Alvaro Arzú es un hombre muy decidido alrededor de la política centroamericana, creemos que vamos a tener en él a un impulsor en esta nueva etapa de una Centroamérica democrática, estamos convencidos que el presidente Arzú viene con esta filosofía y vamos a tener una verdadera integración'', destacó Calderón Sol.


Nuevo presidente invitó a firmar la paz

Guatemala (ACAN-EFE)

El político conservador Alvaro Arzú juró ayer como el cuarto presidente civil de Guatemala, desde que retornó la democracia hace diez años e invitó a la guerrilla de su país a firmar la paz a la mayor brevedad posible.

El gobernante saliente, Ramiro de León Carpio, impuso la banda presidencial a Arzú, fundador del Partido de Avanzada Nacional (PAN), desde el cual abandera los postulados de la llamada ““nueva derecha'', en un acto celebrado en el Gran Teatro Nacional ““Miguel Angel Asturias'' ante más de 60 delegaciones extranjeras.

En su discurso de toma de posesión, Alvaro Arzú, un acaudalado empresario, dijo que la paz es fundamental para lograr la unión y el desarrollo del país y llamó a la guerrilla de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG) a poner ““todo de su parte para firmar la paz a la mayor brevedad posible'' y se integre en la ““legalidad'' constitucional.

"La paz es fundamental'', indicó en el Gran Teatro Nacional "Miguel Angel Asturias'', para concluir un conflicto que ha rasgado las entrañas y lastimado el tejido mismo de la convivencia y exacerbado los sentimientos de intolerancia.

La desconfianza debe superarse y en este proceso dijo que el Ejército debe apoyar la reconciliación, modernizarse y reestructurarse porque una institución que nace del pueblo debe "servir'' al mismo.

Lanzó una advertencia a aquellos niveles vinculados al aparato del Estado que hayan protegido las bandas delincuenciales, a las que prometió combatir y desmantelar, porque ““nuestra patria nunca será más cobijo de delincuentes''. En su discurso a la nación, que comenzó con un mensaje de esperanza y confianza al ““sufrido'' pueblo de Guatemala ante la situación ““difícil e incierta'' que atraviesa el país, Arzú anunció que sus tres primeras prioridades serán combatir la ““miseria, los privilegios y la discriminación''. Para acometerlos, adelantó que va a presentar de forma inmediata ante el Parlamento varias iniciativas de ley para reformar de forma integral el Estado, el poder Ejecutivo, los gobiernos municipales y la policía civil.

Demandó para los pueblos indígenas, que constituyen el 60 por ciento de la población de 10,5 millones de habitantes, un cambio en las relaciones que se basen en la democracia real y de derecho.

Al pueblo de Guatemala pidió que recupere su autoestima para salir de una crisis acumulada a lo largo de décadas, que ha provocado un escepticismo general con el que no se cree en nada ni en nadie ““y nada es tan paralizante como eso''. Además, instó a todos los sectores sociales (empresarios, sindicatos, Ejército) a ejercer la autocrítica ““sobre lo que no hemos hecho y lo que nos hemos hecho los unos a los otros, dándole a veces la espalda a Guatemala''. "Necesitamos grandes cambios'', enfatizó el nuevo presidente, quien prometió impulsar el desarrollo, negociar la paz y extender la seguridad ciudadana, uno de los graves problemas del país que acrecentó en el último semestre del año pasado.

Junto con Arzú, juró como nuevo vicepresidente, ante Carlos García, presidente del Congreso Legislativo, el odontólogo Luis Flores, que sustituyó a Arturo Herbruger, un destacado abogado y ex presidente del Tribunal Supremo Electoral.

Delegaciones oficiales de más de 60 países presenciaron la ceremonia de transmisión del mando presidencial, que se celebró en el Gran Teatro Nacional ““Miguel Angel Asturias'' en esta capital en medio de extremas medidas de seguridad a cargo de unos 1.000 agentes civiles y militares.

Participaron el presidente de México, Ernesto Zedillo, que se constituye en el primer gobernante de ese país que asiste a un acto de esta naturaleza, así como sus colegas de Costa Rica, José María Figueres; El Salvador, Armando Calderón Sol; Honduras, Carlos Roberto Reyna; Nicarauga, Violeta Barrios de Chamorro, y de Panamá, Ernesto Pérez Balladares.

El acontecimiento también reunió al Príncipe Felipe de Borbón, heredero de la Corona Española, y al Príncipe de Jordania, Raad Bin Zeid, así como a los vicepresidentes de Ecuador, Eduardo Peña, y de Perú, Ricardo Márquez.

Por su parte, el secretario general de la Organización de Estados Americanos, el colombiano César Gaviria, y el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el uruguayo Enrique Iglesias, aprovecharon su estadía en Guatemala para reiterar su apoyo al proceso democrático en este país centroamericano.

Arzú ganó la presidencia en la segunda vuelta de elecciones del pasado domingo frente a su rival, el también conservador Alfonso Portillo, y ha prometido que a partir de hoy, lunes, pondrá a funcionar la maquinaria estatal, combatirá la violencia y resolverá la ““difícil'' situación económica que recibe.

Para lograrlo cuenta, además del poder Ejecutivo, 42 de los 80 escaños del Congreso Legislativo y 107 de las 330 alcaldías del país, así como el respaldo de la Iglesia Católica, la cúpula del sector empresarial y el beneplácito de la comunidad internacional, que certificó la limpieza de los comicios.


Elogian avances en el proceso de paz

Guatemala (ACAN-EFE)

Ramiro de León Carpio, quien ayer entregó la Presidencia de Guatemala, al empresario conservador Alvaro Arzú, rindió al nuevo Congreso Legislativo su último informe de Gobierno en el que destacó los avances alcanzados en el proceso de paz con la guerrilla como uno de sus ““mayores logros''. De León Carpio fue designado transitoriamente por la cámara legislativa el 6 de junio de 1993 para concluir el mandato de Jorge Serrano, que fracasó en su intento de perpetuarse en el poder al disolver el Parlamento y la Corte Suprema de Justicia.

Siete meses después de tomar el poder y en medio de la inestabilidad provocada por el ““autogolpe'' de Serrano, De León Carpio reanudó las conversaciones directas con la guerrilla de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemaltea (URNG), iniciadas en abril de 1991.

De acuerdo con el gobernante saliente, el restablecimiento del diálogo de paz, mediado desde entonces (enero de 1994) por la ONU, permitió firmar más de la mitad de los acuerdos programados.

Lo que para De León Carpio antes era ““impensable'' se alcanzó durante su gestión de 31 meses como la firma del acuerdo sobre derechos humanos y la verificación internacional, dijo ante los 80 nuevos diputados.

Estos permitieron la instalación en agosto de 1994 de la Misión de Naciones Unidas para Guatemala (MINUGUA), formada por unos 400 observadores extranjeros que verifican el respeto de los derechos humanos.

Asimismo, el reasentamiento de poblaciones desarraigadas por la guerra, el establecimiento de la comisión que verificará los crímenes de guerra, iniciada en 1960, y el reconocimiento de la identidad y derechos de los indígenas, mayoritarios en este país.

En la mesa de negociaciones, que se encuentra en un ““receso'' a la espera de que asuman las nuevas autoridades, quedó el debate sobre la situación socioeconómica y agraria, torpedeado por un sector de los terratenientes que temen una eventual reforma agraria y la pérdida de sus privilegios.

El presidente electo, Alvaro Arzú, ha prometido agilizar el proceso de paz, sin que ““nada ni nadie'' lo pueda impedir, y se propone concluir con los asuntos pendientes en un plazo de entre ocho y diez meses.

Como parte de sus logros para reducir el enfrentamiento armado, que ha provocado la muerte de 150.000 guatemaltecos, De León Carpio recordó que desmovilizó la figura del comisionado militar, fuerza paramilitar de 28.000 hombres.

En igual forma, dijo, efectuó una ““reducción gradual'' de los comités cívicos de autodefensa civil, formados por unos 500.000 hombres armados y conocidos también como Patrullas de Autodefensa Civil (PAC), a las que se le atribuyen graves atropellos contra los ciudadanos.

"Quedó prohibido el reclutamiento militar forzoso y si bien se dieron violaciones de los derechos éstas no fueron acciones producto de una política de Estado'', aseguró el tercer presidente civil en diez años desde el regreso a la democracia en Guatemala.

En su último informe de labores, de De León Carpio describió un panorama alentador para el nuevo Gobierno, debido a sus logros en los campos político, social y económico.

Recordó el respaldo económico por cerca de 91,9 millones de dólares para fortalecer la paz otorgado por la comunidad internacional durante una reunión con los países donantes celebrada en París.

"Luego de restaurar la estabilidad macroeconómica interrumpida por el autogolpe, el gobierno tomó medidas de estabilización, acordando metas monitoreadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Remarcó que su gestión, que concluyó sin el apoyo de partido político alguno, termina con un ““apropiado'' marco macroeconómico, que aseguró la estabilidad.

Tras la crisis política y económica de sus primeros meses, el nivel de inflación se redujo de 14,3 por ciento en 1993 a 8,6 por ciento en 1995 y el crecimiento de la economía subió de 3,9 por ciento a 5,0 por ciento al cerrar el año pasado.

En cuanto a la carga tributaria, que ha sido una de las más bajas en Latinoamérica, De León destacó su recuperación al pasar del 6,8 al 7,8 por ciento, en tanto que el déficit fiscal pasó de unos 165 millones de dólares en 1993 a unos 56,3 millones de dólares en 1995.

"Que las semillas que hoy sembramos, generen fruto para la dignificación de las instituciones, para la construcción de una paz firme y duradera, para la reconciliación y el mejoramiento del nivel de vida de los guatemaltecos'', dijo al finalizar su discurso.

De León Carpio entregó ayer el poder a Alvaro Arzú, del Partido de Avanzada Nacional (PAN), que ganó los comicios de hace una semana y gobernará con amplio margen de maniobra al tener 42 de los 80 diputados de la cámara legislativa y 107 de las 330 alcaldías de todo el país.


Guatemala no necesita luchas fraticidas, dice Arzú

Guatemala (ACAN-EFE)

El diputado Carlos García, que asumió ayer como nuevo presidente del Congreso de Guatemala, aseguró que este país no necesita de luchas fratricidas sino del cumplimiento de la ley, paz, justicia y trabajo.

García, del conservador Partido de Avanzada Nacional (PAN), que llevó a la presidencia de Guatemala a Alvaro Arzú, comentó que el Parlamento inicia una nueva etapa llena de retos y desafíos, que para encararlos ““tenemos que ser unánimes''. "Le corresponde a este organismo demostrar que la democracia no se agota en los eventos electorales'' y consagrarse en las tareas del poder público como el equipamiento del país en materia de salud, educación y comunicación, apuntó en su discurso.

Agregó que tienen la responsabilidad de legislar y fiscalizar "el renacimiento de Guatemala como una gran nacion'' y por eso "aceptamos la responsabilidad en momentos díficiles para el país''. "Pareciera que un huracan de maldad se apoderara en nuestro sistema de convivencia social abriendo más profundamente el abismo que separa a ricos y pobres, a mujeres de hombres y a indigenas de no indigena'', dijo.

Según Regás, ante esta ““dolorosa situación'' lo imprescindible es que ““nos unamos y juntos superemos el estado actual'' porque ““ya no hay tiempo de enemistadades, confrontaciones, mentiras y demagogias''. "No podemos permitirnos ninguna clase de juegos oportunistas con la violencia. Nos importa proteger la seguridad de las personas'', agregó.

Como Congreso, indicó, se remarcará la primacía de la persona porque la familia ““es fundamental para los valores de la sociedad''. "Guatemala no necesita luchas fratricidas sino leyes que se cumplan. Necesita trabajo, paz, justicia y libertad'' y ““eso lo cumpliremos'', destacó.

El nuevo presidente del Congreso dijo a sus otros 79 compañeros diputados que antes de sus partidos ““está Guatemala" porque ““sólo tenemos una patria''. Para resolver la problemática nacional, el Parlamento se compromete a trabajar unido para que el período de 1996 sea conocido como el que más hizo para combatir la impunidad, la corrupción, el narcotráfico, la miseria, los privilegios y la discriminación, subrayó.

Regás también expresó que desea que su período, de un año, sea conocido como el que implantó la desconcentración y descentralización administrativa y el que moralizó y modernizó el Estado.

El reto que se tiene es llevar seguridad a todos los guatemaltecos dentro de un marco independiente de poderes, de honradez, eficiente y democrático.

"La clase de sociedad que construyamos y la clase de poder que generemos decidirá a la larga si será la oscuridad o la luz la que domine al país'', advirtió Regás en su discuriso ante las más altas autoridades del país, el cuerpo diplomático y funcionarios de Estado.


Presidentes abandonaron el país

Guatemala (ACAN-EFE)

Los presidente de México, Ernesto Zedillo, y Nicaragua, Violeta Chamorro, abandonaron Guatemala, tras participar en la investidura del empresario y político conservador Alvaro Arzú, como nuevo gobernante del país centroamericano.

En una breves declaraciones, el gobernante mexicano dijo que "vemos con buenas perspectivas'' a la nueva Administración, que asumió Arzú para un período de cuatro años.

Zedillo sólo estuvo por espacio de ocho horas en Guatemala, y regresó a su país luego de mantener una reunión privada con Arzú.

Por su parte, la presidenta de Nicaragua, Violeta Chamorro, se despidió de este país, después de saludar al nuevo gobernante.


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