La Universidad de Costa Rica y la Guerra Civil de 1948

Patricia Fumero


El conflicto de 1948 supuso una ruptura en la vida de los costarricenses y de la Universidad de Costa Rica (UCR) en particular. Por su impacto, es considerado el estallido de violencia política más dramático de Costa Rica. El cuerpo docente y el estudiantado universitario no quedaron ajenos a esta situación.

Los primeros enfrentamientos ideológicos se presentaron a raíz de la elección del decano de la Facultad de Derecho en abril de 1946. La división creada entre los docentes al elegirse Fernando Baudrit como rector repercutió en la conformación de la terna para elegir al decano de Derecho. De dicha terna se excluyó a Rómulo Tovar por su filiación política (calderonista), pese a tener el apoyo de la mayoría de los estudiantes. Por este motivo se organizó un frente estudiantil que convocó una huelga. Las presiones ejercidas por los estudiantes provocaron la renuncia del rector Baudrit, del secretario general, Rodrigo Facio Brenes y de varios decanos (no se hicieron efectivas). Las autoridades universitarias alegaban que la elección de la terna era legal, mientras que los estudiantes y varios profesores aducían que era un asunto moral.

El acuerdo al que llegó el Consejo Universitario (CU) provocó que el movimiento fuera tildado de comunista por Rodrigo Facio y otros opositores al régimen. Así, con motivo de la creciente ideologización de la lucha y la persecución política, se organizó el frente anticomunista universitario, "Comité de Afianzamiento Democrático de la Universidad".

Para 1947 la polarización política en UCR se hizo aún más evidente. Algunos estudiantes universitarios, junto con alumnos de segunda enseñanza, se afiliaron al frente oposicionista al gobierno de Teodoro Picado y participaron activamente en la Huelga de Brazos Caídos. Su intervención no se limitó a la organización de una marcha de repudio, sino que también suspendieron las lecciones.

Esta situación provocó que los sectores identificados con el Gobierno hostigaran a sus opositores y que estos a su vez, persiguieran a todo aquel que tuviera algún vínculo con el régimen o que aparentara tener filiación comunista. Así, Luis Demetrio Tinoco Castro fue objeto de una persecución por una denuncia presentada por un estudiante en un periódico capitalino. A Tinoco Castro se le acusó de mantener una abierta beligerancia política, por tal motivo presentó su renuncia irrevocable en agosto de 1947. El problema se agravó cuando la investigación puso en evidencia una carta que fue firmada por algunos miembros del cuerpo docente de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, encabezados por Rodrigo Facio, en la cual se solicitaba la renuncia de Tinoco. El objetivo era impedir que el profesor externara sus opiniones políticas en su cátedra. Un año después el CU aceptó la renuncia de Tinoco a sus cargos, pese a que el tribunal de honor que estudió su caso determinó que las acusaciones contra Luis Demetrio Tinoco no tenían fundamento.

Ambas fracciones recibieron presiones en el campus, en especial los partidarios del grupo en el poder. Estas recrudecieron cuando en octubre de 1947, el profesor de Farmacia, Roberto Campabadal Tinoco (gobiernista), tuvo un fuerte enfrentamiento con un grupo de estudiantes de Ingeniería, opositores al gobierno. Los insultos y el acoso se extendieron a los profesores Fernando Chaves Molina y Rodrigo Vargas Chacón. Las autoridades universitarias no tomaron el asunto en serio, pese a las denuncias que se presentaron ante los decanos de las facultades de Ingeniería y Farmacia.

El enfrentamiento se complicó con las presiones ejercidas por la prensa y por el Partido Republicano Nacional (PRN), por medio de la APEC (Asociación Política de los Estudiantes Costarricenses), agrupación progobiernista. APEC contaba con 600 universitarios para 1948, cuando la UCR tenía 1258 alumnos.

La situación empeoró en marzo de 1948. La gravedad de los incidentes y la polarización política e ideológica del momento obligaron al CU a prorrogar el inicio de las lecciones. La guerra comenzó el 19 de marzo. En esos primeros días las fuerzas revolucionarias utilizaron, esporádicamente, las instalaciones de la UCR en Barrio González Lahmann para disparar en contra del Cuartel Bellavista. Así, el gobierno de Picado decidió tomar las instalaciones de la UCR. La responsabilidad de la operación recayó en el estudiante de derecho, Guillermo Villalobos Arce. La toma duró cuatro o cinco días.

Al triunfar el Ejército de Liberación Nacional, el Consejo Estudiantil Universitario (CEU) envió un comunicado a la prensa nacional, en mayo de 1948, en el cual incluyó una lista de profesores y estudiantes "colaboracionistas". A estos profesores se les exigió la renuncia inmediata y de no acceder, se destacarían batallones de estudiantes para impedir su ingreso a la UCR. Para los estudiantes acusados se pidió una sanción de dos años.

Los profesores acusados por los Tribunales de Ética creados por los estudiantes fueron Fernando Chaves Molina, José Merino y Coronado, Jorge Volio, Héctor Beeche Luján, Roberto Campabadal Tinoco, Manuel de la Cruz González, Jaime Soley, Hernán Zamora Elizondo, Julián Zamora Dobles, Salvador Umaña, Rodrigo Cordero Zúñiga, Rodrigo Vargas Antillón, José Amador Guevara y Fabián Dobles. Los estudiantes denunciados fueron Mario Rueda Porras, Alvaro Gené Sojo, Guillermo Villalobos Arce, Oscar Bákit Padilla y Fernán Rodríguez Gil. En una primera lista fue incluido Gonzalo González, decano de la Facultad de Farmacia, por su vínculo matrimonial con Luisa González, miembro del Partido Comunista. Asimismo, tuvieron que renunciar Moisés Vincenzi y Francisco Salazar. En su investigación, el CU no encontró culpable a ningún docente. Los Tribunales de Ética denunciaron a estos profesores y estudiantes en forma totalmente arbitraria, por lo que las acusaciones se prestaron para venganzas personales.

Según testimonio de la viuda de Fabián Dobles, Cecilia Trejos, varios elementos de las fuerzas militares victoriosas ingresaron a la UCR y apresaron a los docentes. Sobre la detención de Manuel de la Cruz González, doña Cecilia comentó "[que] a él le dolió muchísimo&...; eso que lo pasearan en un camión de carga por toda la Avenida Central; [a] todos los habían agarrado de la universidad y los metieron ahí&...; era una cosa espantosa".

La expulsión de profesores progobiernistas, o tildados así, se explica porque entre los profesores parece haber habido una clara desproporción en favor de la oposición, mientras que entre los alumnos había aparentemente una división más equilibrada entre oposicionistas y progobiernistas, Para enero de 1949, 107 personas, entre docentes y funcionarios, contribuyeron con 4636.10 colones para el sostenimiento del Ejército de Liberación Nacional. Además de dos mil colones que donó el CEU.

Hoy, a 50 años de la Guerra Civil, al efectuar un balance y al analizar los sucesos acaecidos en el interior de la UCR, encontramos que las persecuciones ideológicas a las que se enfrentaron profesores y estudiantes fueron producto de fanatismos políticos y no de delitos probados. Estos hechos nos hacen reflexionar sobre esta etapa de nuestra historia universitaria.


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