Librero

Dos que saltan el castellano

Rodrigo Soto / Luis Chaves
Les pétroglyphes / Poesie Scelte
Les pétroglyphes. Éditions Meet. Saint-Nazaire. 142 págs.
Poesie scelte. En Revista Smerilliana. Casta Diva. 382 págs (todo el volumen).

Bértold Salas M.
bsalas@nacion.com


Rodrigo Soto y Luis Chaves fueron traducidos al francés y al italiano, respectivamente

En un caso, reinó el propósito, el esfuerzo conscientísimo. En el otro, aunque el trabajo es continuo y complejo, desde otro rincón del mundo llegó un correo electrónico que traía la casualidad, extraña y dichosa. El punto es que, recientemente, trabajos de los escritores costarricenses Rodrigo Soto y Luis Chaves fueron traducido al francés y al italiano, respectivamente.

Para los nacionales, la traducción no es un fenómeno corriente, y se puede decir que es un indicador más de la poca resonancia que nuestra literatura tiene más allá de sus fronteras. Precisamente por esta singularidad hay que aplaudir cada vez que un texto criollo salta la barrera del castellano.

En francés, Ediciones Meet publicó Los petroglifos, el primero de los cuatro relatos largos de Figuras en el espejo (2001), con traducción de Christophe Josse y prólogo de Patrick Deville. Al italiano, la revista Smerilliana publicó una decena de los poemas más conocidos de Chaves, provenientes de Los animales que imaginamos (1997) e Historias Polaroid (2000), traducidos por Raffaella Raganella.

Lo causal y lo casual

En el caso de Soto, la edición bilingüe de Les Pétroglyphes tuvo su origen en la beca que ganó en 1998, a través de la cual radicó en la "Maison des écrivains étrangeres et des traducteurs" de Saint-Nazaire. Quienes ganan esa beca -algunos otros beneficiados: Gao Xingjian, Reinaldo Arenas, Ricardo Piglia-, tienen la posibilidad de publicar su trabajo. Una parte importante de Figuras en el espejo fue escrito en Saint-Nazaire, y el lugar de nacimiento de uno de los personajes principales.

No es este su primer texto vertido al francés. En 1997 apareció L'ombre derrière la porte ("La sombra detrás la puerta"), y Heurs et malheurs d'un fabriquant de jouets ("Ventura y desventura de un fabricante de juguetes"), en 1999. Pero a diferencia de aquellos, esta edición es un libro propiamente, no un texto que comparte el libro con otros textos. Un relato que trata, además, tres temas recurrentes en Soto: la niñez, el amor y la violencia.

En el caso de Luis Chaves, son sus primeros poemas traducidos al italiano; en años anteriores algunos otros habían brincado hacia el inglés y aparecido en distintas revistas.

Pero esta vez, mandó la casualidad. Chaves es uno de los escritores costarricenses más activos, tanto dentro como fuera del país, y sin embargo no deja de tener algo de insólito el camino de sus versos hacia el italiano. "Todo fue accidental", cuenta, "un día recibí un e-mail de esta mujer llamada Raffaella Raganella; me dice que encontró unos poemas míos en Internet, que los tradujo y envió a un concurso".

Hasta allí todo normal: unos versos que entusiasman a una italiana y que los traduce; italiana que además tiene a la traducción por pasatiempo, pues vive del diseño gráfico. Sin embargo, meses después, "llamaron a Raganella para comunicarle que había ganado el concurso, y entre los premios se encuentra la publicación de su traducción", relata Chaves.

De esta manera, "Después de un recital", "Opciones", "Reporte meteorológico A.M." y "Ringside", entre otros poemas, aparecen, en edición bilingüe, al lado de poetas como el escocés Douglas Dunn, el francés Yves Bonnefoy, el español Fernando Ortiz, y una veintena más.

Chaves no dice demasiadas cosas sobre los alcances que tiene esta traducción para su trabajo. Ni la infla, ni la menosprecia. Destaca que puso sus poemas al lado de los de un poeta con el que siente alguna afinidad, como Dunn.

"No sé si la poesía es un género en el que alguien pueda estar "actualizado", pues no circula mucho", reconoce, cuando se le pregunta sobre el lugar de su poesía entre lo que se escribe actualmente. Es decir: no puede especular cuánto de su poesía tiene su paralelo con lo escrito por otro poeta, en otro continente. Sin embargo, "siempre habrá gente escribiendo desde el mismo lugar del que uno lo hace".

Para conocer el trabajo de esa gente, y el propio sea conocido, no hay otro camino que circular por el exterior. Como ahora pasa con Soto y Chaves.


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