Librero

Un soundtrack de tu época

Ana Wajszczuk
chicaiguana@gmail.com


Luis Chaves
Chan Marshall
Poemario
Editorial: Visor de poesía

Hay poemarios que son apenas una colección de versos, donde en el mejor de los casos se encuentran un par de poemas sólidos. Hay otros que se leen con la sensación de estar entrando a un mundo con sus propias reglas y verdades que resuenan en nosotros. Los hay recordados solamente por un momento brillante. Y hay poemarios que son todo lo anterior - poemas sólidos, momentos brillantes, mundo que se agrega a nuestro mundo-, pero que, además, logran captar las fibras íntimas de su época. En esta clave resuena Chan Marshall, el último libro del costarricense Luis Chaves. Publicado por la prestigiosa editorial Visor, como libro ganador del III Premio de Poesía Fray Luis de León, en España; Chan Marshall es el cuarto poemario de Chaves, el que lo viene a consolidar como una voz de primera línea entre su generación. Una voz más depurada que en Los animales que imaginamos; con el mismo spleen urbano de Historias Polaroid, pero que entra de lleno en el desencanto -amoroso y existencial- donde "no hay razón para nada/ un día algo está sano/ la mañana siguiente lo arrancan de raíz".

Chan Marshall se alimenta, como digno hijo de su época, de lo audiovisual. Hay algo de táctil, de sinestésico en los poemas, como secuencias en plano detalle: la mujer que pasa la ropa de una maleta a otra, el tetrabrick junto a la estatua del héroe nacional, los restos de la cena en el wok como testigos del fin del amor, la ciudad como "una constelación administrativa/ que de noche disimula el subdesarrollo". Chaves, como una antena parabólica, capta lo que nuestra mirada dura de lo cotidiano no atraviesa, decodifica las señales en imágenes y nos las devuelve con una fuerza que jamás creímos ver en ellas.

Un tempo musical discurre por el libro: versiones instrumentales de canciones ficticias, remixes, traducciones apócrifas de letras, música de fondo en las escenas, bonus tracks, créditos al final. Chaves compone soundtracks en forma de poemas, con una construcción metafórica intensa y a la vez despojada, alejada de la lírica y del lenguaje enrevesado; con elementos que van de lo mínimo y lo cotidiano a lo francamente insignificante y hasta vulgar de la cultura urbana y moderna, el spleen de una ciudad "condenada a la pequeñez".

Chan Marshall, su trasfondo, se alimenta de la poesía estadounidense moderna, de ensayistas de la cultura urbana como Greil Marcus o Guy Debord, del sarcasmo de narradores como Louis Ferdinand Céline o Hunter S. Thompson; del cine, de la televisión, de la alta cultura y la observación sutil y hasta esnob de lo popular, como en los fragmentos de la segunda parte del poemario, Grandioso Bingo.

El libro tiene ciertos momentos un tanto flojos - algunos fragmentos en prosa que actúan como anotaciones, o puntuaciones; pequeñas sentencias que dejan la sensación de que podrían haberse explorado más- pero incluso en ellos Chaves explora las "fallas de origen" -tal el título de la primera parte del poemario- de un sueño americano comprado en cuotas a intereses altísimos; explora la experiencia moderna -desde su moda hasta su moral- de una urbe latinoamericana; y a la vez, explora el desencanto, la desilusión amorosa, la insatisfacción: temas clásicos si los hay. Si como definió Baudelaire -quien exploró también las fibras de su época tomándole el pulso a la urbe- lo moderno es "lo transitorio, lo fugitivo, lo contingente, la mitad del arte, cuya otra mitad es lo eterno y lo inmutable", Chan Marshall es un libro decididamente moderno y sus poemas, momentos de contacto que Chaves identifica y extrae de ellos belleza pura, demoledora, música de fondo para el soundtrack de su época.


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