Costa Rica, Domingo 20 de abril de 2008

/ÁNCORA

Estadísticas Resultados Posiciones Calendario Jugadores

Librero

Otros sueños

 Dorelia Barahona

  La ruta de las esferas

 Novela

 Editorial Farben

Ignacio del Valle

Escritor español

A medida que avanzaba yo en la novela La ruta de las esfera s, no hacía más que recordar la carta que escribió Goethe en 1827: “Me gusta echar un vistazo a lo que hacen las naciones extranjeras y recomiendo a cualquiera que haga lo mismo. Hoy día, la literatura nacional ya no quiere decir gran cosa. Ha llegado la época de la literatura universal, y cada cual debe poner algo de su parte para que se acelere su advenimiento”.

Pues bien, la autora ha puesto un mucho de su parte con esta novela para ese acelerón porque es consciente de que la novela, al igual que Costa Rica, tiene vocación mestiza: es ágora, punto de encuentro, de intercambio, de política; sana colectividad, mosaico de ideas, travestismo social.

Montaigne lo resume mejor que yo: sea cual sea la diversidad de hierbas que haya, se engloba todo bajo el nombre de ensalada.

La ruta de las esferas habla de esa ensalada, es decir, de todo lo que impulsa al ser humano: el amor, el erotismo, la desdicha, el odio, la frustración, el deseo, la carne, la herida, la existencia, la muerte, la belleza…, y lo ha hecho utilizando la lógica de los sueños para contar su historia.

Son sueños cuya textura mezcla el aliento épico de una historia tica llena de colonos, filibusteros, traficantes, indígenas, religiosos, amantes, héroes y canallas, máquinas, oro –el físico y el mítico–, sangre, agua, piedras y volcanes, junto a la magia, ese colibrí que nos guía, brillantísimo y azulado, entre los vivos muy vivos, y unos muertos con una diminuta llama, una chispa roja que los corona y que sólo deambulan ocupados en repetir los actos de cuando estaban vivos.

Se logra así un perturbador panóptico de Costa Rica, de la extrema complejidad de su mundo, de sus categorías, de sus relaciones, de su pluralidad de perspectivas.

No obstante, y en un primer momento, al lector que recorra sus páginas quizás pueda parecer que es una novela sobre la guerra atroz y borradora, un libro sobre las pugnas y enfrentamientos que conformaron el sangriento parto de la nación costarricense.

Puede sacar eso en limpio cualquiera que siga la trayectoria del colibrí –nuestro particular Virgilio aéreo, con su corazón que late 1.200 veces por minuto– y se encuentre las revueltas indígenas contra los españoles, o bien con el despótico y mesiánico William Walker y su lema Five o None , debido a su obsesión por conquistar las cinco repúblicas centroamericanas, o bien se mezcle en los zafarranchos de los mineros contra la explotación de The Costa Rica Pacific Gold Mining.

Sin embargo, esa sería una lectura incompleta porque Dorelia Barahona ha leído con aprovechamiento la afirmación de Scott Fitzgerald acerca de que toda vida consiste en acercarse y alejarse de una sola frase: “Te quiero”. En efecto, La ruta de las esferas es una novela de amor, de ese –como la autora escribe–, mundo complicado de afectos por expresar y palabras por decir.

Son el amor de Francisca por Gil, a pesar de borracheras e infidelidades; el de Nicolás por Mercedes, por mucho que esta se empeñase en que no se puede una dar el lujo de que un corazón mande sobre el destino pues esto sólo lo pueden hacer los ricos; el del héroe nacional Juan Rafael Mora por Inés, un amor hasta el último momento, justo antes de ser fusilado; el de Buenaventura por Josefa, que se comulgaban los secretos mirándose, o el de Buenaventura por Dulcehé o por Pilar; incluso el de Minor Keith por su esposa Cristina.

A la postre, siempre es la búsqueda de unos ojos donde mirarse, un corazón donde sentirse, una memoria donde recordarse: una parte que busca otra parte.

Sin embargo, en esta novela no sólo los personajes sienten: también el aire y el tiempo porque Barahona ha impuesto las manos a Costa Rica, como Buenaventura se las imponía a Cristina para invadir cada una de sus partículas.

Ha tallado un libro al igual que Buenaventura tallaba las piedras brutas a cincel y mazo, para poner orden en el caos, hasta conseguir, a fin de retratar el hermoso y terrible espectáculo de la vida humana, una gran y perfecta esfera de literatura.

IGNACIO DEL VALLE ES AUTOR DE LA NOVELA ‘EL TIEMPO DE LOS EMPERADORES EXTRAÑOS’, PREMIO DE LA CRÍTICA DE ASTURIAS del 2007.

FOTOS

Nacion.com

Áncora
Desde 1972, Áncora es la revista cultural de La Nación. Los domingos ofrece variada información y análisis sobre literatura, teatro, danza, cine, artes plásticas, lingüística, arte culinaria, filosofía, ciencias, libros y otros campos de la cultura.
B&R
Todo lo que necesita saber del desarrollo inmobiliario y los bienes raíces en este suplemento que se publica todos los sábados. Los temas son muy variados y abarcan desde la compraventa de una casa, hasta los trámites legales al construir.
Caja de Cambios
Un suplemento dedicado a las últimas novedades sobre automóviles, transporte, y combustibles. Encuentre aquí espacios interactivos donde podrá anunciar la venta de su carro, dar su opinión y hasta mostrarle al mundo las fotos de su 'chuzo'.
Proa
Reportajes, semblanzas, relatos, crónicas y entrevistas se mezclan en esta publicación dominical dedicada a resaltar el ángulo humano de la noticia y a interpretarla.
Teleguía
El mundo de la televisión y el entretenimiento en una revista semanal. Teleguía le ofrece cada domingo un reportaje de un programa o artista de la televisión nacional o internacional. Además, de todos los chismes faranduleros con El Topo.
SERVICIOS En tu Celular En tu PDA Fax Horóscopo Cartelera de cine
| GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | ESTADOS FINANCIEROS DE LA NACIÓN | ANÚNCIESE EN LA NACIÓN | TARIFARIO DE LA NACIÓN | TRABAJE EN LA NACIÓN
© 2008. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com
Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 2247-4747. Servicio al cliente: (506) 2247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 2247-5022. CONTÁCTENOS