Costa Rica, Domingo 10 de febrero de 2008

/ÁNCORA

Estadísticas Resultados Posiciones Calendario Jugadores

Lingüística

Idioma inmortal

  Firme El tiempo no equivale a debilidad. Siglos después de su aparición, el latín sigue vivo

Emma Fabiola Domínguez Aguilar | edominguez@nacion.com

Novem Iovis concordes filiae sorores ” (las nueve concordes hermanas hijas de Júpiter) se escucha en corredores universitarios: son los versos de Gneo Nevio, el primer escritor nativo de Roma.

Ya en el aula, se descubren rostros de estudiantes que difieren en edades: son una prueba de que el aprendizaje no separa a la juventud de la vejez. Sus voces musicalizan un idioma que, se dice, “murió” en la Edad Media: el latín.

Aquellos estudiantes demuestran que la inquietud por aprender el idioma del Lacio permanece viva: ellos asisten a cursos libres de latín impartidos en la Universidad de Costa Rica (UCR).

Sin embargo, ¿qué hay de seductor en un idioma que ya no se habla en ninguna sociedad?

“Muchos de mis estudiantes son jóvenes. Ellos entraron al curso por diversas razones: por interés lingüístico, literario o religioso, o porque cursaban Derecho”, señala Henry Campos Vargas, filólogo y máster en Literatura Clásica. Él imparte el curso libre de latín en la UCR.

Asimismo, existe una razón histórica y cultural, que apunta Guillermo Malavassi, licenciado en Filosofía y rector de la Universidad Autónoma de Centroamérica (UACA): “La lengua latina es la madre de nuestro idioma y de otros idiomas romances; es lengua clásica, es decir, patrimonio universal de la humanidad. El latín permea todas las lenguas occidentales con léxico y fórmulas que constituyen algo esencial en los diversos saberes humanos”.

Herencia cultural. El latín surgió hacia el año 1000 a. C. en la región de Latium (Lacio), ubicada en el centro de Italia. Allí se levantaría Roma.

El idioma latino forma parte de la cultura legada por los romanos. Ellos fijaron su idioma en libros de poesía, sátira, historia, comedia, tragedia y retórica.

Algunos de los personajes conocidos por sus obras son Livio Andrónico, precursor de la literatura latina y quien tradujo en verso el poema épico la Odisea ; Catón el Viejo, primer maestro de la prosa romana, y Lucrecio, creador del poema filosófico De rerum natura (De la naturaleza de las cosas).

En relación con esa herencia cultural, Henry Campos opina que Roma nos dejó un legado lingüístico y literario y una visión de mundo que solo puede apreciarse plenamente por medio del latín.

Del idioma latino nacieron las lenguas romances (‘de Roma’), entre las que sobresalen el italiano, el español, el portugués, el catalán, el gallego, el francés y el rumano.

En Costa Rica, el idioma latino formó parte de la cultura nacional pues se lo enseñó en los colegios y universidades de nuestro país, como el Colegio de San Luis Gonzaga y la Universidad de Santo Tomás. Ahora se dictan cursos de latín en la UCR, la UACA y la Universidad Nacional, entre otros centros de estudios.

“En el siglo XIX, cuando Costa Rica llegó a ser nación independiente, no se concebía la formación cultural sin el latín –habría sido casi como una tarea mutilada–. Hablar latín era sinónimo de educación y cultura”, especifica Malavassi.

Un ejemplo de la influencia cultural del latín en nuestro país es el estudio realizado por el filólogo costarricense Faustino Chamorro. En su libro I nscripciones latinas en monumentos costarricenses , Chamorro muestra la presencia del latín en los monumentos de figuras como Pío Víquez, el obispo Bernardo A. Thiel y el intelectual Joaquín García Monge.

De igual manera, Henry Campos ha analizado la presencia del latín en la literatura costarricense y ha encontrado que la mayor influencia se debe al latín religioso.

Muestra de esa presencia es el libro T enochtitlan, la última batalla de los aztecas , de José León Sánchez. Campos asegura que Sánchez es el escritor costarricense que más latinismos usa en una obra literaria (véase el recuadro).

Aprendizaje vigente. Hasta el decenio de 1960, los cursos de latín y de griego, o “estudios clásicos”, eran casi imprescindibles en el estudio de las humanidades. Sin embargo, hoy, su enseñanza se ha reducido a los cursos de universidades y de seminarios religiosos.

Pese a todo, han mejorado los métodos de enseñanza con el fin de mantener despierto el interés en el estudio del latín.

Para José María Jiménez, doctor en Filología, la manera de enseñar el latín depende de la edad del estudiante: si es niño o adulto.

“En los niños es muy efectivo emplear el método del ‘latín vivo’, que se basa en la conversación y en hacer oraciones, tal como cuando se aprende la lengua materna. En cambio, con los adultos es mejor mantener el patrón de aprendizaje que explica la gramática, las estructuras y las formas verbales”, precisa Jiménez.

Por otro lado, el profesor Campos considera que uno de los métodos más efectivos es el del “latín cotidiano”.

“Muchos se desaniman ante el aprendizaje del latín pues dominarlo toma unos cinco años. Por esto empecé a enseñar frases cortas, cotidianas, que el hablante del latín utilizaba. El resultado es exitoso”, afirma Campos.

Un sencillo ejemplo del latín cotidiano es el saludo. Existen diversas formas, como Ut vales? (¿Cómo estás?), Heus! (¡Hola!) y Salve (Que estés bien).

Hábitos de pensamiento. Por otra parte, el latín implica un cambio en los métodos de pensar. Por ejemplo, uno de los aspectos que lo diferencian del habla española es el orden de las palabras (la sintaxis).

En español, una oración se compone generalmente así: sujeto, verbo, objeto ( Juan compró libros ). En cambio, en latín clásico, el verbo va al final: sujeto, objeto, verbo ( Juan libros compró ).

“Cuando uno estudia latín, ve que también varía la perspectiva del mundo: hablarlo es como describir un cuadro comenzando por retratar el entorno hasta llegar al centro (el verbo); mientras, en español ocurre lo contrario: uno empieza en el centro y añade después su entorno”, enfatiza Campos.

Jiménez resalta también que el orden de las palabras latinas obliga a pensar con mayor claridad.

A su vez, Malavassi aclara que la transposición (hipérbaton) también forma parte del español: “La transposición es una figura retórica que consiste en alterar el orden ‘normal’ de las palabras; recuérdese el clásico ‘En una de fregar cayó caldera’ [Cayó en una caldera de fregar]”, explica citando a Lope de Vega.

Malavassi agrega: “Bien se ha dicho que uno no habla una lengua, sino que la lengua que uno aprende, es la que de algún modo lo habla a uno”.

Asimismo, el rector de la UACA recuerda la importancia de aprender varias lenguas: “Johann Wolfgang von Goethe dijo que el que solo su lengua sabe, ni esa sabe. Se complementa, entonces, la personal concepción del mundo con el aprendizaje de varias lenguas, sobre todo las clásicas: el griego y el latín”.

En conclusión, Campos rescata que el latín es y continuará siendo una lengua cultural, a diferencia de otras. Precisamente, a través del tiempo, dicho idioma ha probado ser una herencia sin ocaso: el latín renueva su inmortalidad a través de los años.

Un latinismo

Henry Campos cita un ejemplo de los latinismos empleados en Tenochtitlan por José León Sánchez: “Sobre los palos mayores se agitaban las banderas de Carlos V y Hernán Cortés, con sus palabras en latín, que eran todo un reto al destino de nuestra raza, de nuestros dioses: Amici seguamor [sequamor] crucem, et si nos fidem habemus, vere in hoc signo vicemus . Las palabras se reflejaban sobre el mar y decían: ‘Hermanos y compañeros: sigamos la señal de la cruz con fe verdadera porque con ella venceremos’”.

Falsos

latinismos

Existen palabras que erróneamente se consideran latinismos; he aquí algunas: A capella (es expresión italiana por “música vocal sin acompañamiento instrumental”). In fraganti (por ‘in flagrante [delicto]’: en el instante en que se comete un delito). Platinum (no existe en latín; nombre de una tarjeta de crédito). Sanytarium (‘Sanitario’ [sin ‘y’], nombre de un pieza del grupo Metallica).

Derivaciones

del latín

auriculam > orejaautumnum > otoñocomputare > contarconsilium > consejofeminam > hembragaudium > gozominutum > menudoinsigniam > enseñanzaleporem > liebrelucrare > lograroculum > ojoprofectum > provechoradium > rayosolitarium > solterosuperare > sobrar

¿Cómo llegó el latín a Costa Rica?

Guillermo Malavassi, rector de la Universidad Autónoma de Centroamérica, recuerda la historia costarricense y menciona los principales personajes que inculcaron el latín en nuestra cultura. “En el siglo XIX, saber latín constituía una puerta al saber universal, como saber matemática, francés o inglés o física. Cuando se abrió la Casa de Enseñanza de Santo Tomas, se abrían cátedras de latín como punto principal: el latín era sinónimo de educación y cultura. “Igualmente ocurrió cuando la Universidad de Santo Tomás abrió sus puertas: la cátedra de latín era esencial para todos. Tiempo después, cuando se abrió el Colegio de San Luis Gonzaga, estuvo a cargo de los padres jesuitas, quienes eran maestros de latín. La persecución contra el clero, desatada por los liberales ‘panteristas’, cerró ese colegio, lo mismo que mató la Universidad de Santo Tomás; se expulsó al obispo Thiel y a los jesuitas de manera violenta. “Tiempo después llegaron al país los hermanos Fernández Ferraz, cultísimos, sabios en muchos campos, también en latín. En el Colegio de San Luis Gonzaga se enseñaban griego y latín. Asimismo, vinieron algunos profesores suizos, como el señor Biolley, que enseñaban griego y latín en los colegios de San José y especialmente en el Liceo de Costa Rica. Yo pude ver un texto elaborado por él hace muchos años.“Por los años cuarenta se cambió ese estudio por la etimología de palabras provenientes del griego. Decía entonces don Mario Sancho, con mucha pena por la eliminación del latín, que ahora se enseñaba ‘etimología’, seguro porque terminaba en ‘ía’, como ‘pulpería’. Fue el comienzo del fin.“En el Colegio Seminario, los padres vicentinos enseñaron latín por muchos años (allí se formaron personas importantísimas en nuestra nación). “Ya después, con la apertura de la Universidad de Costa Rica, se creó la Facultad de Filosofía y Letras, en la que, como es natural, se estudiaba latín. Algunos profesores, como el general Volio y don Ernesto Wender, lo conocían muy bien; pero el profesor a cargo de su enseñanza fue por muchos años el licenciado Rodolfo Pinto. “Luego estuvieron enseñándolo el profesor Doménico Vítola, italiano, y don Arturo Agüero, autodidacta sapientísimo. Yo tuve el honor de ser también profesor de latín junto al profesor Vítola.“Hace unos treinta años, a la Universidad Nacional llegó don Faustino Chamorro, egregio latinista. Hizo un estudio de todas las inscripciones latinas que halló en diversas partes del país, que ilustra mucho a quien la lea.“Un profesor inigualable desde el punto de vista del éxito didáctico en su enseñanza, tanto del griego como del latín, lo ha sido el doctor José María Jiménez, ahora retirado”.

FOTOS

Nacion.com

“El cuerpo cubierto por el mármol lo roerán los gusanos; al alma eternamente viva solo la envidia la puede corroer”, reza la lápida del periodista Pío Víquez. Ileana Arauz paraLN

Nacion.com

Guillermo Malavassi resalta la importancia del latín. Ileana Arauz

Nacion.com

Henry Campos imparte lecciones del habla latina. Ileana Arauz

  • Nacion.com
  • Nacion.com
  • Nacion.com
Áncora
Desde 1972, Áncora es la revista cultural de La Nación. Los domingos ofrece variada información y análisis sobre literatura, teatro, danza, cine, artes plásticas, lingüística, arte culinaria, filosofía, ciencias, libros y otros campos de la cultura.
B&R
Todo lo que necesita saber del desarrollo inmobiliario y los bienes raíces en este suplemento que se publica todos los sábados. Los temas son muy variados y abarcan desde la compraventa de una casa, hasta los trámites legales al construir.
Caja de Cambios
Un suplemento dedicado a las últimas novedades sobre automóviles, transporte, y combustibles. Encuentre aquí espacios interactivos donde podrá anunciar la venta de su carro, dar su opinión y hasta mostrarle al mundo las fotos de su 'chuzo'.
Proa
Reportajes, semblanzas, relatos, crónicas y entrevistas se mezclan en esta publicación dominical dedicada a resaltar el ángulo humano de la noticia y a interpretarla.
Teleguía
El mundo de la televisión y el entretenimiento en una revista semanal. Teleguía le ofrece cada domingo un reportaje de un programa o artista de la televisión nacional o internacional. Además, de todos los chismes faranduleros con El Topo.
SERVICIOS En tu Celular En tu PDA Fax Horóscopo Cartelera de cine
| GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | ESTADOS FINANCIEROS DE LA NACIÓN | ANÚNCIESE EN LA NACIÓN | TARIFARIO DE LA NACIÓN | TRABAJE EN LA NACIÓN
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com
Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS