LN ÁNCORA

Costa Rica, Domingo 14 de junio de 2009

/ÁNCORA

Historia

La oferta que no existió

  Buchanan y Mora El presidente de EE. UU. no propuso a Juan R. Mora que uniese a Centroamérica

Iván Molina Jiménez | ivan.molina@ucr.ac.cr

En Páginas de historia , un libro publicado en 1898, Manuel Argüello Mora, sobrino del expresidente Juan Rafael Mora, dio a conocer una sorprendente información acerca de su tío. Según esta, el 14 de septiembre de 1859 –un mes después de que Mora hubo sido derrocado–, ambos desembarcaron en Nueva York.

El mismo día en que llegaron, Juan R. Mora recibió un telegrama del presidente James Buchanan (1857-1861) para que se presentase en la Casa Blanca. Mora contestó que lo haría tan pronto como hubiera descansado del viaje. Una semana después, Lewis Cass, secretario de Estado, le reiteró la invitación “con el objeto de tratar un asunto que le importaba”, según relata Argüello Mora.

Él y Mora partieron inmediatamente hacia Washington. Les preocupaba el hecho de que Luis Molina, el encargado de Negocios de Costa Rica, fuera el intérprete ya que, tras la caída de Mora, con el fin de conservar su puesto, Molina “hizo cuanto pudo en nuestro daño, sacrificando su dignidad al sol naciente [el nuevo gobierno de José María Montealegre], por más que ese sol fuera emanación de una traición militar”, escribe Argüello Mora. Por tal motivo, este se ofreció como intérprete, pero su desempeño resultó un fracaso; en sus propias palabras:

“¡Cuál sería mi confusión cuando noté que Mr. Buchanan no me comprendía una sola palabra! Después de que hice esfuerzos inauditos para hacerme entender, acabé por excusarme en español, idioma que Mr. Buchanan entendía, pero en el que no podía hacerse entender […]. Fue preciso valerse del señor Molina”.

Extraña proposición. De esta manera, Molina estuvo presente, como intérprete, en la conversación entre Buchanan y Mora. En esta, según Argüello Mora, el presidente de los Estados Unidos propuso a Mora que, con base en el prestigio que había ganado en la reciente guerra contra William Walker (1856-1857), unificase a toda Centroamérica:

“Propongo al señor Mora lo siguiente. En Nueva York tengo listo un Ministro, el señor […] [Alexander Dimitry], que sólo espera mi respuesta si usted acepta mi proposición. Él y otros cuatro ministros [diplomáticos] más serán enviados a cada uno de los Estados de Centro América con el único objeto de ayudar a usted a conseguir nuestro propósito […], lo mismo que dos buques de guerra […]. Además, usted solicitará un empréstito de dos millones de pesos a los banqueros que le indicaré y que mi gobierno garantizará […]. En el caso de que usted rehúse la empresa, Dimitry partirá en el acto para Costa Rica y reconocerá el gobierno de Monteale-gre”.

Buchanan sugirió a Mora que se tomase varios días para pensar en la propuesta, pero Mora la rechazó de inmediato:

“No puedo aceptarla sin ser un mal costarricense. Centro América en general ganaría mucho con la unión de las cinco Repúblicas, pero Costa Rica lo perdería todo, su tranquilidad, sus hábitos de orden y trabajo, y hasta su sangre, que estaría en la necesidad de derramar sofocando revoluciones y procurando un acuerdo imposible, dada la grandísima diferencia que hay entre mi país nativo y las otras cuatro agrupaciones del Centro. Diferencias de raza, de costumbres y de aspiraciones nos separan de un modo radical”.

En la edición del texto anterior, publicada por la Editorial Costa Rica en 1963, el historiador Carlos Meléndez incorporó un anexo de notas con el fin de complementar y corregir la crónica de Argüello Mora. En relación con la conversación entre Buchanan y Mora, Meléndez señaló lo siguiente.

Ante todo, el encuentro no ocurrió en septiembre de 1859, sino el 14 de noviembre de ese mismo año. Asimismo, de acuerdo con el informe que Molina presentó al gobierno de Costa Rica fechado el 3 de diciembre, la entrevista fue esencialmente de cortesía.

Buchanan se lamentó de que Mora hubiera sido derrocado; destacó que la mayoría de los estadounidenses eran honrados y laboriosos y, por tanto, muy distintos de los filibusteros; y enfatizó que utilizaría todo su poder para impedir a estos últimos efectuar nuevas incursiones. A su vez, Mora indicó que se concentraría en sus negocios, sin ocuparse más de la política.

Por último, cuando James Buchanan y Juan Rafael Mora se reunieron, Dimitry ya había reconocido al gobierno de Montealegre. En una carta del 2 de noviembre de 1859, Cass le expresó a dicho funcionario: “En lo que concierne al reconocimiento hecho por Ud. del gobierno existente en San José, Costa Rica, al presentar ante él sus credenciales, tengo que destacar que no encuentro ningún motivo para dudar de que el procedimiento […] es el adecuado”.

Siempre unionista. Evidentemente, la información aportada por Meléndez obliga a dudar –por decir lo menos– de la verosimilitud de la crónica de Argüello Mora; no obstante, aun si tal información jamás se hubiera conocido, ese relato resultaría inverosímil por sí mismo. Primero, porque supone, de manera bastante ingenua, que Buchanan podía tomar la iniciativa de unificar a Centroamérica a espaldas del Congreso de los Estados Unidos y de Gran Bretaña.

Segundo, ¿era un político como Mora, que acababa de perder el apoyo de las fuerzas armadas de su propio país y al que se acusaba de autoritario y corrupto, el mejor candidato para liderar tal unificación?

Tercero, luego de la rendición de Walker (el 1.º de mayo de 1857), las relaciones entre los gobiernos de Estados Unidos y Costa Rica no mejoraron. ¿Por qué, entonces, creyó Buchanan que Mora era la persona adecuada para unificar a Centroamérica con apoyo estadounidense?

Finalmente, por la época en que se reunió con Mora, Buchanan enfrentaba una oposición y una impopularidad crecientes, relacionadas con su manejo del conflicto entre los estados del norte y del sur, todo lo cual llevó a una profunda crisis de su propio partido, el Demócrata. En tales circunstancias, ¿es creíble que Buchanan (que renunció a buscar la reelección en los comicios de 1860) impulsara un proyecto que, de haberse llevado a cabo en la forma descrita por Argüello Mora, habría conducido a Estados Unidos a un grave conflicto internacional y, en particular, a una confrontación con Gran Bretaña?

A lo apuntado por Meléndez se puede añadir que Argüello Mora incurrió en un grave anacronismo. Las expresiones anticentroamericanas y racistas que puso en boca de su tío, apenas tenían una manifestación incipiente en el decenio de 1850, aunque fueron cada vez más comunes en el discurso nacionalista costarricense posterior a 1880.

Gracias a ese anacronismo, se estableció una identificación básica entre lo que supuestamente expresó Mora en 1859 acerca de la excepcionalidad costarricense y lo que planteaban al respecto los políticos e intelectuales liberales a fines del siglo XIX, cuando Argüello Mora publicó su libro.

Contrario al relato de su sobrino, el gobierno de Mora destacó, a partir de la guerra de 1856-1857, por una política exterior claramente unionista. De hecho, en septiembre de 1858, el Congreso autorizó a Mora para procurar la unidad política de Centroamérica, aunque para conseguirla hubiese que prescindir de parte de la soberanía nacional.

En el contexto del sesquicentenario de la guerra contra Walker, algunos aficionados a la historia e historiadores profesionales recuperaron, sin la debida crítica, el relato de Argüello Mora y lo dieron por cierto. Ante eso, cabe recordar lo señalado por Meléndez en su libro sobre José María Montealegre, publicado en 1968: “La documentación histórica prueba que tal ofrecimiento del Presidente de los Estados Unidos no tuvo lugar”.

EL AUTOR ES HISTORIADOR Y MIEMBRO DEL CENTRO DE INVESTIGACIÓN EN IDENTIDAD Y CULTURA LATINOAMERICANAS DE LA UCR.

FOTOS

  • Nacion.com

    James Buchanan (1791-1868), décimo quinto Presidente de los Estados Unidos. Iván Molina para LN

ADEMÁS EN ÁNCORA
Áncora
Desde 1972, Áncora es la revista cultural de La Nación. Los domingos ofrece variada información y análisis sobre literatura, teatro, danza, cine, artes plásticas, lingüística, arte culinaria, filosofía, ciencias, libros y otros campos de la cultura.
Ámbitos
Este suplemento que se publica todos los sábados tiene como objetivo informarle sobre temas como construcción, arquitectura y urbanismo; pero también sobre esos detalles que hacen de su espacio un ámbito único y acogedor.
Proa
Reportajes, semblanzas, relatos, crónicas y entrevistas se mezclan en esta publicación dominical dedicada a resaltar el ángulo humano de la noticia y a interpretarla.
Teleguía
El mundo de la televisión y el entretenimiento en una revista semanal. Teleguía le ofrece cada domingo un reportaje de un programa o artista de la televisión nacional o internacional. Además, de todos los chismes faranduleros con El Topo.
SERVICIOS En tu Celular En tu PDA Noticias por email RSS Fax Horóscopo Cartelera de cine
QUIENES SOMOS | GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | ESTADOS FINANCIEROS | ANÚNCIESE | TARIFARIO | TRABAJE EN LA NACIÓN
© 2009. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com
Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 2247-4747. Servicio al cliente: (506) 2247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 2247-5022. CONTÁCTENOS