Ricoh Lanier en acción por
“Nuestra tierra,
Nuestro mañana”

Pulmoncitos de Esperanza y Reciclando Sonrisas, programas estrella

Iniciativas 100% de sus colaboradores, quienes para realizar este tipo de actividades están agrupados en segmentos denominados EMCA


Colaboradores de Rinoh Lanier, junto con los niños participantes de Pulmoncitos de Esperanza, se dan a la tarea de sembrar un árbol, como una forma de integrar a los pequeños en su compromiso con el medio ambiente.

A la empresa Ricoh Lanier, líder en la distribución de equipos de impresión y reproducción de documentos a color y en blanco y negro, con más de 18 años en el país, no solamente se le conoce por la venta de tecnología, sino por contribuir con la población de comunidades rurales, particularmente por desarrollar proyectos de bien social orientados en su mayoría a la preservación del medio ambiente.

Como una forma de integrar a todas las unidades que conforman la compañía, sus colaboradores se han agrupado en EMCA (Equipos de Mejoramiento Continuo Autodirigidos), quienes, conscientes de la necesidad de inculcarles a los pequeños la importacia de la preservación de la naturaleza, han desarrollado varios programas, entre ellos Pulmoncitos de Esperanza.


Sr. Ohdate, representante de la firma en Japón, vino a experimentar un día de voluntariado con el proyecto Pulmoncitos de Esperanza.

Este programa nació del corazón de los técnicos que visitaron las zonas rurales del territorio en 2003. Hoy, luego de dos años, se saborean sus frutos, teniendo un programa bien desarrollado y establecido para la ayuda de las escuelas de la zona rural.

Pulmoncitos de Esperanza trata de concientizar a niños de escuelas rurales sobre la importancia de la conservación ambiental por medio de la siembra y el cuidado de árboles.

Esta actividad se lleva a cabo cada trimestre como mínimo. Durante 2005 se han hecho partícipes tres escuelas y se han calendarizado cinco visitas más para lo que resta del año.
Con las visitas a las diferentes comunidades se pretende también fomentar la integración familiar a través de la causa, por lo que es frecuente que los colaboradores de la firma asistan con su familia a realizar en conjunto el trabajo de voluntariado.


Escolares, principalmente de la zona norte del país, han sido parte de las actividades que encierran los programas de responsabilidad social de la empresa.

Gabriel Echeverría, gerente general, comentó que de estas escuelas participan los estudiantes de primera a tercer grados. A ellos se les narra un cuento sobre el medio ambiente y se les entrega una camiseta con el logotipo; después se procede a registrar a los niños en un documento de seguimiento, en el que cada uno le pone un nombre al árbol que le fue asignado; y por último, al centro educativo se le otorga un certificado de participación en el proyecto.

En 2003, Pulmoncitos de Esperanza fue premiado por Amcham, una entidad que reconoce los mejores proyectos en el área de acción social que llevan a cabo diferentes empresas.
Por su parte, Echeverría manifestó que en Ricoh Lanier “sentimos un compromiso por las comunidades, estamos conscientes y tenemos claro un foco bien establecido, con el cual nos vemos involucrados en nuestra empresa”.


Escolares, principalmente de la zona norte del país, han sido parte de las actividades que encierran los programas de responsabilidad social de la empresa.

“En la empresa hemos experimentando un cambio total de mentalidad, es decir una forma diferente de ver la vida, pues antes de desarrollar estos proyectos no existía conciencia, ni una cultura organizacional orientada a ello”, agregó.

Otro proyecto fuerte que están desarrollando se denomina Reciclando Sonrisas, que versa sobre el manejo de desechos en conjunto con el Hospital Nacional de Niños, con el objetivo de ensuciar menos. El dinero recaudado es para ayudar a la institución. Para ello se pretende contar con la colaboración de sus más de 290 clientes.

Además de estos proyectos, Ricoh Lanier se proyecta constantemente, en distintas temporadas del año y en diversas áreas, por ejemplo: deporte juvenil (donación de uniformes), educación (fotocopiadoras, víveres y útiles escolares), y trabajo voluntario en labores como remodelación de infraestructura.