ENCUADRE

Demi Moore al límite

WILLIAM VENEGAS



Posiblemente Ghost (de Jerry Zucker, 1989) fue la película que la catapultó hasta el punto de indudable atractivo escénico que hoy esgrime.

Hablamos de Demi Moore, y ella así lo confiesa: "Antes de Ghost no sabía cómo hacer frente a las cámaras; era como una niña asustada en la oscuridad. No sabía cómo expresar mis pensamientos."

Hermosa, no hay duda. Actriz de vaivenes. De vida privada turbulenta con un matrimonio popular gracias al carisma del cónyuge: Bruce Willis.

De ella dijo el director Alan Rudolph, cuando la dirigió en Pensamientos mortales (1991): "Es como una hermosa bailarina, dulce y frágil, pero de repente puede transformarse en furia peleona y malcriada." Consecuencias de una carrera de actriz hecha a pulso.

Demi Guynes (nombre real) nació el 11 de noviembre de 1962 en Roswell, Nuevo México. Hija de padres adolescentes, fue prácticamente nómada con ellos: a los 12 años había vivido en 48 ciudades diferentes, y a esa edad sus padres se separaron. Se marchó son su madre a West Hollywood.

A los 16 años comenzó a posar como modelo en la revista Oui y luego en Penthouse (aquí con el seudónimo de Vivianne Pollentier). A los 18 años, su padre se suicidó. Luego ella se casaría con un rockero marginal llamado Freddy Moore (de quien le quedó el apellido). Después se contactó con el cine y comenzó a aparecer en películas de bajo presupuesto. Trabajos para comer y medio vivir.

En 1982, en Hospital General, la televisión le abrió las puertas y comenzó a estudiar seriamente interpretación. Así se incrementaron los títulos en el cine hasta llegar precisamente a Ghost.

Las películas más actuales le dieron presencia actoral. Llegaron filmes en 1992 como Cuestión de honor (de Rob Reiner) y Una propuesta indecente (de Adrian Lyne); luego La letra escarlata (1995, de Roland Joffé); irregularidad en filmes de 1996 como La jurado (de Brian Gibson) y Striptease (de Andrew Bergman); y ahora Hasta el límite (1997, de Ridley Scott).

Como se ve los altibajos persiguen a Demi Moore, pero su nombre resulta eficaz en las boleterías. No hay duda.


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