Vida y milagros

Banquero con corazón

Any Pérez



Eduardo Doryan no puede ocultar la sonrisa con que enfrenta la vida. Con ella logra sacar a flote lo positivo que permanece sedimentado bajo cualquier problema. Ver los líos nacionales desde el Banco Mundial ha reforzado su optimismo. "Somos campeones de la segunda división mundial. No queremos bajar a tercera, pero debemos hacer bien las cosas para pasar a primera". Tolerancia y excelencia, cerebro y corazón, son las cartas con que juega este banquero mundial.

– ¿Cuán diferente es jugar en las grandes ligas locales y en las globales?

– En las locales entendí las posibilidades y limitaciones de un país tan ejemplar como Costa Rica. Lo global me permite entender las posibilidades y limitaciones del planeta.

– ¿Cómo se ven nuestros problemas desde allí?

– Como los de un país con un peso moral decenas de veces mayor que su tamaño, población o ubicación.

– ¿En cuánto dependemos de que se solucionen los problemas globales?

– Debemos aprovechar las oportunidades y "colarnos". Nadie nos va a venir a salvar.

– ¿Eran tan arrogantes los "faenos" (su partido universitario de centroizquierda) como se decía?

– A los 18, es probable que creyéramos que arreglar el mundo era menos complejo de lo que hoy, 30 años después, sé que es. Éramos muy críticos, nunca dogmáticos, y quizá eso se percibió como arrogancia.

– ¿Qué significa que un "faeno" haya sido llamado a la vicepresidencia del Banco Mundial?

– Que una parte del mundo ha cambiado y muchas de las cosas que se decían entonces son parte de lo que hoy es aceptado por la mayoría.

– ¿Cuáles son los grandes retos globales?

– El sida, la pobreza y la brecha digital.

– ¿A qué épocas se parece la crisis actual?

– Al impacto de la revolución industrial en el país (con los cambios culturales y económicos de la exportación de café); al final del siglo pasado (con la reforma educativa, el ferrocarril y la lucha por el sufragio), y al período de los 50 y 60 con su transformación institucional.

– ¿Cuál ha sido el móvil del éxito costarricense?

– Una innovación para beneficio nacional, dentro de un cierto conservadurismo o prudencia.

– ¿Están dispuestos todos los sectores a "ceder" en eso?

– El país no ha cambiado de visión de mundo. No veo nada que impida que seamos vitrina mundial de que se pueden seguir haciendo las cosas bien. Lo que pasa es que quizá no hemos tenido los arquitectos o los anteojos adecuados.

– ¿Dónde "comprar" esos anteojos?

– En miles de liderazgos pequeños para convertir a Costa Rica en un gran país de clase media. Eso se logrará cuando la sociedad civil y la buena política se encuentren.

– ¿Cuál es el escenario aceptable?

– En 5 o 10 años, después de un entrabamiento, el país se sacudirá y logrará acuerdos básicos. A los ticos nos cuesta ponernos de acuerdo, pero una vez que lo logramos, no nos devolvemos.

– ¿Dónde ha visto la imagen más cercana al apocalipsis?

– En barrios paupérrimos de África, donde buena parte de la población tiene sida.

– ¿Dónde está la esperanza del planeta?

– Si corregimos las diferencias por la desnutrición, los 6.000 millones de cerebros son el oasis de esperanza.

– ¿Se tuvo que esforzar para ser el "verde" que todos recuerdan?

– Siempre saqué buenas notas, pero me esforcé mucho por ellas.

– ¿Cuánto es de lo que se prometió a usted mismo?

– Lo veo más como un blanco móvil que como un diseño de vida; he ido haciendo cosas y todavía me faltan muchas.

– ¿Dónde guarda los recuerdos?

– Papá coleccionaba antig,edades. A mí me apasiona la historia, por eso mis recuerdos están en libros y recortes de periódicos.

– ¿Qué lo incomoda y qué lo desacomoda?

– Me incomoda la corrupción; me desacomoda el "más o menos" y me inquieta la inequidad.

– ¿Cómo recupera la paz?

– Viendo ilusión y esperanza en los ojos de la gente más pobre.

– ¿Qué de usted encantó a algunas mujeres y luego las alejó?

– Mi positivismo, aunque después algunas sintieron que mi pasión por el trabajo competía con ellas.

– ¿En cuáles reuniones se siente a gusto?

– Cuanto más informales y más permitan combinar el cerebro y el corazón, más a gusto me siento.

– ¿Qué mueve el desarrollo?

– La premio Nobel de Economía, Amartya Send, dice que el desarrollo es construir las capacidades de las personas para que tengan libertad de forjarse una vida digna.




Encapsulado

Nombre: Eduardo Augusto

Doryan Garrón.

Fecha de nacimiento: 30 de

octubre de 1951.

Esposa: Karla Victoria Jara.

Hijos: Eduardo (12) y Castalia

María (8).

"Villa Doryan", en Los Ángeles de Tures de Santo Domingo de Heredia, es su preciado refugio familiar de fines de semana y vacaciones desde aquel 1∞ de marzo de 1958, cuando él entró a la escuela y su padre puso la primera piedra de la casa en medio de un cañal.

Eduardo Doryan construyó un cohete en una feria científica porque se imaginaba de astronauta y así lo registra su anuario del colegio Saint Francis. Mas se mareaba hasta en los juegos mecánicos, por eso se inclinó por la ingeniería.

En lo que él describe como "un viaje perenne para entender el desarrollo", hizo un doctorado en economía y gobierno y no descarta el plan de estudiar derecho.

A los 17 años fue candidato a la presidencia de la Federación de Estudiantes de la UCR (FEUCR) por el grupo FAENA. "Esa experiencia me desató una tremenda sed por buscar respuestas, inmensa desconfianza en los dogmatismos y enorme sensibilidad social".

Durante la administración Figueres Olsen probó su visión de futuro como Ministro de Educación. Hoy, como vicepresidente del Banco Mundial, es el costarricense con el puesto internacional más alto.


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