Personaje científico del año

Ciencia con sello de mujer

Ivannia Varela Q.
ivarela@nacion.com


Sus estudios sobre dos microorganismos dañinos para los animales y el hombre le valieron múltiples reconocimientos.

En marzo de este año, ella se convirtió en la primera mujer que obtiene el Premio Nacional de Ciencia, Clodomiro Picado Twight.

Caterina Guzmán Verri tiene la certeza de que tal honor solo obedece a su arduo desempeño como científica.

Esta microbióloga de 33 años labora para el Programa de Investigación en Enfermedades Tropicales de la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional (UNA), donde ha desarrollado investigaciones sobre dos bacterias que afectan a humanos y a animales.

Su primer gran estudio –y confiesa que el que más la apasiona– es el relacionado con un microorganismo llamado Brucella abortus, una bacteria responsable de causar abortos en el ganado vacuno. En la gente produce un mal denominado enfermedad de Malta o fiebre ondulante y se trata de un padecimiento que se confunde a menudo con una gripe. Sin embargo, su sintomatología es crónica, aparece y desaparece y, si un médico no lo diagnostica, el individuo puede durar años con la afección.

Aunque es una bacteria que se ha investigado poco, se sabe que las personas la adquieren por contacto con animales enfermos o alimentos contaminados. Si se descubre a tiempo, puede tratarse con antibióticos que resultan muy efectivos.

La finalidad de Caterina y su equipo multidiciplinario de trabajo es comprender el comportamiento de este microorganismo para poder hallar en el futuro una vacuna.

Igual cometido se fijó en relación con otra bacteria perteneciente a la familia de los Escherichia coli que causa infecciones en el tracto urinario de los humanos. Se trata de un agente endógeno, que forma parte de nuestra flora bacteriana normal, pero –como lo explica Guzmán– causa enfermedad cuando llega a sitios donde no debería alojarse.

Empeñada en profundizar en estos dos microorganismos, la científica decidió tomarlos como base para su tesis de doctorado en ciencias, en el Instituto Karolinska, de Suecia.

Su esfuerzo dio muchos frutos este año pues, además del Premio Nacional Clodomiro Picado Twight, La Nación la distinguió con el título de Personaje Científico del 2003.

"Todos estos reconocimientos son un honor para mí, porque me premian por hacer lo que me gusta y eso es muy reconfortante. Sin embargo, lo que más me agrada es que se reconozca que en el país se hacen estudios científicos muy serios, de muchos años. Hay gente muy buena trabajando en este campo", reflexionó Guzmán.

Caterina obtuvo su licenciatura en microbiología en la Universidad de Costa Rica y desde 1998 trabaja para el Programa de Investigación en Enfermedades Tropicales de la Escuela de Medicina Veterinaria de la UNA.

Además, desde junio del 2002 es docente en la Cátedra de Bioquímica de ese centro de enseñanza.

Está casada con Esteban Chaves Olarte y tiene dos hijos: Diego, de 3 años, y la pequeña Mónica, de 6 meses.


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