Se intensifica pugna entre tendencias

Reforma ideológica sacude alPUSC

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Ronald Matute
Redactor de La Nación

Las aguas socialcristianas no están tan mansas como algunos intentan hacer creer.

El visto bueno dado el 26 de noviembre por el Congreso Nacional a la nueva carta ideológica del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) hizo emerger pasiones, enfrentamientos, dimes y diretes, propios de la lucha de tendencias.

Al calor de la discusión sobre los principios que orientarán la acción de ese partido en el futuro, el rodriguismo y el fishmanismo protagonizaron un pulso particular por plasmar sus ideas en ese documento final.

Los dos grupos, sabedores de la importancia del apoyo de la dirigencia media y del calderonismo de "hueso colorado", se presentaron ante los ojos del clan rojiazul como "albaceas" del pensamiento socialcristiano moderno.

El resultado fue un triunfo aplastante --de 700 votos contra 12-- de la tendencia de Miguel Angel Rodríguez. La balanza se inclinó pues, como sucede en todos los órganos del partido, el rodriguismo tenía amplia mayoría en el Congreso.

Pero el exministro de Seguridad Luis Fishman no permitió que el ambiente se enfriara. La semana anterior hizo públicas sus objeciones al procedimiento seguido para elaborar esa carta y sobre varios puntos clave de su contenido.

Afirmó que ese texto solo recoge ideas rodriguistas, que se asemeja más a un plan de gobierno y que incorpora el concepto de economía social de mercado que, según afirma, se aleja de los principios históricos del PUSC.

Los defensores del escrito destacan la amplia participación que se obtuvo cuando este fue consultado en todo el país. Empero, señalan que "la mayoría manda", en alusión a que el rodriguismo es la fuerza más númerosa del partido.

Allegados a Rodríguez miran con indiferencia las críticas de Fishman y minimizan el conflicto. Para ellos, el político está buscando protagonismo en la prensa para salir de la "incómoda" posición que tiene en las encuestas.

Nueva carta

La nueva carta ideológica ha despertado grandes amores y pasiones dentro del PUSC.

Dicho documento --de 72 páginas-- reafirma los compromisos fundamentales del PUSC con el humanismo cristiano, la persona, la libertad, la igualdad, la solidaridad, la justicia, la democracia y la participación.

Su principal novedad con respecto a la primera carta, elaborada en 1984, es la inclusión de siete "ideas-fuerza" entre las que destacan como prioridad el combate contra la pobreza y darle acceso al ciudadano a la toma de decisiones.

También introduce el concepto del desarrollo sostenible, reconoce la importancia actual de la ciencia y la tecnología y propone cuotas mínimas de participación de la mujer en las diversas instancias de poder.

Pero, sin duda, el punto más conflictivo es la incorporación del concepto economía social de mercado.

El rodriguismo y el fishmanismo parecen tener definiciones completamente distintas sobre este término y difieren, en forma diametral, sobre si estas tres palabras juntas se amoldan o no al legado ideológico del PUSC.

La pregunta es: ¿Quién tiene la razón?

Fishman, quien aboga por revisar la carta en los próximos 24 meses, aseguró que la economía social de mercado es un proyecto "neoliberal" que surgió en Alemania después de la Segunda Guerra Mundial bajo condiciones muy especiales.

"No podemos copiar. Tenemos una idiosincrasia, un pasado, una realidad que no podemos borrar (...) Sentimos que estamos cambiando de ideología; estamos pasando de una ideología socialcristiana a una liberal", afirmó.

Opinó que no se le debe rendir culto ni al mercado ni al Estado. Para él, la respuesta al reto de la globalización es concertar para definir el papel del Estado y del mercado, así como para garantizar los derechos del trabajador y el consumidor.

En otros sectores del PUSC también afloraron algunas dudas sobre este tema. El exprecandidato Juan José Trejos y el historiador Oscar Aguilar Bulgarelli coincidieron en señalar algunas inquietudes.

Trejos señaló que la "debilidad" que tiene la nueva carta del PUSC es que la acción económica se deja muy abierta a las fuerzas del mercado. Consideró que se deben reforzar los instrumentos de compensación social.

Aguilar Bulgarelli, por su parte, indicó que en este tema "se sale un poco de los principios socialcristianos básicos", pero que eso queda compensado con el aspecto social, en donde se reconoce al humanismo cristiano como esencia del partido.

Defensa

Los promotores de la nueva carta ideológica del PUSC defienden a capa y espada la economía social de mercado. Rodríguez afirmó que el concepto no es nuevo en Costa Rica y que, desde el inicio, forma parte de los principios del PUSC.

El excandidato presidencial expresó que este pensamiento se encuentra plasmado desde el discurso pronunciado el 1º de mayo de 1940 por el entonces presidente Rafael Angel Calderón Guardia, hasta en el plan de gobierno que presentó su hijo --Rafael Angel Calderón Fournier-- en 1986.

"El Estado debe impedir que haya privilegios y monopolios. Es el lenguaje de la Internacional Demócrata Cristiana", dijo. Para Javier Solís, encargado del proceso de elaboración de la carta ideológica, no se trata de copiarle la receta a los alemanes. "¿Quién tiene la patente de decir qué es pensamiento socialcristiano y qué no?", se preguntó.

La idea, agregó, es inspirarse en esos principios para proponer al mercado como instrumento de desarrollo económico con un Estado que establezca regulaciones que garanticen la justicia social y el bien común.

"La producción de riqueza no es un fin en sí, sino un medio para aumentar la calidad de vida de la población", recalcó.

El diputado Constantino Urcuyo, uno de los principales ideólogos del rodriguismo, afirmó que la nueva carta ideológica del PUSC establece un "equilibrio importante" entre el mercado y lo social.

Urcuyo aseguró que si bien se señala que el mercado es el mecanismo eficiente para asignar los recursos, este produce injusticias y --por tanto-- el Estado y la sociedad tienen que llenar esas imperfecciones.

Destacó, por ejemplo, que el documento propone esfuerzos importantes en educación y formación de capital humano.

¿Viento electoral?

Con las asambleas distritales del PUSC a la vuelta de la esquina --se realizarán el segundo domingo de febrero de 1996--, todas las tendencias deberán mover rápido sus piezas para estar listas para el arranque de la precampaña.

La última encuesta hecha por Unimer, a pedido de La Nación, entre el 7 y 19 de setiembre, señaló que el 63,5 por ciento de los 447 socialcristianos consultados quieren que Rodríguez sea el próximo candidato del PUSC.

Entretanto, solo el 28 por ciento se manifestó en favor del exministro de Seguridad.

A nivel de la muestra total --1.210 personas--, el 29 por ciento dijo desear que el primero sea elegido presidente en 1998 y un 16 por ciento apostó por el segundo. El liberacionista José Miguel Corrales obtuvo un 20 por ciento.

Para algunos militantes socialcristianos, estas y otras cifras explican el porqué de la arremetida de Fishman. Javier Solís opina que este dirigente está actuando como un "derrotado" en busca de protagonismo.

"El problema de Luis es que él quiere de alguna forma diferenciarse de Miguel Angel Rodríguez y coge esto de la carta para buscar tribuna porque no tiene apoyo dentro del partido", aseveró Solís.

Rodríguez prefirió no referirse al tema. Entretanto, su oponente afirmó que no pretende buscar tribuna con sus manifestaciones sino, más bien, convertirse en la "conciencia socialcristiana".

"Si hubiera cálculo electoral no estaría planteando ideas, estaría insultando --para convertirme en noticia-- al Presidente o diciendo cosas terribles contra los ministros y mis compañeros del partido", aseveró.


Afinando el lápiz

Las posturas sobre el contenido de la nueva carta ideológica del PUSC varían de un dirigente a otro.

  • Luis Fishman: "En el plazo menor posible habrá que revisar esta carta para que todas las corrientes que conforman la Unidad nos sintamos cobijadas."

  • Miguel Angel Rodríguez: "Este es un documento de una enorme capacidad participativa. No refleja una posición personal, sino que es la visión de la mayoría del Partido."

  • Javier Solís: "Es un documento rodriguista porque el grueso del partido participó en su confección y, como dijo don Rafael Angel Calderón, el 98 por ciento de los socialcristianos está con Miguel Angel."

  • Constantino Urcuyo: "Los dirigentes históricos más connotados del Partido, incluso don Rafael Angel Calderón, le dieron su voto afirmativo a la nueva carta. No se trata de un sector, sino de la mayoría de los socialcristianos."

  • Juan José Trejos: "Me dolió ver que el Congreso (en donde se aprobó la nueva carta del PUSC) se hubiera convertido en un campo de batalla electoral. Me parece que eso debilita, en vez de fortalecer."

  • Oscar Aguilar: "Lo que salió no es una carta de alguien, sino del Partido, pero no se puede desconocer que hay sectores que tuvieron más influencia."



    Los delegados al Congreso Nacional del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) --en su mayoría rodriguistas-- le dieron el pasado domingo su visto bueno a su nueva carta ideológica. El acto tuvo lugar en el gimnasio del Liceo de Costa Rica.


























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