Tupper anunció su muerte

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Fabio Vega
Redactor de La Nación


Raymundo Tupper (derecha) y su compañero de equipo Marcelo Corrales de compras en una tienda de souvenirs en San José, durante su primera visita al país el año anterior. El futbolista padecía depresiones recurrentes.

Afuera despuntaba el alba. En San José eran las 5 a.m. A esa hora, en una habitación del sétimo piso del hotel Colón, el argentino Sergio Vásquez había concluido su conversación con el chileno Raymundo Tupper.

Vásquez fue comisionado para acompañarlo. Padecía de fuertes depresiones y desde meses atrás recibía tratamiento clínico-psiquiátrico.

El defensor izquierdo, de 26 años de edad, anunció ese día al zaguero argentino que iba a tomar una decisión importante. Cuatro horas y media después, se lanzó desde el noveno piso.

La muerte inesperada de Tupper provocó la suspensión de la gira por Guatemala y Costa Rica, de su equipo, la Universidad Católica. Aquí jugarían el domingo contra Saprissa en la despedida de Enrique Díaz. Ayer, en el estadio Mateo Flores, de Guatemala, estaba previsto el cotejo contra Comunicaciones.

"Decisión importante"

Manuel Alvarado, director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), declaró al canal de televisión chileno, según AP, que "Tupper dijo a su compañero argentino Sergio Vásquez que en pocas horas sabría de una decisión importante".

La versión del jugador no pudo ser confirmada por el titular del OIJ, manifestó ayer José María Espinoza, de la oficina de Prensa.

Vásquez no pudo ser entrevistado ayer. En sus declaraciones a Alvarado, agregó que su compañero de habitación había dejado una carta en la que donaba sus órganos.

Tras confesar su propósito, Tupper esperó la hora del desayuno para tomar su fatal decisión. En un momento abandonó la sala para trasladarse supuestamente al baño. Su destino fue la azotea donde, luego de dejar a un lado aparentemente sus documentos, se arrojó a un vacío de aproximadamente 40 metros. Su encuentro con la muerte tardó cerca de cuatro segundos. El golpe le causó fractura craneal y lesiones en el tórax y extremidades.

Mauricio Avila, del matutitno La Tercera, informó ayer a La Nación que Felipe Jugo, médico de la U. Católica, y el presidente de la institución, Jorge Claro, descartaron alguna enfermedad. Negó, además, versiones en el sentido de que Tupper había perdido peso en cantidad alarmante en los últimos meses.

Jorge Sullivan, jefe de la delegación, no permitió ayer el acceso de la prensa tica ni chilena al Salón Diplomático del aeropuerto Juan Santamaría, de donde, a las 2 p.m., salió el equipo rumbo a aquel país, al cual llegaría a las 11 a.m., hora tica.

Emoción sentimental

Tupper era un joven de 26 años, con una "buena llegada" --como dicen en Chile-- hacia la mujeres. Su novia hasta marzo fue Marcela Bacaresa, una modelo y exreina de belleza de Chile; actualmente, mantenía un relación sentimental con Natasha Rovira, estudiante de ingeniería.

El defensor izquierdo, hijo de una familia adinerada en Santiago, cursó estudios de ingeniería y, finalmente, se dedicaba al negocio de bienes raíces. Se distinguió por su alto grado académico y su temor a dar declaraciones a la televisión.

El periodista Avila confirmó que allá en Chile no se descarta que el motivo del suicidio del futbolista haya sido un desencanto sentimental. Esa versión también se maneja aquí.

Agregó que el jugador padecía de una depresión endógena que causa un estado mental que tiene altos y bajos, que produce, en unos casos, mucha tranquilidad, y en otros explota sin conocerse los límites a los que podría llegar.

"El estaba en crisis hace un mes. Ellos (los dirigentes) lo mandaron a tratamiento y pensaron que el viaje le iba a servir para salir del estado en que se encontraba", expresó.

También adelantó que el dirigente Claro manifestó que los jugadores no darían declaraciones a su llegada a Santiago de Chile. Ellos se trasladarían, junto con el cuerpo de Tupper, a la iglesia Santa María de Los Condes, donde serían velados los restos; hoy se realizarán las exequías en el Parque del Recuerdo, al norte de la ciudad.

El suicidio de Tupper ocupó ayer las primeras planas de los periódicos chilenos y los títulos abridores de los noticieros de radio y televisión.


Silencio chileno

Francisco Vega Salazar
Redactor de La Nación

Los futbolistas de la Universidad Católica de Chile (UCC) partieron ayer, a las 2 p.m., rumbo a su país, en medio de un hermetismo y silencio total, después que su compañero de equipo, Raymundo Tupper Lyon se lanzó, el pasado jueves, desde el noveno piso del hotel Centro Colón.

La delegación abandonó suelo costarricense en el vuelo 640 de Lacsa; el mismo avión transportaba el féretro con los restos de Tupper. Directivos saprissistas y diplomáticos chilenos despidieron a los futbolistas.

En consonancia con la actitud de reserva que mantuvieron tras el deceso de su compañero, los deportistas ni siquiera se bajaron de la buseta para hacer los trámites de migración, pues ingresaron al Salón Diplomático por el sector oeste del aeropuerto Juan Santamaría.

Ahí estuvieron por espacio de 50 minutos, y la prensa no tuvo acceso por petición de la propia UCC.

El único que dio declaraciones fue el presidente de la delegación, Jorge Sullivan Domínguez, quien aseguró a La Nación que los muchachos no estaban en condiciones de hablar.

Comprensión

Sullivan dijo: "Mire, por favor, ellos no van a decir nada; les afectó mucho el asunto y van a pasar directo al avión."

El chileno explicó que el vuelo tarda nueve horas; por lo que la llegada a Chile estaba prevista para las 11 p.m., hora de Costa Rica.

Añadió que el cuerpo sería pasado a la iglesia de Santa María de las Colmes, en Santiago. Hoy, a las 3 p.m. (1 p.m en nuestro país), se oficiarán las honras fúnebres del futbolista.

Jorge Henz, periodista del canal 13 de la televisión chilena, quien se encontraba en el aeropuerto, dijo que la noticia de la muerte de Tupper había causado revuelo en el país suramericano, pues Raymundo era conocido como uno de los jugadores más destacados del equipo y con mayor educación académica. "Era todo un caballero", señaló.

Con él coincidió Jorge Abuhadba, del canal 7 de Chile, quien agregó que no conocía de problemas que estuviera pasando Tupper.


Jorge Sullivan (izquierda), jefe de la delegación chilena, realiza los trámites administrativos en el aeropuerto. Lo acompaña el presidente morado Enrique Artiñano.