Obras multimillonarias no seducen a políticos

Carreteras a paso de tortuga

Emilia Mora
Redactora de La Nación

Son apenas 24 kilómetros, pero desde hace 25 años están en construcción. Así "avanza" la carretera de circunvalación. ?Cuánto habrían tardado las autoridades nacionales para levantar una obra como la Gran Muralla China, de 2.400 kilómetros, entre valles y montañas?

Entrabamientos burocráticos mantienen frenadas cuatro obras viales multimillonarias, las cuales padecen -desde hace más de un decenio- una anemia crónica. Lo paradójico es que el Estado, que debería ser el gran impulsor, es uno de los principales responsables de esa marcha a paso de tortuga.

La seria crisis fiscal agrega otro obstáculo al avance de tales proyectos que se han tornado sempiternos, no obstante la urgente necesidad para el país de contar con ellos.

Es el denominador común de la Costanera Sur -específicamente el tramo Barú-Palmar Norte ($42 millones), de las vías de circunvalación ($15 millones inicialmente) y de las rutas Florencia-Naranjo ($35 millones) y Ciudad Colón-Orotina (un estimado de $80 millones).

Carrera con obstáculos

Sin embargo, quienes en alguna oportunidad han tratado de salvar la vida de estos proyectos consideran que hay tres factores que los tienen en cuidados intensivos: los entrabados procesos licitatorios, incluyendo las apelaciones; la lentitud con que la caja única del Estado gira los dineros para el pago de construcciones, y, por último, la poca seducción que despiertan entre los políticos por su alto costo y lento avance.

Para Gerardo Acosta, jefe de la Gerencia de Proyectos del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), las obras que demoran más de cuatro años en construirse y abarcan grandes porciones de los presupuestos no parecen ser atractivos ante los ojos de los políticos pues, aparte de demandar una fuerte inversión, no se verán los frutos dentro de su período de gobierno.

Bernardo Arce, titular del MOPT, sostiene que el problema es de fondos ya que, solo por citar un ejemplo, el último tramo de la carretera de circunvalación, de apenas 4,8 kilómetros, tiene un costo, únicamente en expropiaciones o derechos de vía, de 3.500 millones de colones... el monto autorizado para todas las inversiones durante este año.

"Es imposible dejar al resto del país sin recursos; el costo de dejar todos los demás proyectos tirados a la larga es más alto que dar todo a una obra, por más rentable que sea", argumentó.

El tramo Barú-Palmar Norte de la Costanera Sur estuvo paralizado tres años porque los dineros no se giraban, el finaciamiento era escaso y a la empresa encargada se le rescindió el contrato.

"Nunca ha habido fondos fijos para esto, y así no se puede trabajar. Se consiguen dineros a medias; en una oportunidad se llegó a adeudar a las constructoras 2,5 millones mensuales por problemas de flujo de caja", explicó Acosta. Trabas enternas

Arce explicó que el MOPT tiene para este año -entre recursos propios y préstamos- alrededor de 47.000 millones de colones; sin embargo, las autoridades presupuestarias solo permiten gastar 15.000 millones.

Proyectos como el de Ciudad Colón-Orotina, cuyo financiamiento está disponible desde 1989, no es posible que avancen porque no se gira el dinero de acuerdo con las necesidades de la obra.

En este momento, la ruta tiene la firma consultora contratada, los puentes licitados y la mitad de los derechos de vía adquiridos por 700 millones. No obstante, falta un monto igual a ese para tener libre el paso de construcción, especificó Acosta.

Para el ministro Arce, el problema no termina ahí: "Tenemos licitaciones que demoran más de un año por apelaciones sin sentido, diseños malos y procedimientos altamente entrabados. El Ministerio de Hacienda no permite que se giren dineros, aunque se tengan. La gente apela cuando quiere porque nadie los sanciona", alegó.

En esto concuerdan Carlos y Fernando Sánchez, de la empresa constructora Sánchez-Carvajal, quienes están sufriendo el calvario de las apelaciones en el caso de la vía Florencia-Naranjo cuando ya les habían adjudicado la primera etapa de 7 kilómetros.

"Tiene que darse urgentemente un mecanismo de sanción a las apelaciones. Hay empresas que se dedican a apelar por apelar, a veces no solo por ganar un porcentaje a cambio de quitarla, sino por derrumbar un concurso", denunció Carlos Sánchez.

Esta nueva ruta a San Carlos -próspero cantón de la zona norte- nunca ha conseguido un novio que la financie. Siempre fue cortejada, pero nadie se ha decidido a pedir su mano, pese a que disminuiría los costos de operación para los usuarios, acorta el tiempo de viaje a casi la mitad del actual y ofrece un trazado más seguro.

Según explicó el jefe de proyectos del MOPT, Gerardo Acosta, cuando se tomó la iniciativa de reactivar la obra, se determinó que el diseño estaba inconcluso: faltaban 13 puentes, cuyo diseño actualmente cuesta16 millones de colones.

Otro problema son los derechos de vía. Aunque el 80 por ciento de la gente está dispuesta a ceder terrenos para levantar la obra, el pago del 20 por ciento restante requiere una inversión de 250 millones.

Ahora se está trabajando en la etapa Ciudad Quesada-Buena Vista con recursos propios del MOPT, y se espera que para 1997 esté todo el trayecto licitado. Sin embargo, si para ese fecha no se consolida el préstamo anunciado por Taiwán, el Estado tendría que asignar alrededor de 2.300 millones de su presupuesto para financiarlo, y nunca se ha podido destinar tanto dinero a un solo proyecto.


?Sabía usted que... ?

Esta es una lista de los entrabamientos que más han contribuido a que grandes obras sigan durmiendo el sueño de los justos:

La orden de inicio para el tramo de la costanera sur Barú-Piñuela-Palmar Norte, cuya extensión es de 60 km, se dio en octubre de 1983 y apenas se ha superado el movimiento de tierras.

El diseño de la carretera de circunvalación se ideó en los años 50, la construcción arrancó en los 70 y 25 años más tarde no se ha podido concluir, pese a que todo el trayecto mide 24,3 kilómetros, de los cuales 4,8 kilómetros aún faltan... Casi un año para cada kilómetro.

Una tramitación de financiamiento externo demora entre 3 ó 4 años para su aprobación.

Algunas empresas constructoras se dedican a apelar adjudicaciones en procesos licitarios, para luego cobrar un porcentaje a la empresa adjudicataria a cambio de retirarla y no entrabar el proceso.

Una apelación de un proceso licitatorio puede demorar hasta un año en resolverse.

El crédito por $40,2 millones del Banco Internacional de Desarrollo para la carretera Ciudad Colón-Orotina estuvo a punto de perderse por escasos 5 días ya que el cartel de licitación para la supervisión privada de la obra se hizo deficientemente durante cuatro años seguidos, lo cual ocasionó tres apelaciones, cuyo tiempo de resolución fue de un año cada una y tres veces se declaró desierto.

No construir la obra entre Ciudad Colón y Orotina le cuesta al Estado, en costos de operación, $25 millones al año.

Por más de diez años se hablaba de los diseños de la ruta Florencia-Naranjo y cuando en 1993 se decide dar apoyo al proyecto se presenta un incoveniente: no incluía el diseño de ... 13 puentes. Los ingenieros justificaron el problema en la falta de recursos.

El proceso de expropiación desde que se hace la solicitud hasta que el terreno pasa a manos del Estado para poder construir una vía tiene 800 pasos que van desde llamadas teléfonicas, reuniones y tramitación de documentos.

Fuente: Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT).


Luego de 25 años a paso de tortuga, a la carretera de circunvalación únicamente le restan 4,8 kilómetros para terminarse. El tramo Y Griega-Zapote debe reconstruirse porque se hizo defectuosamente, lo cual representa un costo adicional de 50 millones de colones.

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