Pastor Fernández: Resentido con el futbol

Jose Eduardo Mora
Redactorde La Nación

De la popularidad al anonimato. Del futbol se marchó en silencio y con un amargo sabor a derrota, tras su efímero pero acertado paso por la Selección Mayor.

La necesidad de sobrevivir lo llevó al negocio de la venta de ropa americana en 1992, y ahí permanece todavía.

Gusta de hablar claro y por eso asegura que en el futbol de Costa Rica falta la solidaridad entre los jugadores, al tiempo que critica la miopía de los dirigentes del balompié nacional.

Pastor Fernández, conocido por el gol que le dio la clasificación a Costa Rica para el Mundial de Italia 90 ante El Salvador, aquel 16 de julio de 1989, conversa sobre su resentimiento con el futbol y su deseo de volver para saldar una deuda.

--¿Es cierto que no quiere nada con el futbol?

--Lo que siempre he dicho es que estoy resentido con el futbol, por el poco compañerismo que existe en él. Ello quedó claro con los jugadores que participamos en el proceso clasificatorio hacia Italia 90 y que no asistimos al Campeonato. Los premios debieron ser para todos y no solo para los que intervinieron en el Mundial.

--¿Por qué regaló todos los objetos relacionados con el balompié?

--Guardo los que me obsequiaron los aficionados. Los demás no me interesan porque sinceramente tengo un resentimiento con la Federación de Futbol. La camiseta con que hice el gol ante El Salvador se la regalé a mi madre. Los tacos se los dí a Gustavo De Simone. Solo conservo una camisa del Cartaginés y otra de Alajuelense.

--¿Concretamente qué tipo de resentimientos tiene?

--El resentimiento es general. Cuando estuve en la Asociación de Futbolistas Profesionales Costarricenses (AFUPCO) hubo un grupo de líderes, sobre todo, de los equipos grandes, que la boicotearon.

--A partir del recordado gol ante los cuzcatlecos, parece que todo se le complicó, ¿la anotación fue una dicha o una desgracia?

--En el momento fue lo más grande, mi mayor logro. Después de ahí empecé a declinar; comenzaron los problemas con Cartaginés. Luego la banca en la Liga y el paso por San Carlos no muy acertado.

--En su oportunidad presidió la asociación de futbolistas y actualmente hay algunos jugadores que quieren revivir la idea de unir al gremio.

--A la asociación la veo con buenos ojos, pero tiene por delante una tarea bastante difícil; posee la ventaja de que en el ámbito mundial Diego Armando Maradona promueve su sindicato. Dicha entidad debería gestionar un contrato único para todos los futbolistas, cuya diferencia estribe, desde luego, en el salario que cada uno devengará.

--¿Se arrepiente de haber dado la lucha en la AFUPCO?

--No, no, al contrario, si tuviera que volver siempre defendería mis derechos. Al futbol llegan buenos jugadores pero sin experiencia contractual. Se olvidan de que el balompié es flor de un día. En Costa Rica no le permiten al futbolista defenderse en su contrato.

--¿En su época existían listas negras?

--Siempre las han habido. A Alvaro Solano, Enrique Rives y a mí, por ejemplo, nos tenían en esas listas. De mi persona, en su oportunidad, un dirigente dijo que yo era un muchacho sindical y problemático.

--La dirigencia parece no tener claro el camino a seguir con la Selección y con el futbol en general. ¿Qué opina de los cambios que se produjeron últimamente en la Federación?

--Como aficionado, estaba contento con el Ejecutivo presidido por Federico Vargas; del actual no puedo hablar mucho, pero parece que será un títere de los clubes. ¿Cómo pueden imponer límites al entrenador de la Selección? Ahí es donde los futbolistas tienen que manifestarse.

--¿Qué participación debe tener el aficionado?

--El aficionado es el que podría resolver los problemas del futbol. Que le hagan una huelga a la Federación cuando no están de acuerdo con la forma como se maneja a la Selección. La dirigencia del balompié ve a los hinchas como un objeto que da plata y al jugador como un objeto al que se le saca plata. La prensa también tiene que manifestarse. A mí me gustan las críticas que hace Julio Rodríguez, pero esa es un posición aislada.

--¿Retornaría al futbol?

--Sí, me quemo por volver, pero debido a mi actual ocupación podría entrenar únicamente en las mañanas.

--A pesar de todos los problemas que enumeró anteriormente?

-- Existe un decir en el gremio: jugar es bonito y además le pagan a uno por hacerlo. Vea el caso de Enrique Díaz. Me quemo por estar en las canchas.

--¿Por qué querría volver?

--Tengo una deuda con la afición y conmigo mismo.


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