Sólida esperanza

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Rodrigo Calvo C.
Especial para La Nación*

A escasos nueve días de debutar en la eliminatoria de la CONCACAF, en México, el seleccionador nacional juvenil, Luis Roberto Sibaja, lanzó un mensaje de esperanza en favor de la clasificación para el Mundial de Malasia 1997: "Tenemos un gran equipo, sólido y maduro, con mucha llegada al marco rival."

Al hacer un recuento del nuevo proceso, iniciado hace seis meses el joven manejador --de 37 años-- expresó en una entrevista con La Nación que su confianza nace por el nivel que muestran sus pupilos, quienes suman una respetable experiencia en Primera y Segunda División.

--Hasta el momento, ¿qué logró alcanzar con este grupo? --Las cartas ya están echadas sobre la mesa y, con los juegos contra Japón (2 a 0) y en Cuba, concluye el período de preparación, pero tengo mucha confianza en el trabajo hecho hasta ahora y en el buen nivel de los jugadores.

--¿Y qué le hizo falta para llegar mejor al Premundial? --Indudablemente, más partidos de fogueo, unos cuatro o cinco, para consolidar con más propiedad el entendimiento entre las líneas, su estrategia y táctica fijas.

--Si el fogueo no fue el idóneo, ¿cómo evolucionó el grupo? --Al inicio estuve desilusionado porque no tuvimos a todos los jugadores. A los del Saprissa no los mandaban. Pero, cuando se arregló y empezaron a llegar, el nivel cada día fue mayor. "Esto demuestra que a veces queremos comportarnos en organización como las grandes potencias, pero aún no estamos preparados para el manejo adecuado de selecciones nacionales."

--La Juvenil, ¿es el reflejo de cómo se trabaja en ligas menores en Costa Rica? --No. Aquí falta una política nacional integradora en esas categorías. Lo que sí hay son tres o cuatro clubes que trabajan bien en esas divisiones, y por eso aparecen muchos jugadores.

El equipo

--¿Qué característica reúne su equipo? --Una defensa sólida; una media que hace la doble función: juega bien y es muy recuperadora de balones, algo muy novedoso y difícil de encontrar en selecciones. Y una delantera punzante.

--¿Es la madurez una de sus virtudes? --Sí, eso es definitivo. Tenemos muchachos del nivel de Froylán Ledezma, Steven Bryce, Alonso Solís, Pablo Nassar y Douglas Sequeira, quienes con su liderazgo y personalidad han aportado cosas positivas al proceso.

--De cara al gol, ¿cómo espera marcar la diferencia? --Sobre el papel, el equipo debería ser avasallador en el ámbito ofensivo, porque tenemos muy buen material. Incluso hay volantes con gol como Andrey Campos, Alvin Villavicencio y Nelson Fonseca, porque llegan con mucha facilidad al área rival.

--¿Cuál fue el momento de la preparación que más le llenó? --Los juegos ante Universidad (5 a 1) y Herediano (2 a 0), al margen del marcador, que es anecdótico. Vi al equipo concentrado, muy agresivo, presionando en todos los sectores y con mucha llegada. Eso es lo que nosotros queremos.

--¿Cómo afectará la ausencia de Douglas Barquero, pieza fundamental en el Mundial de Ecuador 95? --Es lamentable porque lo teníamos en los planes para que fuera titular, pero sufrió la misma lesión que tuvo en Ecuador en la rodilla, fue operado y no pudo recuperarse. Nuestra fe es clasificar al Mundial e incorporarlo para que tenga su revancha.

--¿Cómo analiza a los tres rivales de la primera fase? --Siempre son de respeto; uno nunca puede dar por descontado sus posibilidades. Pero, para efectos nuestros, estamos más concentrados en lo que podemos hacer. Recuerde que el día en que debutamos contra Nicaragua (15 de abril), luego lo harán Canadá y Trinidad, y podremos analizar el potencial que tienen.

--¿A cuáles adversarios espera encontrar en la ronda final? --A los de siempre... a los de mayor tradición. México debe de tener un buen equipo, lo mismo que Honduras y Estados Unidos. Pero insisto: lo que más me preocupa es nuestra preparación.

--¿Les afectó la incertidumbre de si son dos ó cuatro los clasificados por la región al Mundial? --En lo más mínimo. Tenemos claro dos objetivos básicos: 1) Ganar el primer escollo, nuestro grupo, porque nos dará la posibilidad del Mundial de Malasia. 2) Luego nos dedicaremos a ganar el torneo y a clasificar... esa es la esperanza.




Pablo Nassar

El señor capitán

Rodrigo Calvo C.
Redactor de La Nación

Hace diez años era un niño ilusionado por el futbol. Un fiel seguidor de la Liga cuando su padre lo llevaba al Morera Soto y crecía la profunda admiración por sus ídolos de juventud: Oscar Ramírez, Juan Cayasso, Alvaro Solano, Omar Arroyo, Jorge Guguie Ulate y otros más, a mediados de los 80.

Ahí nació una pasión que hoy perdura. En efecto, Pablo Nassar Bolaños es el reflejo de esa escuela porque exhibe un liderazgo poco común a la corta edad de 19 años, como capitán de la Selección Juvenil que sueña con otro Mundial: Malasia 97.

"Pablo tiene mucha personalidad. Por algo es el líbero titular y el capitán de mi equipo... Un hombre muy concentrado, que nunca se sale de sus cabales porque es muy educado", refirió el manejador tricolor Luis Roberto Sibaja.

Por tanto, desde que ingresó en 1986 a la escuela de futbol rojinegra, se formó con prestancia en las ligas menores de la institución. De ahí que en esta temporada, al ser cedido como préstamo a la Universidad de Costa Rica (UCR), nunca defraudó en más de 30 partidos en la Segunda División.

Su juego mejoró y tomó ritmo. Sibaja, apenas lo vio, se convenció de su calidad y al poco tiempo le brindó confianza para ostentar el gafete de capitán en la camiseta tricolor.

"Esta misión conlleva una responsabilidad especial: tratar de que el grupo mantenga un comportamiento adecuado, dentro y fuera del campo. Eso es muy importante", declaró el joven con firmeza.

Luego afirmó que cumple su doble función en el terreno de la manera más sencilla posible, para no complicarse atrás.

Y apuntó: "El defensa y el portero nunca pueden cometer errores porque a la postre vienen los goles y tal vez la derrota, algo que puede ser fatal en una competencia corta como la que viene, donde no se puede escapar nada."

Casi se va

Hubo un momento del proceso en que Nassar estuvo a punto de abandonar el seleccionado, cuando los entrenamientos chocaban con sus estudios de administración de negocios en la UCR; sin embargo, en diciembre Sibaja lo motivó de que es posible combinar ambas actividades sin que se presenten dificultades.

"Este semestre decidí que lo iba a dedicar al futbol. Y si logramos ir al Mundial, dejaré lo estudios, pero no para siempre; porque, para mí, lo principal es sacar una carrera que me apoye en la vida, ante una posible lesión que me aleje del deporte."

En su opinión, el grupo está bien preparado y mentalizado para llegar al Mundial. Agrega que la presencia de valores que ya estuvieron en mundiales anteriores (Qatar y Ecuador), fortalece los objetivos hacia Malasia 97.

"Hemos mejorado nuestro ritmo. ¿El grupo? Es excelente. Hay mucho talento y le gusta trabajar muchísimo. Es posible que alcancemos el sueño de ir a Malasia. Esperamos lograrlo, es la meta que tengo en este momento", concluyó el señor capitán.


Los juveniles sueñan con otro Mundial, el tercero de Costa Rica en la historia, tras los procesos de 1989 y 1995. Así lo quieren Román Vargas, Jónathan Bolaños (excluido la semana pasada), Andrey Campos, Alonso Solís y Froylán Ledezma. Mario Rojas/La Nación

















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