Arrancan elecciones 98

PLN y PUSC al filo de distritales

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William Alberto Méndez Garita
Redactor de La Nación

Febrero próximo tendrá dos domingos particularmente diferentes: uno será del Partido Liberación Nacional (PLN) y el otro, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).

La cuenta regresiva para el 1°ree; de febrero de 1998, fecha en que se escogerá el próximo Presidente de la República, inicia el 4 de febrero para el PLN y el 18 de ese mismo mes para el PUSC, con la realización de las llamadas asambleas o elecciones distritales.

Los liberacionistas escogerán el primer domingo de ese mes a 2.165 delegados (que irán a las asambleas cantonales) y 2.165 miembros de comités distritales, mientras que los socialcristianos elegirán el tercer domingo de febrero a 1.287 delegados y 2.145 miembros de los comités.

Tras esta votación, el proceso se encadena a las denominadas asambleas de cantón, las asambleas provinciales y finalmente a la asamblea nacional.

Al término de estas justas en los siguientes seis meses, el PLN y el PUSC habrán concluido la reorganización de sus estructuras, lo que representa "un rompimiento" con el esquema de funcionamiento que se heredó de la elección presidencial que finalizó en febrero de 1994.

En particular, estará a prueba la fortaleza de los seguidores leales al figuerismo pues "se juega" en las distritales y las siguientes asambleas el control que alcanzaron sobre la agrupación en la última campaña electoral.

Sin embargo, la designación de los aspirantes a los cargos de representación popular, como síndicos, regidores, diputados y Presidencia de la República, quedará para después de junio del próximo año, según lo han anunciado ambos partidos.

La escogencia de los representantes a los ayuntamientos recaerá en las asambleas provinciales, igual que en anteriores oportunidades.

Pero la novedad para este proceso electoral que inicia es el cambio en la forma de elegir a los futuros diputados: al igual que con la definición del candidato presidencial, se realizará una convención para ello.

Según las reglas del PUSC, los aspirantes a diputado presentarán su nombre a una consulta popular en la que tienen que lograr un porcentaje entre el 20 y el 40 por ciento, para poder llevar su nombre a la asamblea nacional socialcristiana. Los aspirantes también deben haber participado en las asambleas distritales.

En las filas liberacionistas se llevará a consulta popular una lista de los aspirantes a diputados --en cada provincia-- y quienes logren la mayoría, serán presentados a la Asamblea Nacional para que ahí se defina el orden de los aspirantes en la papeleta.

Ebullición en el PLN

La realización de las asambleas o votaciones distritales ha generado gran ebullición en las filas del PLN.

Pese a que no reconocen públicamente su participación y prefieren achacar a simpatizantes suyos la titularidad en la organización de la votación distrital, lo cierto es que los diferentes grupos --locales y nacionales del PLN-- se encuentran "pujando" por el control de la estructura en cada cantón y provincia, así como a nivel nacional de la agrupación.

Ante la cercanía del evento, y el relativo desconocimiento de la población de que se efectuará tal elección, algunos grupos han salido a distribuir propaganda o colocar rótulos con el número de la papeleta por la que tendrían que votar en pocos días. En algunos cantones se identifican las papeletas por el respaldo que le estarían dando a un aspirante a diputado o a una tendencia.

Mientras desde las filas del dirigente José Miguel Corrales se acusa al grupo de Carlos Manuel Castillo de estar aliado en este proceso de distritales con los simpatizantes del presidente de la República, José María Figueres, del lado del diputado Wálter Coto Molina no descartaron que muchos de los delegados que resultan electos en las distritales vayan a estar luego con su movimiento.

El dirigente corralista Rodolfo Longan sostuvo que ellos no han planteado papeletas oficiales, pero reconoció que en el 80 por ciento de los cantones existen dirigentes de su movimiento que sí se inscribieron para la votación.

"No vemos mucha participación del grupo de Coto, ni de Araya (refiriéndose al presidente del PLN, Rolando Araya), tampoco del castillismo; alguna gente del Gobierno está con nosotros pese a la línea del figuerismo de apoyar a Castillo", indicó Longan.

El diputado Coto Molina --quien deja este mes la secretaría general del PLN y aspira a la Presidencia del Congreso para la elección del próximo 1°ree; de mayo-- puso en tela de duda que el figuerismo se encuentre involucrado en la lucha electoral.

Afirmó que en todo el país existen dirigentes que lo respaldan a él, pero que pese a ello no participa como tendencia en las asambleas distritales ya que no se ha declarado como precandidato.

Por su parte, el aspirante presidencial Carlos Manuel Castillo sostuvo que de los dirigentes que inscribieron papeletas para la votación del 4 de febrero, la mayoría simpatizan con su aspiración. En cuanto al apoyo del figuerismo, dijo que eso no era cierto.

Según explicaron el exdiputado y exvicecanciller Carlos Rivera, secretario nacional de asuntos electorales del PLN, y Jorge Hernández, coordinador ejecutivo del proceso distrital liberacionista, se inscribieron para la votación 1.350 papeletas.

En la votación distrital celebrada en marzo de 1992 por el PLN (que fue anulada), se llegaron a inscribir 1.541 papeletas y la votación válida, efectuada en junio de 1993, tuvo una participación de 2.150 papeletas, explicaron.




Socialcristianos seguros de alta votación

Wílliam Méndez Garita
Redactor de La Nación

Acercarse a la meta de 500.000 votantes en la asamblea distrital y alejarse por encima de la votación que puedan obtener sus adversarios, son los objetivos que se impuso la dirigencia del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) para el próximo 18 de febrero.

Según el secretario general de la agrupación, Ovidio Pacheco, la dirigencia está segura de que las elecciones de base del Partido tendrán una asistencia mayor de socialcristianos que al evento similiar que efectuará dos semanas antes el Partido Liberación Nacional (PLN).

Los socialcristianos destacan como signo distintivo de su votación distrital la participación del sector femenino pues del total de puestos elegibles, 480 serán ocupados por mujeres. Esto por cuanto se exigió la alternabilidad --hombres y mujeres-- en las papeletas.

Según Guillermo Vidal, coordinador del proceso socialcristiano de asambleas distritales, con la escogencia de los nuevos delegados por cada distritro se podrá iniciar el proceso de cambio de los cuadros dirigentes que vencen en junio.

Para ese mes se tiene convocada una Asamblea Nacional del PUSC que eligirá el nuevo comité ejecutivo de la organización, designación que será otro escenario de la lucha interna por el control de la estructura.

Para los jerarcas del movimiento liderado por Luis Fishman, las distritales no son un proceso que pueda influenciar las tendencias pues se generan conflictos con los dirigentes de base que rivalizan.

Según Pablo Ureña, asesor político de este grupo, tal parcialidad impediría en muchos distritos que se forme una combinación entre la dirigencia de su movimiento y los simpatizantes del grupo conducido por Miguel Angel Rodríguez.

Explicó que no se puede ver la votación distrital como una lucha de tendencias; pero aseveró que en la mayoría de los cantones del país compañeros suyos han inscrito papeletas.

Ureña sostuvo que ellos respaldan a sus líderes involucrados sin que esto signifique la existencia de "papeletas oficiales de Fishman". Descartó que lleguen a realizar inversiones económicas pues cada papeleta distrital se autofinancia.

Para el exministro Juan Rafael Lizano, asesor del movimiento de Rodríguez, ellos esperan inscribir de 1.000 a 1.200 papeletas; aseveró que de otros grupos, como el de Fishman o el precandidato Guillermo Madriz, no hay una intensa participación.

El político no encontró interés en sus adversarios por participar en las distritales y aseguró que no financiarán a las papeletas de su movimiento.

Para este proceso electoral, se tiene prevista la inscripción de 1.600 papeletas, según la estimación que el pasado miércoles tenía la dirigencia socialcristiana pues el período de inscripción vence esta semana.

En la última asamblea distrital socialcristiana, efectuada en marzo de 1992, se inscribieron 1.300 papeletas.








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