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La Nación
Domingo 12 de mayo, 1996

Edición Electrónica. San José, Costa Rica
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Líder del "Comando Cobra"

Testigos hundieron a Mínor Masís

Nicolás Aguilar R.
Redactor de La Nación

Indígenas y agricultores vecinos de Talamanca nunca olvidaron el rostro de los policías que abusaron de ellos entre el 19 y el 21 de febrero de 1992.

Por esa razón sus testimonios, incluso el de dos mujeres víctimas de ultrajes sexuales, constituyeron las pruebas de mayor peso que, finalmente, hundieron al líder del "Comando Cobra", Mínor Masís Artavia, y a dos de sus principales subalternos.

Así se desprende de la sentencia del Tribunal Superior Penal de Limón que impuso 42 años de prisión a Masís, 32 años a Manuel Sarmiento Argüello y cinco años a Ricardo Alberto Alvarado Garro, por diversos delitos cometidos durante un operativo policial cuyo propósito era destruir plantaciones de marihuana.

La misión de 12 integrantes del "Comando Cobra", cuerpo de la Guardia de Asistencia Rural (GAR), no se cumplió y al regresar de Talamanca fueron acusados por dos violaciones, dos asesinatos, hurtos y privaciones agravadas de libertad, entre otras anomalías.

Tras varios años de espera, 11 de los exmiembros del comando comparecieron ante la justicia desde el 19 de abril hasta el 6 de mayo último, cuando el Tribunal limonense dictó penas carcelarias contra Masís y Sarmiento, jefe y subjefe del fracasado comando policial (véase recuadro adjunto).

Un tercer integrante del grupo, Ricardo Alvarado Garro, quien ha negado reiteradamente los cargos, también fue encontrado culpable de la violación de una indígena, cuyo testimonio fue decisivo para los jueces superiores, Carlos Porras Castro -quien presidió-, Celso Gamboa y Vinicio Castillo Serrano.

Muy distinta fue la suerte de nueve de los imputados, incluido Alvarado, al ser absueltos del delito de privación agravada de libertad porque, según el Tribunal, actuaron obedeciendo órdenes de Masís y Sarmiento, a quienes les temían por su forma de actuar.

Para los jueces superiores, el "Comando Cobra" fue "una odiosa aventura" y, al menos en el caso de Masís y Sarmiento -líder y sublíder del grupo- llamaron la atención sobre "viles actitudes que se reflejan de manera palpable en el trato a los indígenas, en la prepotencia con que se actuó y en el desprecio generalizado a mínimos valores humanos".

Una bala en el tronco

Además de testigos que señalaron a Masís como autor del asesinato de Rolando Watson Suárez, los juzgadores tomaron en cuenta un proyectil encontrado en el tronco de un árbol donde ultimaron al joven. Dicha bala, según expertos, fue disparada con una subametralladora marca UZI similar a la que portaba el entonces teniente y líder del "Comando Cobra".

Para comprometerlo aún más con dicho homicidio, el Tribunal recordó el testimonio de Sarmiento, quien arguyó que "efectivamente cuando se oyeron las detonaciones sí lo vi nervioso, no estaba bien, le agarró nerviosismo, se desesperó como que estaba ciego..." (refiriéndose al líder del comando).

"Se trató de acciones delictivas provenientes de personas sin la capacidad profesional ni la calidad humana ni moral necesarias para haber actuado correctamente...", reza otra parte de la sentencia judicial número 73-96.

En el caso de Sarmiento Argüello, quien atribuyó el crimen de Víctor Julio Trejos Obando a Gregorio Tijerino, único expolicía que no acudió al juicio, las declaraciones de testigos también fueron contundentes.

"La totalidad de la prueba refiere de manera categórica que el imputado Sarmiento, quien como guía, baqueano y segundo al mando iba adelante, es quien dispara contra la humanidad del ofendido Trejos", reza otra parte de la sentencia.

El reconocimiento

Al analizar el caso de violaciones en perjuicio de las indígenas Melania y Casimira Martínez Morales, los jueces superiores también avalaron plenamente un reconocimiento judicial que realizaron las afectadas el 13 de marzo de 1992, tres semanas después de los hechos.

Aunque la defensa alegó que los exámenes médicos practicados a las mujeres no revelaron señales de violencia, el Tribunal echó abajo esa argumentación porque "la inexistencia de lesiones en nada desvirtúa la acción misma acusada".

"Concluimos dando total respaldo al reconocimiento judicial indicado, vale reiterarlo, recoge la impresión más cercana del momento de los hechos de las ofendidas respecto de sus ofensores", explica la sentencia que redactó el juez Porras Castro.

El fallo judicial será apelado próximamente por los defensores de los condenados, entre ellos Allan Arburola, quien anunció la posibilidad de acusar penalmente a los jueces.

Según el profesional, no se tomaron en cuenta una serie de contradicciones en las que incurrieron algunos testigos, cuyos testimonios, a diferencia del Tribunal, cuestionó constantemente durante los debates.


Condenas y multas

Además de las sentencias, el jefe y el subjefe del "Comando Cobra", así como un subalterno de ambos, deberán pagar, solidiariamente con el Estado, millonarias sumas de dinero a familiares de las víctimas. A continuación un resumen de cada caso.

Mínor Masís Artavia

Dos años de prisión por apropiarse de dos cadenas, un anillo de oro y ¢7.000 de Eduardo González Cordero, cuyo testimonio fue contundente. Además, los artículos fueron decomisados a otro miembro del "Comando Cobra", Wigberto Cruz Cerdas, quien dijo haberlos recibido de Masís.

12 años de cárcel por privación agravada de libertad de varios vecinos de Talamanca, a quienes, incluso bajo amenazas, obligaron a cargar las mochilas del "Comando Cobra".

Ocho años de prisión por violar a la indígena Casimira Martínez Morales, quien identificó a Masís en forma contundente durante un reconocimiento judicial. Debe cancelar ¢1 millón a la víctima por daño moral.

20 años de reclusión por el homicidio calificado de Rolando Watson Suárez. Lo comprometieron varios testigos, entre ellos, dos subalternos, así como un proyectil encontrado en el árbol donde ultimaron a la víctima, el cual fue disparado con la subametralladora marca UZI que portaba Masís.

Total: 42 años de prisión

Manuel Antonio Sarmiento Argüello

12 años de cárcel por privación agravada de libertad. Reconocido por varios testigos.

Ocho años más por la violación de Casimira Martínez, a quien deberá pagar -en forma solidaria con el Estado- ¢1 millón por daño moral. La mujer lo identificó plenamente.

12 años de reclusión por el homicidio simple de Víctor Julio Trejos Obando. Varios testigos lo culparon ante el Tribunal.

Total: 32 años de reclusión

Ricardo Alberto Alvarado Garro

Cinco años de prisión por la violación de la indígena Melania Martínez Morales. El Tribunal respaldó un reconocimiento judicial hecho por la afectada.

Obligado, junto al Estado, a cancelar ¢1 millón a la víctima.

Total: 5 años de reclusión


En la sentencia, los jueces Celso Gamboa (izquierda), Carlos Porras -presidente del Tribunal- y Vinicio Castillo afirman que lo hecho por el "Comando Cobra" fueron "acciones delictivas provenientes de personas sin la capacidad profesional ni la calidad humana ni moral necesarias para haber actuado correctamente".


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