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La Nación
Jueves 24 de octubre
1996

Edición Electrónica. San José, Costa Rica
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Brown piensa en grande

  • Panameño quiere triunfar en Cartaginés y luego dar el salto
Fernando Gutiérrez
Corresponsal de La Nación

Cartago. Tiene ambiciones elevadas, como sus 1,83 metros de estatura: darse a conocer en el Cartaginés y saltar luego al futbol internacional.

Roberto Brown Perea, delantero panameño ligado a las filas blanquiazules los próximos cuatro años, apunta alto.

"Quiero jugar en Europa, como los hermanos Dely Valdez y Rómmel Fernández. No creo pecar de arrogante. El que no tiene ambiciones no progresa. Pienso que Cartaginés puede ser un buen punto de partida", sostuvo a manera de preámbulo.

A sus 21 años, quiere reeditar la gesta de su desaparecido coterráneo Fernández en el Viejo Continente. Cifra su sueño en unos aceptables dotes futbolísticos, que lo avalan como un delantero hábil, de buen manejo y con mucho gol, algo que no abunda en las tiendas brumosas.

Está tranquilo. Sabe que sus calidades, exhibidas a lo largo de dos meses de prueba, empujaron al técnico Rolando Villalobos a recomendar su contratación por un período inusual: cuatro años.

"En los partidos amistosos, Villalobos me asignó una función netamente ofensiva, como hombre de punta, y el número que llevo en mi camiseta, el nueve, también denota esta misión."

De Las Chorreras

Brown procede del humilde barrio Las Chorreras, de la capital canalera, y su último equipo fue el Ejecutivo Junior, de la Primera División.

"Algunos comentaristas panameños dicen que mi principal virtud es el cabeceo. Es cierto, pero cada día me esfuerzo por mejorar en todos los aspectos que competen a un delantero", explicó.

El futbolista fue inscrito el martes anterior y solo requiere el pase internacional para debutar. "Quiero jugar cuanto antes, si fuera posible este domingo ante Ramonense", apuntó.

Según explicó, existe una cláusula en el contrato mediante la cual se puede negociar un finiquito en caso de que aparezca una oferta de un club extranjero de renombre.

Brown afirmó ayer que le resultó curioso, pero a la vez aleccionador, que en su contrato con los brumosos se le pida estudiar.

"Considero que es una buena política pues la institución piensa en el futuro de sus jugadores. Por mi parte, trataré de ubicarme en una universidad costarricense por la facilidad que da el equipo para prepararse."

El emprendedor panameño es soltero, vive en el barrio Asís de Cartago y tiene padre, madre y siete hermanos, quienes residen en Panamá.

Actualmente comparte un hogar con sus compañeros de divisa, Géiner Segura, Evaristo Contreras, Calos Mora y el brasileño Alfredo Alves Filho.

"El futbol costarricense es el mejor de Centroamérica y mucho más competitivo que el panameño. Estoy prácticamente adaptado, aunque por las noches peleo a muerte con un gran enemigo: el frío", finalizó.


El panameño Roberto Brown Perea, de 21 años, quiere emparentarse con el gol en Cartaginés. Mario Barboza/LA NACION


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