La Nación Digital
San José, Costa Rica.
Lunes 14 de abril, 1997.


El País
Centro América
Deportes
Viva
Revista Dominical
English
Opinión
Elecciones 98
Economía & Negocios
En Forma
Ancora
Zurquí





Portada
La Nación Digital





Centenario
Teatro Nacional


La Nación: 50 años







Cartas

El tiempo

Tiras cómicas

La Gaceta en breve

Obituario

Servicios

Galería Comercial

Archivo Digital

Correo a La Nación

Teléfonos de Emergencia






Entrega. El turrialbeño Rónald Vega (en el suelo) buscó, sin éxito, espacios y opciones de gol. Léiner Villalobos fue una de sus sombras durante el partido.


Azúcar amargo

  • Puntarenas ganó 1-0 y envió a Turrialba a la Segunda División

    Franklin Castro
    Corresponsal de La Nación

    Puntarenas. El cronómetro marcaba el minuto 70. El descenso se empezó a dibujar en el rostro de los jugadores turrialbeños. El puntarenense César Martínez remataba un tiro de esquina y lo dejaba en las redes del marco defendido por Luis Alpízar.

    El resto del tiempo no bastó para unos visitantes urgidos de gol y ansiosos de permanecer en la Primera División. La desesperación tomó la camiseta número 12 y se convirtió en un rival más.

    La primera mitad del encuentro se caracterizó por el flojo rendimiento de ambos cuadros. Llegadas intermitentes a los dos marcos sin definiciones y fallas constantes.

    Johnny Cubero se convirtió en el arquitecto de la media cancha local. Creativo y talentoso, buscó opciones, pero el cerrojo de la zaga turrialbeña impidió el ingreso.

    En la otra acera, Rónald Vega y Brun Angedon se complementaron en una dupla ágil que buscó espacios pero que no logró rebasar los intentos.

    Al comenzar los segundos 45 minutos, el cotejo volteó la hoja. El ingreso de los porteños Miguel Agüero, César Martínez y Juan Carlos Aguirre dio el aire requerido a los anfitriones.

    Turrialba fue cediendo terreno. Poco a poco, el cansancio apareció. Los hilos de esperanza azucarera los fue hilvanando el equipo casa. El minuto 70 fue el remate.

    Mauricio Gutiérrez cobró un saque de esquina, Martínez remató y dejó la pelota en los cordeles turrialbeños. Los hoy descendidos quisieron, pero eso no bastó. Los 90 minutos se extinguieron y el empate nunca llegó.

    La paridad en el marcador era suficiente. La derrota contundente de los ramoneneses ante Heredia 4-0, les daba cierto ánimo.

    Tras el pitazo final, la tristeza los invadió. En Turrialba el azúcar era amargo. El triunfo para endulzar el final nunca llegó.


    Puntarenas 1- Turrialba 0

      • Puntarenas: Desiderio Calvo 6; Rándall Solís 6, Léiner Villalobos 6, Edmicio Cruz 5, Mauricio Gutiérrez 6; Frank Lozada 5, Trino de la O 6, Carlos Castillo 5, Edward Fonseca 6; Johnny Cubero 6,5, Omar Corrales 6. D.T.: José Rafael Segura.
      • Cambios: Miguel Agüero 6 por C. Castillo (46'), César Martínez 6 por E. Fonseca (46'); y Juan Carlos Aguirre 5 por F. Lozada (46').
      • Turrialba: Luis Alpízar 6; Alexánder Mora 6, Mario Guadamuz 5, Marvin Obando 5,5, Róger Molina 6,5; Ruding Thompson 5, Evance Hersted 5,5, Brun Angedon 5, Ríchard Mahoney 5; Wilson Muñoz 6, Rónald Vega 6,5. D.T.: Carlos Avedissian.
      • Cambios: Oscar Vargas 5 por E. Hersted (58'); y Adrián Leandro 5 por W. Muñoz (75').
      • Gol: César Martínez (Puntarenas), de cabeza, al 70, en tiro de esquina cobrado por Gutiérrez.
      • Arbitraje: Dirigió William Mattus 7; asistido por Erick Mora y Luis Fernando Torres
      • Amonestados: El porteño Rándall Solís
      • Asistencia: 374 aficionados, para ¢194.500.
      • Estadio: Lito Pérez, 3 p.m.


  • Avedissian:
  • "Soy el responsable"

    Franklin Castro
    Corresponsal de La Nación

    Puntarenas. El descenso ya es un hecho. Ya no se puede especular ni jugar con los números. Los azucareros retornan a la Segunda División.

    Con la derrota en las manos, el técnico turrialbeño asumió todas las responsabilidades y dejó de lado las situaciones extradeportivas.

    Hablar con él fue difícil. No quería recordar lo vivido en la gramilla del Lito Pérez. Sentado sobre una banca en el camerino visitante, Carlos Avedissian fue escueto con sus palabras.

    "Hay que ser responsable y el único responsable soy yo; aquí no hay vuelta de hoja. Más de lo que se ha hablado no se puede hablar; el responsable soy yo y lo asumo. Los problemas que han venido no tienen importancia", comentó.

    Los directivos de la campiña no piensan igual. Asumen la derrota, aunque alegan que no es justa, ya que se dieron diversas situaciones extradeportivas que perjudicaron su accionar.

    "No hubo justicia. Se dieron factores que solo fueron en beneficio de los equipos grandes, nada para Turrialba. El árbitro Rónald Cedeño siempre nos pitó mal; ahora está en Segunda y esperamos que no nos perjudique", manifestó Jorge Zúñiga, miembro de la junta directiva.

    Aseguran que la participación del técnico en el equipo fue buena y pretenden que los acompañe en la próxima temporada, además de colaborar con las ligas menores.

    La tristeza en los jugadores se hizo sentir. Lamentaciones, lágrimas y solidaridad entre ellos mismos. El dolor se respiraba en los pasillos del Lito Pérez.

    Con la cabeza sobre sus piernas, sus ojos apagados y algunas lágrimas en sus mejillas, el defensa Mario Guadamuz se refirió a la situación por la cual atraviesan.

    "Me siento frustrado por no haber dejado al equipo en Primera, creo que todos luchamos. Pero hubo factores extradeportivos que nos afectaron. Me duele por toda la gente: compañeros y por la afición de nosotros que siempre nos ayudó", relató el futbolista, quien desconoce su futuro.

    El liguista Wílson Muñoz se mostró triste con el descenso y se prepara para regresar con el equipo manudo. "No nos podemos lamentar, ya lo pasado pasó; ahora, a trabajar en planes futuros", concluyó.


    Este material tiene derechos reservados © y no debe ser reproducido sin el permiso explícito del Diario o del servicio en línea. La Nación Edición Electrónica es un servicio de La Nación, S.A. ®. Para mayor información, escriba a webmaster@nacion.co.cr




    Ediciones Anteriores: