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| La Nación Digital Banco Anglo Teatro Nacional Cartas El tiempo Tiras cómicas La Gaceta en breve Obituario Anuncie en La Nación Suscríbase a La Nación Servicios SuperSite Archivo Digital Correo a La Nación Teléfonos de Emergencia | Encuesta de UnimerAbstencionismo al acecho Intención de votar baja conforme avanza el tiempoMauricio Herrera Redactor de La Nación Para el electorado costarricense no han pasado en vano los escándalos y las denuncias de corrupción, los conflictos partidarios y las acusaciones cruzadas entre los políticos nacionales. El castigo se materializa, por ahora, en las opiniones que recogen las encuestas. Cuando faltan menos de seis meses para las elecciones del 1° de febrero, el 30,8 por ciento de los ciudadanos respondió con un contundente NO cuando se les inquirió si piensan votar, como parte de la más reciente encuesta nacional de opinión de la empresa Unimer, efectuada entre el 12 y el 16 de agosto, por encargo de La Nación. El 46,6 por ciento dijo que sí quiere votar, y el 22,2 tiene dudas. El porcentaje de quienes afirman no querer emitir su voto crece levemente cuando se le consultó a los encuestados por cuál candidato sufragarán en las próximas elecciones: ante esa pregunta específica el 32,2 por ciento afirmó que no ejercerá ese derecho, una cifra sin precedentes en meses previos al proceso electoral. Para obtener resultados confiables, Unimer entrevistó personalmente a 1.217 adultos costarricenses en todo el país, lo que da al estudio un margen de error de 2,8 puntos porcentuales. A diferencia del tradicional ascenso en la intención de votar conforme se acercan las elecciones, el grupo de los posibles abstencionistas ha crecido con fuerza desde un ordinario 18,5 por ciento en setiembre de 1996. Hace cuatro años, en setiembre de 1993, la situación era muy diferente. Entonces el 84 por ciento del electorado expresaba sin dudas el deseo de emitir su voto. Y en diciembre de 1993 este porcentaje había crecido hasta un 89,5 por ciento. En los últimos 19 años el abstencionismo electoral en Costa Rica no ha superado el 21,4 por ciento de la elección de 1982: en 1978 fue del 18,7 por ciento; en 1986 alcanzó el 18,2 por ciento; en 1990, el 18,2 por ciento, y en 1994, el 18,6 por ciento. Sin embargo, el porcentaje más alto se registró en 1958 cuando alcanzó el 35,3 por ciento, según datos del Tribunal Supremo de Elecciones. ¿Será 1998 la excepción?
Decididos a no decidir
Contrario a las dudas que envuelven a otros segmentos del electorado, el 85 por ciento de quienes no quieren votar están seguros de que mantendrán su decisión, pero esa es una determinación final, sin concesión alguna, para el 79 por ciento del grupo. El 19,4 que expresa que aún puede reconsiderar su determinación lo haría si se dan las siguientes condiciones: "un buen plan de gobierno" (13,4 por ciento de las menciones), "luego de un análisis de los candidatos" (13,4 por ciento), "una campaña limpia y honesta" (11 por ciento), "que los candidatos cambien sus principios (11 por ciento) y si escuchan "más propuestas de gobierno". A los abstencionistas que podrían cambiar su decisión y definirse por algún candidato se les preguntó si apoyarían al del Partido Unidad Social Cristiana, al del Partido Liberación Nacional o a otro: el 26,3 por ciento apoyaría al aspirante del PLN, el 23,2 al del PUSC, el 19,8 por ciento a otro candidato y el 30,6% no sabe a quién apoyaría. Quienes dijeron que respaldarían a algún minoritario, el 26,6 por ciento indicó que apoyaría a cualquiera, y el 46,2 por ciento no sabe por quién o no contestó. Pero el problema para los partidos tradicionales no solo lo conforman los "no votantes", sino también los indecisos, que suman el 12,2 por ciento de la muestra total. El 22,3 por ciento de este subgrupo justificó su indecisión porque "no cree en ningún candidato; el 21,2 no sabe por quién votar porque "los candidatos ofrecen y no cumplen", y el 15,2 por ciento porque los aspirantes "no son buenos". A ellos los haría decidirse el que los candidatos "cumplan lo que prometen"(16,6 por ciento de las menciones), así como el que haya "nuevas propuestas" (11,3 por ciento) y "un buen plan de gobierno" (9,9 por ciento). En caso de que se decidieran por algún postulante a la Presidencia, el 24,4 por ciento lo haría a favor del liberacionista José Miguel Corrales, y el 16,7 por ciento a favor del socialcristiano Miguel Angel Rodríguez. El 24,4 por ciento del subgrupo se inclinaría por algún minoritario, y 35 de cada 100 no saben por quién lo harían. De los indecisos el 24 por ciento afirmó que antes era seguidor de Corrales, y el 28,3 por ciento, de Rodríguez. ![]() © 1997. LA NACION S.A. El contenido de La Nación Digital no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.co.cr |