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| La Nación Digital Informe anual de la Defensoría de los Habitantes Banco Anglo Teatro Nacional Cartas Anuncios Económicos El tiempo Tiras cómicas La Gaceta en breve Obituario Anuncie en La Nación Suscríbase a La Nación Servicios SuperSite Archivo Digital Correo a La Nación Teléfonos de Emergencia | Solo 20.000 vieron debate Analistas califican enfrentamiento como insustancialWilliam Méndez G. Redactor de La Nación Al tiempo que analistas políticos calificaron de insustancial el debate de antenoche entre los candidatos presidenciales Miguel Angel Rodríguez y José Miguel Corrales, un estudio de audiencia realizado por la firma Unimer S.A. reveló que solo 20.000 personas se sentaron frente al televisor para ver a los dos políticos. Pese a ello, ni la cúpula del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) ni la del Partido Liberación Nacional (PLN) renunciaron ayer a volver a enfrentar a sus aspirantes, tal y como lo hicieron el pasado domingo, de las 6:08 a las 7:32 p.m., en el auditorio de la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica. "Don Miguel Angel asistirá a los debates que se organicen", apuntó el jefe de imagen socialcristiano, Luis Fishman, quien destacó que en el panel de anteayer su candidato puso "las ideas, planteamientos y soluciones". Una percepción diferente sostuvo el jefe de campaña liberacionista, Guillermo Constenla, para quien Corrales mostró transparencia y honestidad. En cuanto a nuevos debantes, respondió: "Sí, a otro u otros; no hallo ningún inconveniente." Lo bien o mal que se vieron Rodríguez y Corrales frente a las cámaras no fue percibido por muchos electores, según se desprende del estudio de audiencia de los dos canales, 13 y 15, que transmitieron en vivo el debate. Los datos de Unimer S.A. indican que 1,5 por ciento de los poseedores de aparatos (que se traducen a una cantidad cercana a 20.000 personas) se sentaron a ver a los dos políticos; un 32 por ciento de los televidentes sintonizaron otros canales y el 66,5 por ciento de la audiencia no tenía encendido el televisor. Estas 20.000 personas que vieron la discusión, solo representan 0,98 por ciento de los 2.073.473 electores inscritos en el Padrón del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), al mes de setiembre. El error de la medición fue de 3,6 por ciento y un nivel de confianza del 95 por ciento. Se realizó entre personas mayores de 12 años de hogares de la región urbana del país con teléfono. La consulta fue hecha a la misma hora del debate.
Insustancial
Para el politólogo Rodolfo Cerdas, el debate no permitió que ninguno de ellos se "luciera realmente" para poder percibir sus diferencias. Más bien, comentó, fue el tipo de "espectáculo que ha contribuido a desprestigiar a la clase política en su conjunto". "Los reticentes y dubitativos, que constituyen el partido más grande en el país en este momento, no creo que vayan a encontrar razones de importancia para cambiar su actitud, con un debate de esta índole y de esas características. Quizá si se diera algún cambio de actitud de ese segmento, sería más del lado de don Miguel Angel, por haber aparecido con más estatura intelectual, con mayor solidez política y superior madurez personal, lo que da una imagen más presidencial y más alejada de la cantonalista que proyecta José Miguel". Para el sociólogo Fernando Chavarría, la confrontación resultó aburrida porque no hubo una verdadera oportunidad para que se discutieran las ideas. Es del criterio de que no se dio un debate en los mensajes de cada aspirante y que más bien dejó la impresión de que se estaban cuidando del adversario, más que exponiendo sus planteamientos. A ellos se sumaron el presidente de la Unión de Cámaras, Samuel Yankelewitz, y el presidente de la Asociación Nacional de Empleados Públicos, Albino Vargas. "La última parte fue violenta. Cuando un debate degenera en este pleito, se pierde la objetividad (...)", dijo el empresario.
Colaboró en esta información José David Guevara, redactor de La Nación. © 1997. LA NACION S.A. El contenido de La Nación Digital no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.co.cr |