Portada


Centro América


Opinión


Cartas


Deportes


Revista Dominical


Ancora


Zurquí


Servicios


Area Comercial


Archivo
(búsqueda)




La Nación
Domingo 19 de enero, 1997

Edición Electrónica. San José, Costa Rica
Ediciones anteriores


Vuelos diarios en aeropuerto

Liberia despega

  • Más aerolíneas interesadas en iniciar operaciones

Emilia Mora
Enviada de La Nación

Liberia (Guanacaste). La fuerza del sol guanacasteco, a punto de ocultarse, apenas permitía divisar el Boeing 757 de la empresa Canadá 3000, cuando una marimba anunciaba a todo el personal del aeropuerto internacional Daniel Oduber Quirós la llegada de 180 canadienses, cuya meta única no tenía discusión: pasarla bien en Costa Rica.

Cuando la aeronave llegó a la rampa de parqueo, en el rancho de palma --que hace las veces de sala de abordaje-- todo estaba en su lugar: bebidas, música folclórica en vivo, venta de artesanías y el personal del aeropuerto... Tras un día de silencio y soledad, el aeropuerto cobraba vida.

Este pintoresco paisaje fue tomado con agrado y entusiasmo por los visitantes, quienes dejando atrás las capas de nieve y frío, aceptan, desde el primer paso en la escalinata, el calor del ambiente.

La cantidad de turistas que pasa por ese puerto aéreo era difícil de imaginar hace un año, cuando apenas se recibía un vuelo chárter semanal de la empresa Sun Country.

Este año Liberia despegó. Contrario a toda proyección, la temporada turística en el Daniel Oduber arrancó desde noviembre y diciembre pasados, y cobrará mayor fuerza de enero a abril, pues posiblemente haya un vuelo chárter casi a diario.

"Pasamos de una compañía a cuatro, tres extranjeras y Lacsa. Ahora tenemos vuelos desde Canadá, Miami y Mineápolis, con operaciones prácticamente todos los días y, en ocasiones, hasta más de un vuelo al día, si incluimos los nacionales", dijo Ana Live Rosales, administradora de la terminal liberiana.

Actualmente operan en el aeropuerto, aparte de Sun Country que estuvo presente el año anterior, Canadá 3000, Alegro y Líneas Aéreas Costarricenses (Lacsa). En lo que respecta a vuelos locales, operan Sansa y Travelair prácticamente todos los días. (Véase recuadro.)

Empresas como United ya utilizan el Daniel Oduber como aeropuerto alterno cuando el Juan Santamaría está cerrado, y otras, como Continental, estudian la posiblidad de introducir un vuelo regular en la zona, apoyados por la Cámara Liberiana de Turismo (CALITUR).

"Ya inspeccionamos el aeropuerto e incluimos los detalles en los manuales y ahora estamos discutiendo la situación porque realmente tenemos interés en todo lo que resulta un buen negocio, y en poco tiempo Liberia se convertirá en el aeropuerto turístico por excelencia, pero estamos en conversaciones preliminares", dijo Salvador Marrero, gerente de Continental Airlines en nuestro país.

El presidente de la CALITUR, Róger Sáenz, manifestó que están organizándose para que los hoteleros --incluso--, en un primer intento, asumian los asientos que la aerolínea traiga vacíos, con el fin de que mantengan sus vuelos para ir abriendo la brecha.

Tras el aterrizaje

Luego de la alegre bienvenida, los pasajeros deben pasar por los puestos de migración, donde, comúnmente, solo dos funcionarios atienden un vuelo de hasta 200 pasajeros. Esto fue criticado por algunos pasajeros, pero no tan tajantemente como Antonio Méndez, jefe de la empresa Aero Jet que da el servicio de tierra a los aviones.

Méndez se quejó de que, en ocasiones, cuando salen vuelos no programados, "hay que rogarle a la gente de migración para que se queden después de las 9 p.m. para dar el servicio". Al respecto, la administradora de la terminal explicó que si bien estos funcionarios tienen un horario, se comunican por radiolocalizadores para atender cualquier vuelo. "Sin embargo, el aeropuerto necesita más gente, pero no autorizan plazas nuevas", comentó Rosales.

También se quejó de que pese a haberse invertido una importante suma en la compra de una bomba de gasolina, esta fue llevada al Santamaría. "Tuvimos problemas porque nos enviaron una que bombeaba 800 litros por minuto y durábamos casi una hora para abastecer un avión, ahora nos enviaron una que tira más de mil y se puede hacer en un buen tiempo, 20 minutos o media hora, pero la nueva se la dejaron en Alajuela", reveló.

Una vez que los turistas pasan las secciones de migración y aduanas, retiran su equipaje de forma rudimentaria. Esto por cuanto los maleteros acumulan las pertenencias en una pequeña sala interior, en donde se debe escoger a mano. Sin embargo, todo un mercado de servicios les espera fuera.

Las autoridades de la terminal distribuyen con antelación el horario de vuelos durante toda la temporada, de manera que al llegar cada avión se pueda contar con guías de turismo, servicio de llamadas internacionales, fax, una ambulancia, taxis, con precios que oscilan entre los $15 y $40, según la playa, y venta de artesanías.

Unos minutos después de que los turistas parten, la noche cae y el silencio vuelve a invadir el aeropuerto.


¡Es maravilloso!

Emilia Mora
Enviada de La Nación

Liberia, Guanacaste. Contrario a la opinión que tienen muchos costarricenses sobre el aeropuerto internacional de Liberia, Daniel Oduber Quirós, la primera expresión con que los turistas lo califican al ver el palenque de palma que opera como sala de abordaje es: "It's wonderful".

Pese a estar muy lejos de competir con terminales equipadas con mangas de abordaje, escaleras eléctricas o aire acondicionado, los adjetivos con que un grupo de 185 turistas denominaron el pequeño edificio de la terminal liberiana era: "maravilloso, lindo, diferente y exótico".

Un equipo de La Nación se trasladó hasta dicho puerto aéreo para ver de cerca la operación durante la llegada de un congestionado vuelo, proveniente de Canadá. Todos procedían de la misma nación norteamericana ya que la visita se realizó jueves y ese día solo hay vuelos de ese país.

"Solo dígame, ¿en cuál país del mundo usted puede esperar su vuelo, al aire libre, sin sofocamiento, sentado en el pasto y viendo un bello atardecer? Es sencillamente precioso", comentó Holly Ckaine, de 29 años de edad, quien permaneció en nuestro país por dos semanas vacacionando en las playas de Montezuma, Santa Teresa y el volcán Arenal.

Similar opinión exteriorizó Howard Methot, de 53 años, quien permaneció en playa Flamingo por 15 días. "Está bonito, libre de muros y cuartos cerrados... Lo que yo pensé cuando bajé del avión y vi ese rancho fue: ¡aquí empieza la aventura!".

El trato del personal que opera el aeropuerto fue elogiado por los visitantes. Sin embargo, su queja aunque no muy tajante se centró en dos aspectos: la necesidad de abrir más puestos de migración y mejorar el sistema de retiro de equipaje.

De acuerdo con lo percibido por el equipo de La Nación, el paso de los 185 pasajeros por dos puestos migratorios demoró 43 minutos en total y, si bien algunos consideraron el trámite lento, ello tampoco representó un tema para causarles incomodidad o malestar.

No obstante, esta situación podría ser más difícil en invierno, ya que la fila para pasar migración sobrepasa el área techada; así, en caso de lluvia, tendría que agruparse a los visitantes en un pequeño salón, lo cual sí resultaría incómodo.

Con respecto al equipaje, es evidente que se presenta desorden a la hora de retirarlo. Al no existir bandas transportadoras, luego de que el personal lo coloca en el suelo dentro de la terminal, cada quien debe buscarlo una y otra vez. Aun así, a ningún pasajero le tomó más de cinco minutos dar con sus pertenencias.


Habían abordado este Boeing 757 en medio de un clima frío en Toronto, Canadá. A su descenso, en el aeropuerto de Liberia, 180 canadienses fueron recibidos el jueves por el calor y la música de una marimba que les anunciaba que la fiesta en las playas guanacastecas, había empezado.


Este material tiene derechos reservados © y no debe ser reproducido sin el permiso explícito del Diario o del servicio en línea. La Nación Edición Electrónica es un servicio de La Nación, S.A. ®. Para mayor información, escriba a webmaster@nacion.co.cr