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La Nación
Jueves 6 de febrero, 1997

Edición Electrónica. San José, Costa Rica
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Costa Rica 2-Eslovaquia 2

Los primeros trazos

  • La mano de Cordero pesó en el empate ante Eslovaquia
Ismael Venegas Campos
Colaborador de La Nación

Alajuela. Con un maquillaje tenue, pero que denotó la intención de cambiar el rostro del equipo, la Selección Nacional empezó la era de Horacio Cordero con un empate ante Eslovaquia 2 a 2.

La defensa en línea de cuatro y sin líbero, con marcación zonal, la táctica del fuera de lugar, reducir el espacio de juego a solo 30 o 40 metros aparecieron como innvovaciones anoche en el césped del Morera Soto.

La Tricolor comenzó a armar una nueva idea, la cual tiene que implementar en menos de mes y medio, antes de recibir el 16 de marzo a México en el primer partido del tramo final de la ruta que conduce a Francia 98.

Aunque es pronto para juzgar el trabajo colectivo y las individualidades del combinado nacional, el primer examen se pasó con nota aceptable, si bien es cierto que en el complemento el sistema se le desarmó a Cordero.

Venezuela será la siguiente prueba, el 19 de febrero en el país, y se espera que la Selección muestre aún más las variantes que busca el entrenador argentino.

Partes dispares

Desde el tempranero gol de Norman Pin Gómez salió a relucir el trabajo de Cordero, pues durante la semana le ordenó a Arnáez ir a cabecear al primer palo en los tiros de esquina. Anoche lo hizo, peinó el centro de Chaves y puso a Gómez de cara a la meta, en la que el brumoso hundió la pelota, empujándola con el pecho.

Durante unos 30 minutos Costa Rica encimó a su invitado, con un juego raso, de mucho toque de pelota y triangulaciones, especialmente por la banda izquierda, donde funcionó la sociedad Gómez-Berry-López.

No fue tan fluido el ataque tico por el otro sector, pero sí lució sólido el triángulo defensivo formado por González, Wright y Mayorga alrededor de la media luna del área.

Los eslovacos, tras unos minutos de observación, optaron por la rotación como arma para contrarrestar la marca en zona de la Selección y la trampa del fuera de juego.

La buena concentración de los nacionales evitó que los europeos inquietaran con esa fórmula, aunque faltó mayor agresividad para recuperar la pelota.

La salida de López hizo disminuir la ofensiva costarricense y las variantes del complemento afectaron aún más el desempeño de la Selección, pero resultan necesarias para que el entrenador observe a más jugadores.

Durante unos 15 minutos la Tricolor se vio bien parada en el complemento. Sin embargo, la desconcentración en el trabajo defensivo y la presión de los eslovacos resquebrajó el juego tico.

Una linda combinación entre Karhan y Nemeck, que el último convirtió en gol, y un descuido que le permitió a Semenik llevarse la marca de Wright para vencer a Barrantes, volcaron la historia del encuentro.

Sin embargo, Costa Rica ripostó en el epílogo, y en una falta que le cometieron a Kérvin Lacey (de buen ingreso) al filo del minuto 90, Rónald González logró igualar desde el punto de penal.

Así Costa Rica alcanzó un resultado honroso y una presentación decorosa en el primer encuentro a cargo de Cordero, quien dibujó sus primeros trazos sobre un camino lleno de ilusiones.


Gérald Drummond le gana el salto al eslovaco Stanislav Varga en una acción del primer tiempo. Drummond logró asentarse en el complemento, tras un inicio gris en la primera parte. Mario Rojas/LA NACION

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