Un encuentro de cuatro líderes del PUSC con Carlos Hank González, poderoso político y empresario mexicano que es objeto de una investigación sobre el supuesto lavado de dinero del narcotráfico, por parte del Gobierno estadounidense, desató ayer controversia en el ámbito legislativo.
El jefe de fracción del Partido Liberación Nacional (PLN), Francisco Antonio Pacheco, pidió públicamente explicaciones de la reunión al aspirante a la presidencia del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), Miguel Angel Rodríguez, uno de los asistentes a la cita.
Al encuentro, realizado el domingo en México, asistieron también el expresidente de la República, Rafael Angel Calderón Founier; el director de proyección política de la campaña de ese partido, Rolando Laclé; el exministro de Comercio Exterior, Roberto Rojas, y las esposas de los tres primeros, según consta en los registros de la Dirección General de Migración y Extranjería.
En entrevistas por separado con La Nación --que desde el lunes pasado realiza una investigación sobre la reunión--, los cuatro políticos admitieron que se hospedaron durante dos días en la hacienda de Hank González en la ciudad de Santiago Tianguistenco, Toluca. Explicaron que la visita pretendió fortalecer el intercambio comercial entre las dos naciones en el marco del Tratado de Libre Comercio.
Calderón y Rodríguez justificaron el encuentro en la expectativa de que el PUSC ganará las elecciones presidenciales de febrero próximo.
Una investigación
El viaje de los políticos costarricenses se produjo ocho días después de que el periódico estadounidense The Washington Post informara de que varios políticos y empresarios mexicanos, entre ellos Carlos Hank González y su hijo Jorge Hank Rhon, son investigados por supuesto lavado de dinero proveniente del narcotráfico.
Según el diario norteamericano, el Departamento de Justicia trata de determinar si Raúl Salinas de Gortari, hermano del expresidente Carlos Salinas, utilizó una entidad gubernamental federal de su país-la CONASUPO-- para proteger envíos de cocaína hacia los Estados Unidos y lavar dinero de la droga del denominado Cartel del Golfo en un banco de ese país.
La investigación, que según The Washington Post se ha intensificado en los últimos tres meses, la realizan la Agencia de Lucha Antidrogas de los Estados Unidos (DEA), el Buró de Investigaciones Fererales (FBI) y el Tesoro de Estados Unidos, bajo la supervisión del Departamento de Justicia. El periódico afirma que en el tanto en que la indagación avanza, aparecen pruebas que podrían implicar a poderosos políticos mexicanos; algunos, miembros del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI).
El "profesor" --como se le conoce a Hank en México-- no ha sido condenado ni procesado por cargo alguno. No obstante, medios periodísticos le atribuyen haber amasado una fortuna cercana a los $1.300 millones por supuestamente beneficiarse del ejercicio de la función pública.
El viaje
Un equipo de La Nación estuvo presente en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría cuando aterrizó el vuelo que trajo de vuelta a los dirigentes del PUSC, el lunes pasado a las 10:25 p.m.
Esa noche y ayer --durante una entrevista que tres periodistas de este diario le hicieron en su oficina--, Miguel Angel Rodríguez dijo que accedió a visitar al político mexicano invitado por el expresidente Calderón, quien le merece toda su confianza.
Rodríguez sostuvo que no conocía de las referencias sobre Hank y el narcotráfico hasta que La Nación le mostró --ayer-- las publicaciones de periódicos y revistas mexicanas y estadounidenses, así como copia de una audiencia de recolección de información rendida en 1995 ante el Comité de Asuntos Exteriores del Senado norteamericano.
En la audiencia ante el citado comité senatorial, el compareciente Andrew Reding, experto en asuntos internacionales del Departamento de Justicia norteamericano, citó referencias que califican a Hank González como el principal contacto de los carteles de la droga mexicanos con el sistema político de ese país.
Rodríguez se mostró sorprendido cuando se le entregó copia del informe de The Washington Post y dijo que a partir de esa información se distanciará temporalmente del político mexicano.
El expresidente Calderón, que se atribuyó la iniciativa de la reunión, sostuvo que Hank es una persona honorable, de quien puede asegurar que no tiene ningún ligamen con el narcotráfico. Insistió en el hecho de que el político no ha sido acusado ni condenado por ningún delito dentro o fuera de su país y que, mientras eso no ocurra, lo seguirá considerando inocente.
Vuelo a Toluca
El transporte aéreo y la estadía en México de los siete costarricenses corrió por cuenta de Hank González, según confirmaron Rodríguez y Calderón.
De acuerdo con los registros de la Dirección General de Aviación Civil --de los cuales La Nación tiene copia--, los políticos partieron hacia Toluca, México, el 18 de mayo pasado a las 8:30 a.m., en la aeronave mexicana matrícula XA-FNY.
El permiso de aterrizaje de la nave en Costa Rica fue solicitado al Departamento de Operaciones de Aviación Civil por la aerolínea mexicana Transportes Aéreos Ejecutivos S.A. (TAESA), empresa fundada por Carlos Hank Rhon, hijo de Hank González.
En su edición del 10 de enero de 1995, el periódico estadounidense The New York Times informó en un trabajo sobre operaciones de narcotraficantes en México, que en mayo de 1994 un Boeing 727 aterrizó en una pista aérea utilizada por TAESA. Voceros de la firma negaron, en esa oportunidad, cualquier ligamen con la operación narco.
Según los registros de Aviación Civil, la aeronave matrícula XA-RGB que transportó a los políticos en su viaje de regreso al país, está registrada a nombre de la compañía mexicana MASECA --que en Costa Rica es propietaria de DEMASA--. MASECA pertenece a la corporación de compañías Gruma S.A., de la cual el presidente es Roberto González Barrera, consuegro de Carlos Hank González.
Al directorio de la corporación pertenecen también su hijo Carlos Hank Rhon y los hijos de González Barrera, Roberto y Juan Antonio González Moreno.
Colaboraron en esta información el periodista de La Nación Ronald Matute, el jefe del Centro de Documentación, Rubén Vega. Andrés Formoso, en la traducción de documentos del inglés al español.
La pesquisa
Dentro de la amplia documentación consultada por La Nación para elaborar el presente paquete informativo figuran:
Diarios:
The New York Times, Estados Unidos. Tons of cocaine reaching Mexico in old jets (10 de enero de 1995).
El Financiero, México. La familia Hank, bajo el reflector (11 de agosto de 1995).
The Washington Post, Estados Unidos. The fall and rise of drug cartels (17 de setiembre de 1995). Agency allegedly laundered money (11 de mayo de 1997). Legislators seeking to renew drug panel (13 de mayo de 1997).
Revistas:
Proceso (México): Hank González violó la ley (Nº 911/ 18 de abril 1994). Hank quiere ser el "padrino" (Nº 912/ 25 de abril 1994). Hank y sus 42 años en la vida pública (Nº 941/ 14 de noviembre 1994). Sangrienta lucha por el poder entre los grupos del PRI (Nº 942/ 21 de noviembre 1994). La herencia de Hank (Nº 969/ 29 de mayo 1995). López Obrador describe la corrupción (Nº 994/ 20 de noviembre 1995). Funcionarios salinistas optan por callar o deslindarse (Nº 996/ 4 de diciembre 1995). Cayó el capo del salinismo (Nº 1003/ 22 de enero de 1996). Complicidad entre "cuates" (Nº 1005/ 5 de febrero 1996). Hank, el intocable (Nº 1030/ 28 de julio 1996). El grupo de Hank, al ataque (N 1065/ 30 de marzo 1997).
The New York Times Magazine, Estados Unidos. It isn't the peso. It's the presidency (9 de abril de 1995).
Libros:
Riding, Alan. Vecinos distantes. Un retrato de los mexicanos.
Oppenheimer, Andrés. México: en la frontera del caos.
Otros:
Discurso de Andrew A. Reding, director del Proyecto Norte América y miembro para Asuntos Hemisféricos del Instituto de Política Mundial, ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos (8 de agosto 1995).
Centro de Documentación de La Nación.