La Nación Digital
San José, Costa Rica.
Lunes 10 de noviembre, 1997


El País
El Mundo
Deportes
Viva
Revista Dominical
English & Weather
Opinión
Elecciones 98
Economía & Negocios
En Forma
Ancora
Zurquí






Portada
La Nación Digital





FUTBOL:TEMPORADA 97-98
Guía del Campeonato



FUTBOL:TEMPORADA 97-98
Calendario inicial
Estadísticas
Así se jugará
Las nuevas reglas


ELIMINATORIAS FRANCIA 98 CONCACAF Suramerica


TRICOLOR EN LA COPA DE ORO
Los grupos y el calendario



FUTBOL:TEMPORADA 96-97
Estadísticas finales


FUTBOL:TEMPORADA 96-97
Anuario del Campeonato


ESPECIAL
50 años en el deporte


TIEMPOS DE SELECCION
Fascículos 1 al 12



FIFA
Página en Internet




JUEGA DIGIGOL


Noticias de Deportes:

Histórico. Paulo Wanchope y Hernán Medford celebran el tercer tanto costarricense, el que ayer marcó un histórico empate en el estadio Guillermo Cañedo. (Foto cortesía de Digipress/Especial para La Nación).

Histórico... e inútil

¡Qué tarde despertamos en esta hexagonal!


José Eduardo Mora
Enviado de La Nación

México D.F. La Selección volvió de las cenizas para caer de nuevo en el vacío. El naufragio tricolor tuvo ayer un día feliz y justificado. El 3 a 3 en el Azteca y ante México es memorable e histórico, pero más allá del honroso juego, Francia fue un sueño y nada más.

Costa Rica silenció a los mexicanos a cuatro minutos del final y rescató un partido en el que parecía condenada a la burla y la goleada.

Los ticos, con su coraje, su futbol ordenado y su adecuada disposición táctica, dejaron su huella sobre la gramilla del Azteca -oficialmente Guillermo Cañedo- al levantarse de un 3 a 1 que parecía imposible salvar.

El encuentro, además de los elogios merecidos que se ganó la Selección, despierta mil preguntas, y cada pensamiento que surge, con respecto al juego, va a morir al mismo puerto: ¡Qué lástima que sea demasiado tarde!

La Tricolor, que ayer también cometió sus desatenciones imperdonables, logró lo que hasta ahora no había conseguido en juegos pasados: puntuar en cancha ajena y ante el rival más fiero y respetado, frente al gigante del área, que ayer conoció el miedo durante un considerable lapso de partido.

Sí, México, cuando el marcador indicaba 2 a 1, sudó miedo. Sus jugadores entraron en imprecisiones y la Selección comenzó su ascenso desde las profundidades del fango.

El 1 a 0, en el minuto con treinta segundos, presagiaba una tarde de vergüenza para la Tricolor, que llegaba obligada a un triunfo impostergable, en una cancha donde los aztecas jamás han perdido.

Un impecable remate del joven Paulo César Chávez puso a soñar a los hinchas locales -en un estadio a medio llenar- de que la fiesta sería fácil y gratuita.

Cualquiera de los asistentes le hubiese, en el primer tiempo, apostado, con los ojos cerrados, al equipo mexicano.

Con un gol a favor y sin la menor prisa, los anfitriones cedieron la iniciativa, cerraron espacios en su zaga y se dispusieron a un paseo dominical, acompañados por unas víctimas vestidas de azul.

Y es que la Tricolor, sin hacer un mal primer tiempo, siempre tropezó con la barrera adversaria, de ahí que su juego resultó inofensivo y complaciente para los intereses mexicanos.

Los de casa, con el tanto de Chávez, que cambió por completo el rumbo del partido, se dedicaron a contragolpear y los ticos sufrieron varios sustos, como aquel en el que Hermidio Barrantes le ganó un mano a mano a Hermosillo, al minuto 10.

Un tiro libre de Gómez, al 23', puso en dificultades al arquero Sánchez y significó la única opción tica en esta etapa.

La soledad de Medford y Wanchope, en el ataque, era más que evidente y preocupante.

A tres minutos del descanso, el veterano Benjamín Galindo, extraordinario ayer, consiguió el 2 a 0, en un yerro de toda la zaga costarricense.

El domingo, en el majestuoso Azteca, era para los ticos, más que desolado y oscuro, era un camino perfecto hacia una tarde de fracaso.

Dada la tempestad, los jugadores se miraban, se hablaban y se agrupaban en un esfuerzo inútil por enderezar el rumbo.

Memorable

Amparados por el escenario, los goles, y la tranquilidad que depara el estar clasificados, los aztecas gozaban de inmejorables condiciones para destrozar a una Costa Rica que regresaba a jugar por decoro, mas un error de Davino, que casi fue autogol, le permitió a Medford el 2 a 1.

A partir de ese instante, Wanchope, Gómez, Medford, Jafet (que había ingresado de cambio) Solís y Fonseca comenzaron a mostrar sus individualidades, y llevaron a los de casa a su rincón.

¿Quizá se puede? ¿Cuál será el rostro de los mexicanos si la Tricolor empata? ¿Soportará Bora otro abucheo? ¿Caerá ese gol imposible? Las banderas mexicanas ondeaban en el estadio y de vez en cuando una tímida ola lo recorría entero.

Abajo, en la gramilla, el partido era un hermoso ejercicio táctico y en la grada un verdadero enigma para los aztecas, y más aún para los sufridos costarricenses.

Mientras las esperanzas ticas empezaban a salir tímidamente del jardín de los milagros, Cuauhtemoc Blanco ganó una pelota por el costado derecho -¿qué pasó Ríchard?- y el centro lo culminó el goleador Hermosillo para un inmanejable 3 a 1, al 68.

México, sin ser arrollador, triunfaba con comodidad, gracias a la ingenuidad tica y cuando mejor jugaba la Tricolor.

La historia del partido parecía estar escrita, sin embargo, el gol de Jafet, al 71', le devolvió aliento e ilusión a la Selección.

El `quizá se puede' crecía y abrumaba, y envolvía un ambiente que a esa altura del juego estaba cargado de dudas, aunque los hinchas gritasen "otro, otro, otro", como están acostumbrados a hacerlo en su inmenso patio.

Costa Rica seguía presionando, el reloj pisaba las fronteras del final y fue entonces cuando Paulo César Wanchope envió la pelota a la red. 3 a 3. El Azteca enmudeció. Histórico. Increíble. Emotivo. Conmovedor. Aplaudible. Impensado. ¿Estéril?


México 3 - Costa Rica 3

  • México: Oswaldo Sánchez 6; Joaquín del Olmo 6, Claudio Suárez 7, Duilio Davino 5 y Camilo Romero 7; Alberto Coyote 7, Marcelino Bernal 7, Paulo César Chaves 7 y Benjamín Galindo 7; Carlos Hermosillo 6,5 y Luis R. Alves 5. D.T.: Velibor Bora Milutinovic.

  • Cambios: Cuauhtémoc Blanco 7 por Alves (46'); Nicolás Ramírez 6,5 por Bernal (67') y Luis García 6,5 por Hermosillo (69').

  • Costa Rica: Hermidio Barrantes 7; Ríchard Smith 6,5, Mauricio Wright 7, Alexánder Madrigal 7 y Luis Marín 7; Mauricio Solís 7, Rolando Fonseca 6,5, Wílmer López 6,5 y Rónald Gómez 7; Hernán Medford 7 y Paulo César Wanchope 7. D.T.: Juan Luis Hernández.

  • Cambios: Jafet Soto 7 por López (46'), Víctor Badilla - por Fonseca (74') y Sandro Alfaro por Marín (79').

    n Goles: 1 a 0 (1'): Paulor C. Chaves. 2 a 0 (42'): Benjamín Galindo. 2 a 1 (54'): Hernán Medford. 3 a 1 (68'): Carlos Hermosillo. 3 a 2 (71'): Jafet Soto. 3 a 3 (86'): Paulo C. Wanchope.

  • Arbitros: Alí Mohamed Bujsaim 9 (Emiratos Arabes Unidos), asistido por Hussein Ghadanfari (Kuwait) y Mohammed Al-Naufal (Arabia Saudí); cuarto juez, Alí Bin M. Al Hosni (Omán).

    n Amonestados: H. Medford, O. Sánchez, M. Bernal, D. Davino y Blanco.

  • Asistencia: 60.000 espectadores.

  • Estadio: Guillermo Cañedo, de México. 12 m.


© 1997. LA NACION S.A. El contenido de La Nación Digital no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.co.cr


Ediciones Anteriores:


*