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"Somos la tercera fuerza política" Vladimir de la Cruz, candidato de Fuerza Democrática Su mayor reto es lograr un amplio consenso nacional Berlioth Herrera Redactora de La Nación Con voz firme y fruncido el ceño, Vladimir de la Cruz, aspirante a la silla presidencial por el Partido Fuerza Democrática, asegura que para esta elección su grupo político se presenta robustecido, más preparado que nunca para gobernar. "El camino para un partido pequeño es pedregoso", reconoce el candidato, al tiempo que reclama la falta de oportunidades que tienen los grupos políticos minoritarios para tener acceso a los medios de información masiva y difundir su mensaje. Sin embargo, los obstáculos no lo doblegan y se muestra esperanzado de que el apoyo del electorado hacia su partido se incrementará en las elecciones de febrero de 1998, con respecto a la campaña anterior. "Recuerde que desde las elecciones anteriores somos la tercera fuerza electoral del país", puntualizó. Este historiador decidió robarle tiempo a la academia y la investigación para dedicarse a la política, oficio que aprendió en el campus universitario al que le entrega su vida. Para hablar acerca del proyecto político de Fuerza Democrática, el desarrollo de la campaña electoral y la realidad nacional, Vladimir de la Cruz, visitó las instalaciones de La Nación, a tempranas horas del jueves anterior. -¿Qué ofrece Fuerza Democrática al pueblo costarricense? -Esta es la segunda vez que participamos en una contienda electoral, pero ahora con un partido más robustecido, unido, con un proyecto político que aborda todas las áreas, con capacidad, más preparado que nunca para gobernar. -¿Se vio afectado el partido a raíz de la separación de algunos de los fundadores? -Mire, a eso se exponen todos los partidos políticos; es un proceso normal. -¿También a caer en los vicios de los partidos tradicionales que ustedes tanto critican? -Por supuesto, ese es un peligro al que nos enfrentamos, y que tratamos de evitar y corregir. -Las encuestas reflejan la apatía de los costarricense hacia la política, ¿usted considera que es solo hacia los partidos tradicionales o que cubre a toda la clase política? -El enfriamiento es hacia toda la clase política. Cubre, sobre todo, a los partidos tradicionales, pero nos pringa a los demás. -Por eso no logran capitalizar ustedes a ese sector de los indecisos o de quienes dicen que se van a abstener de votar. -Un poco es eso, lo otro es la poca, casi nula, presencia en los medios de comunicación nacional. Si no tenemos recursos para hacer una campaña publicitaria y además la prensa casi no nos presta atención, entonces tenemos una limitación muy fuerte. -Frente a esas circunstancias, ¿cuál es el camino a seguir? -Nosotros vamos a impulsar en la Asamblea Legislativa una reforma electoral para que el 50 por ciento de los recursos de la deuda política destinados a publicidad los maneje el Tribunal Supremo de Elecciones y los distribuya equitativamente entre todos los partidos. El otro 50 por ciento se distribuirá con proporción al caudal de votos de cada partido en las elecciones anteriores. -¿Esta reforma excluye que cada partido pueda hacer su propia publicidad? --No, pero tienen que pagarla. Lo que pretendemos es que todos los partidos -por pequeños que sean- puedan difundir su mensaje. Ahora nosotros lo que hacemos es una campaña persona a persona, que la gente vea que somos de carne y hueso. Queremos humanizar la campaña. -Pero ustedes tienen derecho a la deuda política. -Sí, pero no podemos hacer nada. Ningún banco nos acepta los bonos porque dicen que no figuramos en las encuestas de opinión. Así que quedamos en lo mismo. -¿Cuáles son, a su juicio, los problemas urgentes que tiene el país? -Para nosotros en este momento todo es prioritario y todo es importante; el país está colapsado; hay que cambiar de rumbo político para poder reconstruir el país. Sacar al bipartidismo tradicional del poder. -¿Y el mayor reto en un eventual gobierno? -Un gobierno de Fuerza Democrática se abocará a impulsar una unidad nacional de sectores interesados en resolver los problemas del país con visión nacional. Nosotros vamos a propiciar un pacto entre el Estado, los sectores empresariales y laborales, para sacar adelante a Costa Rica y poder dar una solución nacionalista a los problemas. Vamos a demostrar que el desarrollo económico es compatible con el desarrollo social. © 1997. LA NACION S.A. El contenido de La Nación Digital no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.co.cr |