La Nación Digital
San José, Costa Rica.
Jueves 2 de octubre, 1997


El País
El Mundo
Deportes
Viva
Revista Dominical
English & Weather
Opinión
Elecciones 98
Economía & Negocios
En Forma
Ancora
Zurquí






Portada
La Nación Digital





FUTBOL:TEMPORADA 97-98
Guía del Campeonato



FUTBOL:TEMPORADA 97-98
Calendario inicial
Estadísticas
Así se jugará
Las nuevas reglas


ELIMINATORIAS FRANCIA 98 CONCACAF Suramerica


TRICOLOR EN LA COPA DE ORO
Los grupos y el calendario



FUTBOL:TEMPORADA 96-97
Estadísticas finales


FUTBOL:TEMPORADA 96-97
Anuario del Campeonato


ESPECIAL
50 años en el deporte


TIEMPOS DE SELECCION
Fascículos 1 al 12



FIFA
Página en Internet




JUEGA DIGIGOL


Noticias de Deportes:

Miguel Davis -brazos en alto-, volante de contención por tradición, juega ahora como líbero y hasta el momento lo hace bien.

Líbero por azar



José Eduardo Mora
Redactor de La Nación

De su nuevo puesto habla con alegría y nostalgia por el desafío que él conlleva y por alejarse de sus funciones como contención, donde nació y creció en el futbol.

Miguel Davis, a sus 31 años de edad, consolida su paso por el Cartaginés, ahora como líbero, donde Juan Luis Hernández lo ubicó para realizar un ensayo que concluyó en acierto.

Al referirse a su nueva función, Davis lo hace con tranquilidad y, de vez en cuando, entre pregunta y pregunta, se ríe porque sus compañeros lo molestan con su evolución en el futbol.

"Me dicen que primero me pasan a la defensa, que luego voy a ser portero y después asistente."

El ahora defensor se inició en el equipo Alajuelense; de ahí se trasladó a Turrialba, donde enfrentó ciertos problemas y de nuevo retornó al conjunto azucarero para después anclar en Carmelita y terminar en Cartaginés.

Además, viajó con la Selección Nacional que intervino en el Mundial de Italia 90; sin embargo, no jugó en el magno torneo.

La posibilidad de proyectarse al ataque, de expresar sus dotes de buen dominador y de moverse por varios sectores del terreno son aspectos que Davis extraña, pero a la vez acepta que necesita adaptarse a las condiciones que exige su cuadro y al balompié moderno.

Amor en ciernes

"Uno en el mediocampo toca más balones y ahí es donde mejor me siento como futbolista, pero jugar como líbero empieza a gustarme."

Davis añade que la experiencia en su paso por las canchas de la Primera División y la confianza que le han brindado en el conjunto blanquiazul, le ayudan a realizar su labor con propiedad.

"Atrás juego tranquilo; el problema es que uno tiene la incertidumbre de que como líbero no puede fallar."

Cuando el equipo va al frente, presiona al adversario y se dan las condiciones para sumarse al ataque, Davis sufre y, a veces, quiere transgredir la regla del banquillo, la cual establece que de la mediacancha no puede pasar nunca.

A veces, dice, se aventura a desafiar al técnico, pero de inmediato surgen las llamadas de atención de que debe retroceder y retornar a su función habitual.

En Costa Rica ya se dio el caso de que un mediocampista pasara a ser líbero. Alvaro Solano lo hizo durante un tiempo en Alajuelense. En el exterior está el ejemplo del crack Lothar Matthaeus, del Bayern Munich y de la selección alemana.

"La ventaja de estar atrás es que, de alguna forma, uno está más liberado porque se limita a realizar las coberturas, con el problema de que no puede equivocarse."

Su facilidad para distribuir balones con precisión motivó a los brumosos a llevarlo a ese puesto, según explicó el técnico Miguel Calvo. El jugador piensa lo mismo.

"Creo que es por eso -buen pasador- por lo que decidieron convertirme en líbero."

Davis, dispuesto a cumplir con su nuevo desafío, sigue allá, solitario y tranquilo, en la zaga brumosa.


© 1997. LA NACION S.A. El contenido de La Nación Digital no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.co.cr


Ediciones Anteriores:


*