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Drama imperó en asambleaIra y dolorUna tragicomedia en donde imperó el dramatismo. Hábiles actores hicieron explotar las lágrimas, en algunos casos por ira y en otros por dolor. Fue un campo de batalla: de un lado los caídos, del otro, los victoriosos. En el primer acto dos escenarios trabajaron paralelos: en las afueras del Balcón Verde, sede del PLN, música caribeña, en contra de y a favor del revocado candidato a diputado por Limón, Julián Watson. En el interior de la casa liberacionista, incertidumbre sobre el rumbo que tomarían los miembros de la Asamblea Nacional de la agrupación. A las 3:15 p.m. arrancó la sesión verdiblanca rindiendo un minutos de silencio para varios dirigentes que habían fallecido. Inmediatamente, se otorgó a Watson la palabra para que se defendiera. Acudió su abogado Mario Chaves, quien apoyó sus argumentos en el derecho a un proceso justo, el respeto a la Constitución Política y los derechos humanos y la incapacidad de la asamblea verdiblanca de revocar el nombramiento del limonense. Watson, emotivo en su discurso, imploró a Dios un perdón para los asambleístas que intentaban quitarlo como candidato a diputado. "No tengo de que huir, no tengo porque esconderme... Julián Watson está limpio. He vivido durante estos últimos quince días lo más horrendo. Me han golpeado Yo no sé por qué José Miguel me golpeó tanto sin que hubiera cometido una injusticia". Sin embargo, el secretario general del PLN, Rolando González sacó un carta de la manga: la asamblea vería no la revocación de la candidatura, sino la renuncia de Watson, documento que este presentó desde el momento en que inscribió su candidatura interna. Los asambleístas acogieron el retiro de Watson. Afuera, los tambores de la gente que lo acompañó se silenciaron. Su madre, Celia Pomyer, esperó afuera el resultado de la Asamblea sin soltar de su mano un pequeño pañuelo. El tema volvería a verse horas más tarde. En el segundo acto, menos dramático, Roberto Sossa, aspirante al décimo lugar por la provincia de San José oficializó su retiro de la lista verdiblanca. Aceptaba la decisión del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) de no ocupar cargos públicos, por un período de dos años. El máximo órgano electoral determinó que Sossa participó en política cuando pesaba sobre él impedimento legal para hacerlo. "Muerto el rey, viva el rey". La plaza que quedó vacante por San José a las 6:40 p.m. fue puesta a concurso y a las 7:05 p.m. los delegados estaban votando por nueve aspirantes: Marina Aguiluz, Edwin Estrada, Jorge Salas, José Zamora, Ahmed Berdugo, Marta Cortés, Antonio Calderón, Johnny Soto y Rosibel Salazar. Mientras que Watson y Sossa caminaban por la sede del Balcón sin rumbo fijo y se esperaba el resultado de la votación, se le cantó feliz cumpleaños al candidato liberacionista, José Miguel Corrales, quien el lunes llega a los 58. Tras una lenta votación, a las 7:38 p.m., los asambleístas empezaron a felicitar al abogado Antonio Calderón -exdirectivo del Banco Popular- y quien logró 74 votos. A las 7:45 p.m. Carlos Roverssi Rojas, candidato al sexto lugar por la provincia de San José pidió la palabra. Su voz, entrecortada. Lágrimas en los ojos; pálido. Sin previa advertencia, presentó la renuncia. "Basta ya. Don José Miguel, acabemos con esta persecución". Dijo que no quería que se le causara un daño a la campaña del PLN y que ante los ataques de que fue objeto por parte del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) prefería abandonar la candidatura. Pidió a Corrales traer al seno de la campaña a los expresidentes Oscar Arias y Luis Alberto Monge, a poner fin a la persecución en contra de los dirigentes de su partido y advirtió que en el PLN hay personas honestas. La adrenalina de los asambleístas subió y las palmas detuvieron en varias oportunidades al orador. Las lagrimas brotaron en los dirigentes que gritaban "¡Roverssi, Roverssi!". Discretas, pero al fin, lágrimas bajaron por las mejillas de Corrales. No había pasado mucho tiempo, cuando un grupo de asambleístas empezó a gritar "Memo, Memo..."; refiriéndose a Guillermo Constenla, otro miembro del comando de campaña Corralista al igual que Roverssi. El ministro de Obras Públicas y Transportes (1986-1990) aceptó la postulación al cargo, tras un discurso en que hizo un recuento de su trayectoria política. Al final la sesión volvió al tema inicial: Limón. A las 10:32 p.m., la Asamblea comenzó a discutir si revocaba la nominación de Watson. Esto porque se impuso el criterio de que se no bastaba con aceptarle la renuncia escrita que firmó el 22 de agosto. Debía utilizarse otro mecanismo para revocarlo: votación de los asambleístas. Watson quedó fuera. © 1997. LA NACION S.A. El contenido de La Nación Digital no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.co.cr |