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| La Nación Digital Cartas Anuncios Económicos El tiempo Tiras cómicas La Gaceta en breve Obituario Anuncie en La Nación Suscríbase a La Nación Galería Comercial Servicios SuperSite Archivo Digital Correo a La Nación Teléfonos de Emergencia | Ajetreo electoralCarrera desvela a candidatosBerlioth Herrera Redactora de La Nación A escasos 18 días de que se realicen las elecciones presidenciales, las agendas de los candidatos presidenciales José Miguel Corrales del PLN y Miguel Angel Rodríguez del PUSC, están más cargadas que nunca. Producto de tanta actividad, han tenido que sacrificar sus horas de sueño, descanso y el tiempo que pasan con sus familias, romper sus dietas y tomar algún medicamento que alivie el malestar de sus gargantas. Pero la situación no es alarmante; ambos declaran que, en términos generales, están muy bien de salud y que no se sienten cansados.
José Miguel CorralesExtraño el campo
El tiempo que comparte con su familia, especialmente con Mauro, su nieto; los días en su casa de El Yas del Cartago y los campamentos en Santa Rosa de Guanacaste es lo que más añora José Miguel Corrales de la vida que llevaba antes de entrar de lleno a la campaña. "Veo a mi familia en el desayuno; es el momento para preguntar cómo les va, que tal el trabajo; mirá, todavía andás con aquél noviecillo. En fin..." Esto porque muy temprano inicia su actividad, duerme de cinco a seis horas diarias, recorre todo el país casi siempre al lado de Rodolfo Longan, su amigo de muchos años, y, en ocasiones, de Rodrigo Gacel. Cero guardaespaldas; no le gustan para nada. Con frecuencia lo acompaña su esposa, Isabel Irola, su compañera, confidente y mejor amiga. Con tantas visitas y reuniones, se vio obligado a romper su dieta y se ganó unas libritas de más. En su carro lleva consigo todo tipo de ropa y lo que más detesta es el traje formal y el maquillaje que se utiliza para hacer grabaciones de televisión. No utiliza amuletos. "Es más ni anillo matrimonial porque se me perdió."
Miguel Angel RodríguezUn crucifijo me acompaña
Después de muchos años de estar en la actividad electoral aprendió a sacar tiempo de donde no hay para compartir con su familia y no descuidar el ejercicio. "Hago 20 minutos en una máquina de gradas en mi casa, entre las 5 y las 6 de la mañana. Cuando estoy de gira, aprovecho y salgo a correr". Esto, unido a que cuida su dieta le permite gozar de buena salud. Claro que después de tanta plaza pública la garganta dio un grito al cielo, entonces ha tenido que tratarse y cuidarse un poco más, "pero no es un problema serio". En su diario ir y venir, trata de hacerse acompañar con mucha frecuencia de su esposa, Lorena Clare "y unas medallitas que me han regalado igual que un crucifijo que siempre está conmigo", dice. En momentos de buscar consejo y una mano amiga, no titubea en recurrir a su hermano Manuel Emilio y, cuando se siente cansado, lo que más le ayuda es dormir unos cinco minutos. Pese al mucho trabajo y escaso, casi nulo, tiempo libre, afirma que no se siente estresado; todo lo contrario, cada vez siente más energía para seguir adelante.
CAMARADERIA. José Miguel Corrales saluda al dirigente liberacionista Guido Monge, anoche, en Santiago de Puriscal. FUERZA COMPARTIDA. El expresidente Rafael A. Calderón y Miguel A. Rodríguez pidieron un último esfuerzo para el 1º de febrero.
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