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| La Nación Digital Cartas Anuncios Económicos El tiempo Tiras cómicas La Gaceta en breve Obituario Anuncie en La Nación Suscríbase a La Nación Galería Comercial Servicios SuperSite Archivo Digital Correo a La Nación Teléfonos de Emergencia | Sexto análisis de propaganda electoralS.O.S., peligro de colisión Expertos afirman que publicidad fallóRónald Matute Redactor de La Nación Emulando la mortal travesía del Titanic por el Atlántico, el S.S. Política navega a todo vapor rumbo a un enorme témpano que oculta -aguas abajo- el silencioso proceso de cambio que viven los ticos. La colisión es inminente. Los timoneles del barco, aferrados a sus viejos instrumentos de navegación, no ven más allá del pequeño cucurucho que emerge a la superficie con el nombre de "opinión pública". Pero, ¿quién se preocupa por echar una mirada a las profundidades? ¿Quién escudriña las causas de esa frialdad, ese malestar, ese desinterés, que exterioriza el costarricense en torno al asunto político-electoral? Los analistas José Alberto Rodríguez, Víctor Flury y Francisco Escobar opinan que nadie está realizando esa tarea y que, por tanto, las mutaciones invisibles de nuestra sociedad están pasando inadvertidas. Su hipótesis tomó fuerza al elaborar un balance final sobre la propaganda transmitida durante esta campaña. Rodríguez, Flury y Escobar afirman, tras repasar el contenido de la pauta de los últimos tres meses, que los partidos cometieron un "pecado original": repetir los patrones de procesos anteriores.
Un cambio profundo
Los especialistas aseguran que el mensaje electoral pinta un país muy distante de la realidad. (Véase recuadro.) Dicha conclusión surgió tras corroborar que los 32 cortos televisivos recopilados por la firma Media Data para elaborar este sexto informe, incurren en los mismos errores de los anuncios anteriores. Se analizaron seis anuncios del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), 13 del Partido Liberación Nacional (PLN). Los cortos del primer partido obtuvieron una calificación de 5 y los del segundo un 4,5. También se estudiaron cuatro vídeos de Fuerza Democrática, cuatro del Demócrata, tres de Yunta Progresista Escazuceña, uno de Integración Nacional y uno del Movimiento Libertario. Los expertos confirmaron que, con contadas excepciones, la publicidad sigue teniendo deficiencias. Opinan que reciclar el estilo de producción de hace cuatro u ocho años y bombardear al votante con las mismas promesas y ataques internos, significa que no se ha interpretado la nueva mentalidad del tico. "El ciudadano siente que no es escuchado y que la clase política está divorciada de su problemática", dice Flury. José Alberto Rodríguez sostiene, por su parte, que el costarricense está insatisfecho con las decisiones políticas pues ha descubierto que estas no responden a sus necesidades, expectativas ni formación. Los expertos concluyen que este malestar se ha hecho visible mediante la denominada apatía electoral. Las encuestas han dado cuenta de la indiferencia con que muchos electores miran la presente campaña. De hecho, el último sondeo de la firma Unimer -publicado por La Nación el jueves pasado- reveló que, a 72 horas de las elecciones, el 41,2 por ciento de la muestra ya decidió no votar o aún está indeciso. Tales resultados confirman que la propaganda fracasó como instrumento movilizador de la conducta no solo por sus errores y deficiencias, sino también por el escenario en que ha operado: un escenario que pertenece a la clase política y no al pueblo. Los especialistas consideran que los estrategas de la imagen, en especial del PLN y del PUSC, han confiado ciegamente en los datos que arrojan los sondeos en torno a la intención de voto de los entrevistados Francisco Escobar advierte, sin embargo, que las encuestas tienen limitaciones a la hora de medir aquellas causas subterráneas o invisibles que provocan el cambio de actitud en los electores. "Nuestro sistema político ha llegado a ser un Titanic. Pero resulta que los partidos solo ven el cucuruchito del témpano y no que, a la hora de votar, la persona va con todo el iceberg a la urna", dice Escobar.
¿Qué hacer?
Los tres analistas de La Nación consideran que aunque el porcentaje real de abstencionismo se reduzca el día de las elecciones, los partidos necesitan realizar cambios radicales en un futuro inmediato. Víctor Flury, por ejemplo, estima que la primera medida que deben tomar las agrupaciones políticas es reconocer la existencia del problema y abrir sus oídos a las nuevas inquietudes del pueblo. "Una cosa que hemos visto es que la propaganda no escucha las necesidades del ciudadano. La clase política tiene la oportunidad de regenerarse, si escucha, o, de lo contrario, se suicida", dice Flury. José Alberto Rodríguez, por su parte, estima que si las estructuras políticas no quieren perder vigencia deben dar un vuelco hacia esquemas de mayor participación ciudadana en la toma de decisiones. "El problema es que el costarricense siente que solo tiene voz cada cuatro años y después debe callar", afirma. Los analistas estiman que se impone un cambio de rumbo pues, de lo contrario, el S.S. Política se estrellará contra el témpano de la indiferencia. Y el inventario de daños podría ser de grandes dimensiones.
La otra Costa RicaA juzgar por su contenido, los tres analistas de La Nación estiman que la propaganda electoral proyecta una imagen difusa y muy distorsionada sobre la sociedad costarricense.
1- La Costa Rica del dolor: Algunos cortos del PUSC presentan al país como un valle de lágrimas, donde solo reina la fatalidad y desesperanza. 2- La Costa Rica desconfiada: Buena parte de los anuncios del PLN pintan a un país receloso, ultrajado y despojado de principios éticos y morales. 3- La Costa Rica de problemas: El PUSC elabora un amplio inventario de los males nacionales pero, ni por asomo, enuncia las bondades. 4- La Costa Rica ahistórica: Los dos partidos mayoritarios han olvidado que nuestro país tiene una amplia tradición democrática. 5- La Costa Rica sin futuro: Ni Corrales ni Rodríguez presentan una panorámica integral y coherente sobre el país que se proponen construir. 6- La Costa Rica descerebrada: Los partidos presentan a los ticos como personas sin ideas pues recalcan que los candidatos son los únicos que tienen la respuesta a todas las preguntas. 7- La Costa Rica impotente: La publicidad sugiere que el costarricense no tiene iniciativa, visión, ni capacidad creativa o de organización. 8- La Costa Rica ingobernable: Da la impresión de que los males del país se deben a la rebeldía de los ciudadanos y no a los fracasos de los políticos. 9- La Costa Rica segmentada: Sugiere que por la diversidad de gustos no se puede presentar una propuesta central, sino hacer 1.320 promesas. 10- La Costa Rica simplificada al absurdo: Se presentan soluciones simplistas y, en algunos casos, rídículas para afrontar problemas muy profundos. © 1997. LA NACION S.A. El contenido de La Nación Digital no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.co.cr |