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Provincias y cantonesAcción fue creciente El entusiasmo subió con el solComo la temperatura de ayer, la afluencia de electores -tanto en los cantones metropolitanos como en cabeceras de provincias y en zonas rurales- calentó lentamente. Imperó además la calma. Recorridos por Santa Ana, Desamparados, Escazú y Alajuelita, y el distrito de Hatillo en los alrededores de San José, así como en las cabeceras de las provincias de Heredia, Cartago, Guanacaste y Alajuela, permitieron comprobar la poca afluencia de electores en las horas de la mañana. Ligeros retrasos en la apertura de las mesas molestaron a los madrugadores, como el caso de Ana Lía Angulo Delgado, quien quería ser la primera en votar en una mesa en Santa Ana, donde el ingreso de gente se atrasó unos cinco minutos.
Fervor juvenil
Muchos jóvenes de los partidos mayoritarios calentaron el ambiente en puntos cercanos a Puntarenas. En la junta 5.127, de la escuela de El Carmen -en esa ciudad portuaria-, a eso de las 11:30 a. m. sólo habían votado 109 de los 400 electores inscritos. Y así era la tónica en todas las mesas allí. El mismo ambiente se repitió en las 26 juntas de la escuela de Riojalandia, Barranca, donde estaban inscritos para votar alrededor de 10.500 ciudadanos. Un ligero incremento de la afluencia caracterizó la mañana en la escuela Jorge Washington, en San Ramón. Pero tampoco era masiva la llegada de los 12.000 votantes que debían emitir su voto en las 30 mesas de este recinto. "He participado en más de tres elecciones y en esta el ambiente está más frío", expresó Consuelo Cordero tras votar en la escuela Joaquín Lizano, en Heredia. Ese sentir se repitió en Alajuela. María del Carmen Porras dijo que el flujo de votantes en la mañana fue menor que la de hace cuatro años en ese mismo periodo. "Ese comportamiento no es normal", advirtió.
Llovizna sancarleña
El frío ambiente electoral mañanero calentó aproximadamente a las 10 a. m. en Ciudad Quesada, San Carlos, y sus alrededores, paralelo a la desaparición de la llovizna que había frenado a los votantes en sus casas. Ligeros contratiempos, pero de fácil superación, se presentaron en la mañana. En algunas juntas receptoras de votos sus miembros debieron limpiar las aulas, por lo que abrieron unos cinco minutos después de lo previsto. En el Liceo de San Carlos, se inició la votación a las 6:30 a. m. , pues los integrantes de la mesa se percataron de que había más papeletas para diputados que para munícipes, lo que se corrigió antes de recibir a los electores. En en La Tigra y en la mesa 2.882, a sus 77 años, Bernarda Vásquez Méndez se convirtió en una votante particular. Ella es la primera mujer que votó en Costa Rica. Se declaró "mariachi" de corazón y dijo que tuvo que convencer a sus hermanos Francisco y Octavio, que estaban indecisos. Paquera y Cóbano, en la Península de Nicoya, tuvieron una afluencia intermitente de votantes durante el día, mientras Cartago y Paraíso fueron ejemplo de cómo el calor electoral creció en la tarde. Filas de personas se presentaron en cada mesa electoral y el color naranja del partido Fuerza Democrática era el único de los minoritarios que se enfrentaba a las dos fuerzas mayoritarias. En Los Chiles, frontera con Nicaragua, como un simple observador, el nicaragüense Jaime Espinoza dijo estar sorprendido por el proceso electoral costarricense. Tiene 3 años de vivir en el país y confesó que quiere nacionalizarse para poder participar en las próximas elecciones. ![]() © 1997. LA NACION S.A. El contenido de La Nación Digital no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.co.cr |