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Martes 3 de febrero, 1998


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RESPUESTA INESPERADA. Las firmas encuestadoras atribuyen al comportamiento inesperado de los liberacionistas el fracaso de las encuestas que pronosticaron una victoria arrolladora de los socialcristianos.

Liberacionismo puro habría alterado pronósticos

¿Por qué fallaron las encuestas?

Alegan recelo de verdiblancos al reportar su voto


Giannina Segnini
Redactora de La Nación

¿Por qué fallaron las encuestas al pronosticar una arrolladora ventaja de socialcristiano Miguel Angel Rodríguez sobre el candidato liberacionista, José Miguel Corrales?

Ni siquiera las firmas encuestadoras tienen una explicación certera para ese fenómeno, que, según confiesan, los tomó por sorpresa.

Pero si se trata de apuntar hacia un posible responsable de la variación de los pronósticos, las firmas Unimer, Borge y Asociados y CID-Gallup coinciden en señalar a un singular grupo de votantes: los liberacionistas "pura sangre".

Los verdiblancos "puros", que en todos los estudios de opinión realizados antes de las elecciones se mostraban indecisos en votar por Corrales, antier cambiaron de opinión y fueron a las urnas.

Por lo menos así se desprende de una encuesta de Unimer para La Nación realizada el día de las elecciones en 30 centros de votación distribuidos en todo el país. El propósito principal fue establecer el perfil del votante.

De acuerdo con Carlos Paniagua, gerente general de Unimer, si se comparan los datos de la encuesta que hizo esa empresa entre el 20 y el 26 de enero con los de la del domingo, salta a la vista un dato revelador: en enero solo un 50 por ciento de las personas que votaron en 1994 por José María Figueres dijeron que apoyarían a Corrales; anteayer ese porcentaje ascendió al 71 por ciento -es decir, 21 puntos porcentuales más-.

¿Qué los hizo cambiar de idea? De acuerdo con Unimer, unos alzaron el estandarte de la lealtad a la causa liberacionista y otros votaron a regañadientes, pero, sin duda, fueron razones cívicas las que más movieron a ese grupo hacia las urnas.

Pero eso no fue contemplado por los estudios de opinión pública de enero. En ese mes, CID-Gallup daba a Rodríguez una ventaja de 12 puntos porcentuales; Unimer, de 10,9 y Borge y Asociados, de 8,1. Hasta ayer, los datos del Tribunal Supremo de Elecciones -faltando solo 532 mesas por contar- revelaban que la diferencia entre ambos era de sólo 1,98 puntos porcentuales. La proyección extraoficial es que llegue a 2,5 puntos.

Nada influyentes

Tanto Luis Roberto Haug, de la firma CID-Gallup, Víctor Borge, de Borge y Asociados, y el mismo Paniagua coincidieron en que las encuestas hechas a la salida de las urnas, difundidas durante la tarde de los comicios por canal 7 y Al Día, no influyeron en el comportamiento de los electores.

Argumentaron que la tendencia de los liberacionistas "puros" a apoyar a su candidato evolucionó durante los últimos días y no el llamado Día E.

De acuerdo con los datos de Unimer, del pasado domingo, un 24 por ciento de los que votaron por el PLN decidieron hacerlo ese mismo día y un 10 por ciento durante la última semana. Precisamente, esos números hacen presumir que fue el Partido Liberación Nacional el que cazó más votos entre el grupo de indecisos.

Una segunda causa que acortó la brecha entre los candidatos mayoritarios fue, según Unimer y CID-Gallup, que un considerable número de electores sin partido, que habían anunciado que votarían por Rodríguez, se abstuvieron de acudir a las urnas. Ninguna de las dos firmas cuenta aún con una cifra certera de los sufragios que dejó de recibir el presidente electo.

Doble fallo

No solo las encuestas previas fallaron en su pronóstico. Dos sondeos de salida realizados el día de los comicios por Borge y Asociados y CID-Gallup estuvieron distantes de los resultados de las urnas.

CID-Gallup adelantó el domingo a las 4:30 p.m., en canal 7, que la diferencia era de 10 puntos y Borge y Asociados publicó en Al Día, a las 6 p.m., que era de ocho puntos.

Consultado ayer por La Nación, Borge admitió que la diferencia lo tomó por sorpresa. "Todavía no tengo una explicación clara; es absolutamente claro que las encuestas fallaron. Es sorprendente para mí que las encuestas de salida no hayan medido certeramente el pulso de la elección."

Adelantó que su empresa revisará y analizará los datos del Tribunal, a partir de hoy, para identificar las posibles causas del error en las mediciones. El especialista sostuvo que su firma hizo su trabajo tan profesionalmente como siempre y siguió los mismos procedimientos aplicados en anteriores campañas. Sin embargo, no descartó la posibilidad de que hayan cometido errores al tomar la muestra.

Luis Roberto Haug, de CID-Gallup, argumentó que una posible causa del yerro es que los liberacionistas se mostraron más recelosos al responder por quién habían votado. "Hubo un comportamiento que no pudimos evaluar", arguyó.

El experto en estadística Fernando Ramírez explicó que pudo haber habido un error al ponderar los resultados de las mediciones. Según él, en este tipo de encuestas se deben ponderar los datos, es decir, asignar un valor diferente a cada voto consultado, de acuerdo con la cantidad de población empadronada en ese sector.

Tanto Borge como Haug aseguraron haber cumplido con ese requisito en la elaboración de sus encuestas.

Más crítico fue José Alberto Rodríguez, de la firma Demoscopía, que también realiza encuestas. Según él, las empresas encuestadoras "sufren de un problema de rutina y fácil acomodo. Han seguido repitiendo las mismas preguntas y metodologías. Es de esperar que si no se analiza con ojos críticos una realidad cambiante, podemos esperar un fracaso".

Fustigó, además, las "encuestas-show" con las cuales se "descuidan los aspectos técnicos y metodológicos" por dar una primicia en televisión el propio día de los comicios.

PLN molesto

Los partidos políticos tienen una visión diferente sobre las encuestas. De acuerdo con el diputado liberacionista Franklin León, la encuesta de salida difundida por canal 7 una hora y media antes del cierre de urnas afectó negativamente a su partido.

"Teníamos un gran optimismo que hacía a la gente trabajar con mucha mística. Nos afectó el desánimo de la gente porque un porcentaje pequeño de la población vota a ganar y esos fueron a votar por el que canal 7 dijo que iba a ganar. Eso es manipulación burda, descarada y antiética."

Roberto Tovar Faja, quien fungió como jefe de la campaña socialcristiana, opinó que en "algo" tuvo que haber incidido la encuesta que difundieron los liberacionistas en la mañana, en la que afirmaron ir arriba en los resultados (46 puntos sobre 42). "Pero creo que son otras las razones que causaron que el Partido se ganara dos a cero y no diez."



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