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San José, Costa Rica.
Jueves 5 de marzo, 1998


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Noticias de El País:

TRANSICION. Representantes de diversos sectores encontraron como positivo el propósito de Figueres y Rodríguez de realizar una transición ordenada.

Encuentro de presidentes

Aplausos y críticas



La reunión que sostuvieron ayer Miguel Angel Rodríguez, presidente electo, y José María Figueres, presidente saliente, fue aplaudida, criticada y hasta vista como un rito más de la democracia.

La cita contó con el respaldo de los jefes de fracción del Partido Liberación Nacional (PLN) Francisco Antonio Pacheco, y del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), José Antonio Lobo; el presidente de la Cámara de Comercio de Costa Rica (CCCR), Mariano Guardia, y criticada por el secretario general adjunto del Sindicato de Empleados de la Universidad de Costa Rica (SINDEU), Juan Elías Acuña.

En el medio de las posiciones estuvo el sociólogo Fernando Chavarría, para quien la cita tiene que verse como algo normal, un acto protocolario y un rito de la democracia costarricense.

El sociólogo destacó que no era el momento apropiado para esperar grandes cosas y abordar temas de importancia. "Es necesario e importante que ellos se vuelvan a encontrar, no solo Rodríguez y Figueres, sino que también los equipos de cada uno para que discutan cosas en las que sí están de acuerdo y otras en donde necesitan lograr un consenso...", comentó.

El representante del SINDEU, Juan Elías Acuña, estuvo de acuerdo en que el encuentro es un tipo de tradición de los políticos nacionales. Estas reuniones sirven, dijo, para que se decidan asuntos que no pertenecen a un acuerdo nacional, sino más bien a los intereses de las cúpulas de cada partido.

"Ellos son un solo partido, por eso no es casual que mantengan algunos proyectos como la reforma al sistema educativo (...) sus acuerdos son en beneficio de quienes ya son poderosos y en detrimento de los costarricenses...", explicó.

Acuña llamó la atención en que debe haber un proceso de concertación nacional abierto y no considerar como ciertas solo las opiniones de los partidos mayoritarios.

Para el presidente de la CCCR, Mariano Guardia, su organización apoya este tipo de encuentros entre quienes salen y entran del Gobierno pues son el reflejo que ambas partes quieren una transición ordenada en donde se buscan las prioridades para los últimos meses de gestión.

"Se avanza hacia la concertación en temas como concesión de obra pública, que es un tema fundamental para nosotros y que debe ser resuelto. Es, la reunión, un interés claro por hacer un cambio de gobierno ordenado y con prioridades", comentó.

Para el jefe de la bancada liberacionista, Francisco Antonio Pacheco, el presidente Figueres tenía como objetivo en su reunión con Rodríguez mostrar los problemas que pueden surgir con la transición de un gobierno a otro.

"Costa Rica ha ido ganando madurez. En lo que a mí respecta, esta reunión no supone para el PLN renunciar a su oposición frente al nuevo gobierno, pero tampoco descartar conversaciones sobre temas importantes para el país...", dijo.

Su similar del PUSC, José Antonio Lobo, manifestó que en el encuentro ambos tocaron asuntos de fondo, entre los que se debe destacar el interés por mantener el hilo conductor de cosas que están bien hechas.

"Se pone en evidencia que buscan un cambio fluido a través de equipos de trabajo que vayan creando las condiciones lógicas para que el nuevo gobierno asuma el poder", explicó.


Libreta de apuntes

El almuerzo, ayer, en la Casa Presidencial, consistió en:Carpaccio de salmón y jamón, que son tajadas muy finas de salmón y jamón aderezado con limón, aceite de oliva y albahaca; vinagre de manzana, crema de apio verde, lomito de res tipo Andrea, minivegetales. También hubo Gratin de papas, que consiste en papas en rodajas cubiertas de una capa de queso gratinada al horno; praliné de fresas, que es un dulce francés, y -para cerrar- café o té. Se ofreció además Chablis, del año 1996 (vino blanco); Côtes-Du-Rhône, de 1996 (vino tinto), y -por último- Möet & Chandon (champaña).

Miguel Angel Rodríguez y José María Figueres asistieron a la reunión con un traje azul, el primero con un tono más claro que el segundo y ambos con camisa celeste. La corbata del Presidente entrante, como siempre, era negra y la de Figueres a cuadros con rojo, verde y azul. Lorena Clare acudió con un vestido blanco con figuras de colores, un saco verde agua -con una palmera dibujada en un lado- en tanto que Josette Altman de Figueres usó un traje fucsia.

Desde primeras horas del día, el personal de Casa Presidencial comenzó labores de limpieza del edificio. Regaron y cortaron las plantas de la zona verde y acomodaron muchas macetas. Pero -siempre hay un pero- dos detalles: un arreglo de calas en la entrada de la Casa de Gobierno.. no se sabe quién lo colocó y por qué. También, en la alfombra roja sobre la que caminaron Figueres y Rodríguez se notaron tres manchas negras.

Miraron de lejos los actos protocolarios el ministro de la Presidencia, Marco Vargas; el viceministro de Información, Manuel Emilio Morales, y el ministro de Planificación, Leonardo Garnier. No apareció la segunda vicepresidenta, Rebeca Grynspan, y a Rodrigo Oreamuno, el primer vicepresidente, se le vio llegar a la Casa Presidencial a las 2:45 p. m. Cerca de las 9 a. m. estuvo en Zapote Carlos Espinach, representante costarricense en el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE). Otra que se asomó fue la madre del mandatario Figueres, Karen Olsen, quien arribó a las 11:04 a. m.

Al terminar la cita, el ministro de Información, Alejandro Soto, acompañó a Rodríguez hasta la puerta de Casa Presidencial. Ahí se despidió del gobernante electo con un abrazo muy fuerte...

La reunión duró cerca de183 minutos, es decir, poco más de tres horas.



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