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Lunes 30 de marzo, 1998


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Noticias de El País:

"Los sectores saben que con posiciones radicales no habría posibilidad de caminar"

Afirma estar optimista por concertación

Tovar a la caza de consensos

"Descarto el autoritarismo"


Ronald Matute.
Redactor de La Nación

Su misión, a partir del 8 de mayo, será cazar consensos para el próximo gobierno o, como él mismo lo describió desde el cómodo sofá de su sala, "facilitar acuerdos" con los distintos sectores del país.

Para cumplir esta delicada tarea, Roberto Tovar Faja, ministro designado de la Presidencia, deberá convertir en verbo su segundo apellido y fajarse a fondo para tender puentes de diálogo y concertación.

De hablar reposado, Tovar Faja, abogado de 53 años, tiene muy claras las obligaciones que implica fungir como enlace entre la administración de Miguel Angel Rodríguez y la futura Asamblea Legislativa.

Sostuvo que su principal objetivo será promover una negociación "sin gavetas ocultas ni ases bajo la manga" con las distintas bancadas para impulsar la aprobación de los proyectos de interés nacional.

Aquí, sin duda, deberá echar mano de la experiencia que acumuló cuando fue diputado del Partido Unidad Social Cristiana (períodos 1978-82 y 1990-94) y cuando ocupó la presidencia del Congreso en 1992.

Tovar Faja afirmó que no habrá autoritarismos y se manifestó muy optimista en torno al proceso de concertación nacional. Empero, adelantó que, si no se logran acuerdos, el Gobierno deberá tomar decisiones.

Por otra parte, el exsecretario general del PUSC y exjefe de campaña de Rodríguez afirmó que su deseo es realizar una buena labor como ministro, pero no descartó una futura precandidatura.

También señaló que no le inquietan las comparaciones que se pudieran establecer entre su gestión y la realizada por Rolando Laclé, exministro de la Presidencia, durante la administración Calderón (1990-94).

A continuación un extracto de la entrevista concedida por este dirigente a La Nación el pasado sábado:

Sombra de Laclé

-¿Qué papel va a desempeñar usted en el Ministerio de la Presidencia?

-Hay tres campos muy claramente definidos para el ministro de la Presidencia.

"Uno como instrumento de coordinación en el Consejo de Goberno. Otro es ser el vínculo de relación más directo entre el Poder Ejecutivo y la Asamblea Legislativa para la consecución de las leyes de mayor interés nacional.

"En tercer lugar está el papel en la concertación nacional. En este tema estaré esperando una definición más clara del Presidente Electo porque él salió a Washington antes de que pudiéramos hablar de eso."

-Para muchos Rolando Laclé (exministro de la Presidencia) fue el colaborador que más consejos y jalones de oreja le dio al expresidente Calderón. ¿Será usted igual que él?

-(Sonrisa). Yo buscaré desempeñarme como un colaborador sincero y tan cercano, que le pueda plantear, con toda lealtad, mi opinión sobre aquellos puntos que pudieran coadyuvar para sus decisiones.

-¿Será Laclé su sombra estos cuatro años? ¿Le incomodaría que comparen su gestión con la de él?

- (Sonrisa). Me encantaría que me compararan con don Rolando Laclé, a quien yo admiro en el sentido de que todo lo bueno hecho por él pueda yo también emularlo. De ahí que no veo inconveniente en que nos comparen.

-Es sabido que don Miguel Angel se piensa rodear de un grupo de asesores personales. ¿Podría surgir algún tipo de rivalidad entre este grupo y el Consejo de Gobierno?

-En absoluto. No preveo ninguna clase de fricción. Don Miguel sabrá asignarle a cada uno la competencia que le corresponde. Creo que algunos de esos consejeros incluso bien podrían asesorarnos a los ministros.

Concertación

-¿Qué papel le gustaría a usted desempeñar en la concertación?

-Me gustaría ser un facilitador de esos acuerdos entre las partes, así como propulsor de aquellos que requieran pasar por algún tipo de trámite en la Asamblea Legislativa.

-¿Será viable lograr acuerdos en temas polémicos como venta de activos y privatizaciones?

-Yo estoy absolutamente optimista. En las conversaciones que he tenido con la gente que ha coordinado este proceso se me ha informado de que hay un denominador común en todas las partes.

"Todos tienen el deseo de llegar a puntos comunes de encuentro que sirvan para el despegue económico y social del país y saben que con posiciones muy radicales no habría ninguna posibilidad de caminar hacia adelante."

-¿En qué plazo deberán verse los primeros resultados?

-Lo primero a lo que habría que definirle plazo es a la definición de la agenda y del mecanismo para buscar el consenso. Esto debería estar listo en los primeros dos meses de gobierno.

-¿Qué figura o instancia avizora usted que será el interlocutor del PLN ante el Gobierno?

-Seremos muy respetuosos de la decisión que tome el Partido Liberación Nacional.

"No cabe duda que, por antonomasia, el jefe de fracción es el interlocutor formal. Pero bien puede ocurrir que ese partido asigne a algún dirigente de jerarquía para que coadyuve en esa relación.

"También hay figuras que se transforman en interlocutores sin que medie una decisión de un órgano, como los expresidentes. En el caso del PLN serían Luis Alberto Monge, Oscar Arias, José María Figueres."

-¿Qué tipo de relación espera establecer con la Asamblea Legislativa?

-Promoveré un amplio diálogo y el consenso político con todos los partidos.

"La regla de oro en la Asamblea Legislativa, y que nunca hay que olvidar, es que los proyectos importantes no pueden salir por mayoría simple. Se ocupará el concurso de todos, incluido el de Liberación.

"Buscaré una negociación sin gavetas ocultas ni ases bajo la manga, sino con el diálogo abierto y el respeto. Si no hay un acuerdo, tendrán que venir las decisiones políticas, pero yo descarto el autoritarismo."

Pararrayos presidencial

-El puesto de ministro de la Presidencia es visto como el pararrayos del presidente. ¿Es su intención poner la cara por los resbalones de la administración Rodríguez?

-(Sonrisa) Bueno, si llegara a haber resbalones, serían de la administración en general.

"Yo no concibo que el ministro de la Presidencia sea el pararrayos o el escudo protector del mandatario. Esa es la obligación de los ministros: dirimir en sus respectivas esferas los conflictos."

-Se dice que usted podría figurar en la lista de precandidatos del PUSC para 2002. ¿No teme que su exposición en primera fila pueda afectar sus eventuales aspiraciones?

-Yo acepté el nombramiento en el entendido de que don Miguel Angel desea que yo lo ejerza por cuatro años.

"Estoy también muy claro de que el presidente debe evaluar con el ministro -año a año- su papel, sus logros y sus yerros, para determinar si cada uno debe continuar en ese mismo lugar o responsabilidad.

"¿Qué pueda ocurrir cada año cuando yo deba afrontar esta necesaria evaluación? Lo único que espero es que don Miguel Angel pueda reconocer que he cumplido con mi responsabilidad."

-¿La precandidatura forma parte de su proyecto de vida?

-Puede ser perfectamente parte de un proyecto de vida. Pero ahora lo que quiero es ser un buen ministro.



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