La vida en un código
AFP.
Según la opinión unánime de los investigadores que se lanzaron a la batalla, la descodificación del genoma humano constituye el Everest de la ciencia moderna.
Una vez en posesión de las palabras, frases y capítulos que componen el gran "libro de la vida", los científicos dispondrán de la totalidad del mapa a partir del cual se construye y funciona el organismo humano.
Aunque las técnicas utilizadas varíen, el principio secuencial permanece intacto. Todo parte del Ácido Desoxirribonucleico (ADN). Anidada en el corazón del núcleo de las células, esta molécula alberga toda la información para la fabricación de otras células.
Desde los trabajos de John Watson y Francis Crick en 1953, los investigadores saben que el ADN está compuesto de dos largas cintas enrolladas sobre sí mismas, en forma de una doble escalera de caracol. Estas dos cintas están unidas entre sí por una multitud de pequeños lazos, compuestos por solamente cuatro aminoácidos representados por sus letras: la adenina (A), la timina (T), la citosina (C) y la guanina (G).
Según la ortografía biológica, las A se unen con las T y las C con las G para formar los peldaños de una larga escalera. La técnica secuencial consiste en introducir los minúsculos fragmentos de ADN en una máquina, el secuenciador, y de "leer" uno por uno, los elementos que componen esa "escalera".
La empresa estadounidense Celera Genomics ya ha logrado secuenciar por segmentos los tres mil millones de peldaños. Su próximo paso consiste en ordenar los genes y saber para qué sirve cada uno. Este trabajo será largo y arduo porque hay que desentrañar cómo interactúan.
También habrá que establecer las diferencias genéticas entre los seres humanos, aquellas que explican por ejemplo el porqué de los ojos azules o por qué se está más predispuesto a sufrir una enfermedad.
Para lograrlo, Celera Genomics está secuenciando el genoma de otros cinco seres humanos -hombres y mujeres- de orígenes étnicos distintos, para así tener una base con la cual comparar y buscar las diferencias.
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