LN Suplementos La Nación Digital Patrocinador de La Nacion Digital
San José, Costa Rica. Viernes 11 de agosto, 2000
Nacionales
Deportes
Viva
Internacionales
Opinion
Economia & Negocios
Suplementos
Especiales
English
Cartas

La Nacion Digital
Mapa del sitio

Si tiene alguna sugerencia o comentario sobre esta noticia, escriba a nuestros redactores.

Calendario eliminatorias Concacaf

Campeonato futbol 2000-2001

Juegos Nacionales Pococí 2000

Eurocopa 2000

Ganadores Digigol 2.000

Sitio Copa Oro 2000

Página oficial de la Liga Deportiva Alajuelense

Página oficial del Deportivo Saprissa

Vídeos Costa Rica en Italia 90

Vídeos de Claudia Poll en Atlanta 96

100 años de deportes: Guía a los 10 Fascículos

Manchester City

Fútbol Guatemala

Grandes Ligas

FIFA

NBA

Especiales

Historia de los mundiales

Noticias Nacionales:

VERDUGO. Hizo dos goles y nos mareó en la cancha. Gabriel Urdaneta, un nuevo verdugo del futbol tico. Jervis no puede impedir el tercero.


Costa Rica 1 - Venezuela 5

Ni siquiera fuimos buen sparring para Venezuela


Arnoldo Rivera J.
Redactor de La Nación

Alajuela. Unos ilustres desconocidos, expuestos públicamente por Gilson Nunes como conejillos de Indias, provocaron una caída estrepitosa de Costa Rica –1 a 5 ante Venezuela– y el divorcio inminente entre la Tricolor y la afición nacional.

Tal parece que en el seno de nuestro alicaído futbol, los viejos fantasmas nos volvieron a buscar.

Ayer vivimos una noche de vergüenza en la cancha del Morera Soto. Casi con saña, los asistentes se dedicaron a silbar a los muchachos y en el último cuarto de hora decidieron entonar su grito al cielo con un olé denigrante. Si una afición se comporta así con su seleccionado, habrá que pensar que en Costa Rica tenemos el representativo futbolístico que merecemos.

Faltó entereza. En la cancha. En las gradas.

Cuando solo se habían jugado dos minutos, Gabriel Urdaneta capitalizó una mala salida de Lonnis y hundió la daga por vez primera.

Ficha del partido

Y poco más tarde (5í), un balazo impresionante de José Rey hincó de nuevo al arquero, tempranera y dolorosamente.

Al minuto 14, Rayner Robinson marcó lo que a la postre sería la única anotación de los locales. Eso provocó la reacción airada del manejador suramericano, Omar Pastoriza, quien consideró que el balón no había ingresado, se excedió en sus reclamos y se fue temprano a la ducha.

Después siguió el rosario. De nuevo Urdaneta (25í); Fernando De Ornellas (62í) y Rolando Álvarez (88í), sepultaron a la Selección y el 5 a 1 se convirtió en lápida.

Mal sparring

"Aquellos vientos provocaron esta tempestad", reza un adagio. La programación de un juego de fogueo a todas luces absurdo, puesto que el mismo técnico nacional se encargó de descalificarlo, al reiterar que no lo utilizaría como laboratorio con miras al partido crucial del 15 de agosto, trajo consigo, al fin de cuentas, el desencanto general de los aficionados y la humillación para un grupo de muchachos que ni siquiera serán suplentes en el juego eliminatorio.

Tampoco pudimos ser un buen sparring para Venezuela. El representativo del sur sí tomó en serio su compromiso, de cara al enfrentamiento que sostendrá contra Perú el próximo miércoles.

Sin embargo, el entrenador Pastoriza y sus asistentes no podrán sacar mayores conclusiones tras un fogueo que derivó en una noche sin rival, con las redes adversarias a disposición plena de sus hombres, quienes se limitaron a transitar libremente por todos los sectores de la cancha, ensayando el pie a pie y algunos avances planificados.

Enfrente, el desastre. Salvo la capacidad de Wílmer López, quien al menos intentó armar algo; el coraje innegable de Jervis Drummond, de Rayner Robinson y la voluntad de todos, en lo futbolístico, el corolario fue desalentador.

Y en lo moral también. El tico se volvió contra el tico. Ciegos de rabia, alienados por la impotencia, los asistentes clausuraron la noche en la oscuridad del insulto, de la inconsciencia.



Mail a Webmaster Economicos Servicios Envie un fax Archivo Digital

Patrocinador de La Nacion Digital


© 2000. LA NACION S.A. El contenido de La Nación Digital no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.co.cr