
REGRESO A CASA.
George Bush y su esposa Laura, acompañados por un agente de seguridad, regresan a su casa en Austin, Texas, tras unos días de descanso en el rancho del aspirante republicano en Crawford.
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Sufrió dos reveses judiciales
Al Gore contra la pared
AFP y AP.
Tallahassee (Florida).
El candidato demócrata Al Gore sufrió ayer dos reveses judicales, primero en la Corte Suprema federal y luego en una corte de Florida, en su intento por revertir la ventaja certificada del republicano George W. Bush en el estado de Florida, que decidirá el resultado de las elecciones presidenciales.
El juez federal N. Sanders Sauls falló que un recuento manual de miles de votos cuestionados en la Florida no podría revertir el resultado, y que por lo tanto no había motivos para ordenar ese recuento en tres condados, como reclamaban los abogados de Gore.
"En conclusión, el tribunal halla que el demandante (Gore) no ha logrado establecer el requisito del peso de la prueba"para ordenar un recuento, dijo Sauls en un dictamen que leyó en el tribunal una opinión que el abogado de Gore, David Boies, anunció de inmediato que apelaría ante la Corte Suprema del estado.
Al cierre de la presente edición, se informó que la Corte Suprema de Florida fijó para este martes a las 3: p.m. el límite para una entrega de argumentos escritos por parte de demócratas y republicanos, con miras a un examen de la decisión hecha pública ayer por la Corte Suprema de Estados Unidos relativa a la elección presidencial.
"Esos argumentos no deberán exceder las 20 páginas", agregó el portavoz de la Corte Suprema de Florida, Craig Waters, en una breve conferencia de prensa en Tallahassee, capital del Estado.
Día de suspenso
El fallo de Sauls culminó un día de sucesos legales cargados de suspenso en el drama electoral de la nación desde hace casi un mes, en el cual han sido involucrados la Corte Suprema de Estados Unidos, la Corte Suprema de Florida y finalmente, el fuero judicial donde el jurista con un acento sureño presidió un proceso acelerado.
Gore pidió que se revierta la certificación de la victoria de Bush por 537 votos en la Florida, y que se ordene el recuento manual de aproximadamente 14.000 votos en los condados de Palm Beach, Miami-Dade y Nassau.
El equipo de Bush alegó que no había razón para el recuento, y destacó que el gobernador de Texas había sido certificado correctamente por la secretaria de estado, Katherine Harris, sobre la base de los resultados presentados por las juntas de escrutinio en los 67 condados de la Florida.
Previamente, la Corte Suprema de Estados Unidos había revocado un dictamen de la Florida que reducía la ínfima ventaja de George W. Bush sobre Gore en el estado que decidirá la elección.
La decisión de la Corte Suprema, emitida en Washington, devolvía el caso a la Florida.
El máximo tribunal emitió un dictamen como si fuese una cuestión de rutina en vez de un juicio en el que se jugaba la presidencia nacional, favoreció a Bush, pero sólo temporalmente. La decisión añadió incertidumbre a la elección más incierta en tiempos modernos. La Florida otorga 25 electores que son decisivos para ganar la Casa Blanca.
Como los electores tienen que ser escogidos el 12 de diciembre, y como los líderes de la legislatura estatal de mayoría republicana consideran una sesión especial para designar una lista favorable a Bush, todo lo que frene el proceso obra en ventaja de Bush.
Los abogados de Gore así lo manifestaron al argumentar su caso en la capital estatal de Tallahassee.
Bush había apelado un dictamen de la Corte Suprema de la Florida que dio a Gore una extensión del plazo para certificar la elección estatal, extensión durante la cual se hizo un recuento de votos hasta el 26 de noviembre. Luego el estado certificó la victoria de Bush en la Florida por 537 votos, menos de la ventaja de 930 que tenía antes de ese recuento.
Últimos acontecimientos
AP
Estos son los últimos acontecimientos en la batalla que opone al republicano George W. Bush y al demócrata Al Gore por la presidencia de Estados Unidos, 27 días después de los comicios:
Decisiones judiciales
La Corte Suprema de Estados Unidos abroga un fallo de la Corte Suprema de Florida, pidiéndole que fundamente mejor su decisión del 21 de noviembre, cuando ordenó proseguir el recuento manual de votos de la elección presidencial en ese Estado.
"El ejercicio inteligente de nuestros poderes de apelación nos obliga a pedir la eliminación de los puntos oscuros y de las ambigüedades del fallo", subrayaron los magistrados del supremo tribunal federal.
Encuesta
Un 57% de los estadounidenses considera que Gore debería admitir la derrota ante Bush, según una encuesta de opinión de la televisión ABC y el diario The Washington Post, publicada ayer.
Además, un 65% de las personas interrogadas tienen una mala opinión de la manera en que Gore libra la batalla electoral, contra solamente un 47% que desprueba lamanera en que lo hace Bush.
Plazos legales expiran
EFE
La prolongación de la batalla judicial, los plazos marcados por la Constitución y las leyes del sistema electoral comienzan a estrechar el cerco al demócrata Albert Gore en sus posibilidades de llegar a la Casa Blanca.
Según las leyes federales, el estado de Florida tiene hasta el 12 de diciembre para certificar sus 25 compromisarios en el colegio electoral de Estados Unidos, que el día 18 debe elegir formalmente al nuevo presidente.
La suerte de Gore, sin embargo, depende más del caso relacionado con el recuento de unas 14.000 papeletas que no fueron adjudicadas el día de las elecciones en los condados de Miami-Dade y Palm Beach, dos de los más populosos del estado de Florida.
Los equipos legales de Bush y Gore han adelantado que ese caso también terminará en las próximas horas ante el Tribunal Supremo de Florida. " Queremos una solución expedita"dijo uno de los abogados de Gore, David Boies.
Los demócratas saben además que la mayoría republicana de la Cámara de Representantes de Florida amenaza con nombrar directamente a los 25 compromisarios de Bush, si para ese día los tribunales no le han despejado el camino a la Presidencia del país.
La Constitución establece que los 538 miembros del Colegio Electoral, distribuidos entre los estados y Washington D.C., se reunirán ese día, el 18 de diciembre en sus respectivas capitales para elegir formalmente al próximo presidente del país.
Los expertos legales sostienen que el escenario más complicado sería que la incertidumbre llegue hasta el 5 de enero, cuando el Congreso, que reanudó ayer sus sesiones, debe certificar el resultado de la votación del colegio electoral.
Si para entonces no hay presidente, la Cámara de Representantes puede elegir el nuevo presidente (un voto por cada delegación estatal) y los republicanos, que tienen mayoría, seguramente elegirán a Bush.
No obstante, el empate creado en el Senado complica el asunto, pues en esa cámara cada senador tendría un voto para la selección del vicepresidente y los demócratas tendrán la mayoría del 3 al 20 de enero.
Durante esos 17 días el voto decisivo del Senado estará en manos de Gore, quien en ese momento seguirá siendo el vicepresidente, en espera de que un nuevo presidente asuma el control de la Casa Blanca el 20 de enero.
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