
EXPLOSIVO ANUNCIO.
Terre Cass, la administradora de la Corte de Florida, lee, ante la prensa, la decisión.
|
Ordenan recontar votos
Corte Suprema de Florida apoya a Gore
AP.
Tallahassee (Florida).
Aseverando que está en juego "la esencia de la estructura de nuestra sociedad democrática", la Corte Suprema de Florida confirió ayer al demócrata Al Gore un importante triunfo judicial en su lucha por la presidencia, al ordenar recuentos manuales de votos.
El aspirante republicano, George W. Bush, inmediatamente se apresuró a apelar ante la Corte Suprema de Estados Unidos, mientras el abogado del Vicepresidente exhortó a un juez que "inicie esto rápidamente".
En una inusual audiencia nocturna, el juez Terry Lewis dijo a los abogados de ambas partes que había leído el fallo de la Corte Suprema de Florida. "Mi intención es acatarlo", agregó.
Su declaración desató inmediatamente un enfrentamiento entre los abogados de una y otra partes, con los de Gore pidiendo una contabilización inmediata de sufragios y los de Bush abogando por un proceso más lento.
Fuera de la sala de audiencias de Terry, Bush autorizó a sus abogados a apelar al juez de la Corte Suprema de Estados Unidos Anthony Kennedy a que descarte temporalmente la decisión de la Corte de Florida. Los abogados de Bush también se dirigieron a la Corte de la Florida, pidiéndole suspender su fallo hasta que sea revisado por Kennedy y el resto de los jueces federales.
Los acontecimientos se sucedieron tan rápidamente que Terry, al convocar a su audiencia nocturna, pidió a los abogados que le informasen si alguna de las apelaciones de Bush era concedida.
Terry fue asignado al caso luego que el juez de Florida N. Sanders Sauls, quien previamente había rechazado un nuevo escrutinio, se recusó del proceso.
Recia batalla
"Creemos que este fallo es inconsistente con la ley de Florida, con la ley federal y con la Constitución de Estados Unidos", declaró el exsecretario de Estado James A. Baker, a nombre de Bush.
Baker leyó gran parte de un mordaz artículo escrito por uno de los jueces de la Corte Suprema del estado, explicando su desacuerdo con la opinión de la mayoría.
Habló mientras abogados de Bush introducían un recurso de emergencia ante el Tribunal de Apelaciones Federal de Distrito en Atlanta pidiendo detener los recuentos aún antes de que comenzaran hasta que el máximo tribunal del país pueda dirimir el caso.
El fallo, que no fue unánime, fue aprobado por 4-3.
"Aunque en todas las elecciones la legislatura y los tribunales han reconocido que la intención de los votantes es prioritaria, en elecciones cerradas la necesidad de contar todos los votos se vuelve de crítica necesidad", precisó el tribunal.
El fallo dio esperanzas a la campaña de Gore, que lleva varias semanas luchando en los tribunales para que vuelvan a contar miles de votos en ciertos estados. La decisión del máximo tribunal estatal, sin embargo, fue mucho más allá, pues establece un nuevo conteo en todos los condados del estado donde se hallaron votos deficientes.
El dictamen se dio dos horas después de que Gore fuera llevado casi al borde de sus alternativas judiciales, cuando dos jueces de Florida descartaron el viernes las demandas demócratas de no considerar miles de boletas electorales por correo de los condados Martin y Seminole.
La decisión de Sauls había dejado a Bush con una ventaja certificada de 537 votos en Florida, con lo cual Bush se llevaría los 25 votos electorales del estado y, por lo tanto, la elección presidencial.
En su fundamentación de su fallo, la Corte Suprema de Florida hizo hincapié: "Estamos tratando sobre la esencia de la estructura de nuestra sociedad democrática".
Silencio glacial
AFP.
Un silencio glacial se abatió sobre los partidarios de George W. Bush congregados ayer ante las columnas de la Corte Suprema de Florida, cuando su portavoz anunció la decisión de los siete jueces: recuento de votos litigiosos.
"Oh Dios mío...", suspira una mujer elegante, que lleva una insignia Bush/Cheney en la blusa, "si empiezan a contar, nada los detendrá. Ni siquiera la Corte Suprema de Washington".
Esta loca jornada en Tallahassee, donde todo se decidió en el interior de edificios situados en un cuadrado de 200 metros de lado, había comenzado sin embargo muy bien para el campo republicano: con una reunión histórica de las dos cámaras del Congreso de Florida que esgrime la posibilidad aún a riesgo de causar un sismo político de iniciar un procedimiento para designar directamente a los 25 grandes electores de este estado.
Pese a las sospechas de querer preparar una "póliza de seguro" a favor de George W. Bush cuyo hermano Jeb es gobernador de Florida, el Congreso, ampliamente controlado por los republicanos, tomó sus primeras medidas que pueden conducir a la designación el miércoles de los 25 electores, favorables naturalmente al gobernador de Texas.
"Es una responsabilidad que la Constitución de Estados Unidos nos ha conferido" aseguró el presidente de la Cámara, el republicano Tom Feeney, cuyo nombre figura en la lista de los 25 grandes electores que el Parlamento se apresta a designar.
Los partidarios de la fórmula Bush/Cheney saltaron de júbilo cuando dos horas antes dos jueces locales rechazaron claramente una demanda demócrata de anular, por irregularidades menores según los magistrados, varios miles de votos por correo favorables al candidato republicano.
Día eterno para los candidatos
Bush y Gore se cuidaron
AFP.
George W. Bush y Al Gore esperaron ayer tres veredictos de los tribunales de Florida entre ellos el de la Corte Suprema de ese Estado, el republicano preparando abiertamente la transición y el demócrata guardando la esperanza de que se reviertan los resultados.
Bush, gobernador del Texas, había dicho ayer que si el esperado veredicto de la Corte Suprema de Florida no lo favorece, apelaría a la Corte Suprema Federal.
"Estamos dispuestos si es necesario a retornar ante la Corte Suprema (de Estados Unidos). Pero espero que no tengamos necesidad de hacerlo", declaró ante la prensa en Austin, capital de Texas.
Cantar victoria
Bush se reunió el viernes en la mañana con sus principales consejeros, su directora de comunicación Karen Hughes y su estratega político Karl Rove, en su residencia oficial en Austin, la capital de Texas, después haber recibido su informe diario en materia de seguridad nacional.
Andrew Card, ya designado para ocupar el eventual puesto de secretario general de la Casa Blanca, debía también participar en esta reunión así como, por teléfono, el compañero de fórmula de Bush, Richard Cheney.
George W. Bush ya ha indicado tener "una buena idea" de quienes lo rodearán en la Casa Blanca si él es finalmente declarado presidente electo de Estados Unidos, de hecho ha previsto hacer rápidamente anuncios públicos porque "el momento está cerca".
En declaraciones a la cadena CBS, el republicano había indicado el martes "haber tenido paciencia" en esta batalla histórica post-elección.
Al Gore, por su parte no ha dado ninguna indicación hasta el presente sobre cómo procederá si llega a ganar la causa ante los tribunales.
El vicepresidente estadounidense no había hecho ninguna revelación con respecto a su programa oficial hasta este viernes, esperando el desarrollo desde su residencia oficial en Washington.
Dedicado a sus ocupaciones de gobernador, Bush debía ser el anfitrión el viernes en la noche de una recepción de Navidad organizada para el personal de su residencia.
El jueves, los dos candidatos reaccionaron de diferentes formas cuando se realizó la audiencia de la Corte Suprema de Florida, la cual pudo definir el futuro de cada uno.
Por su parte, Al Gore y su compañero de fórmula Joe Lieberman, por el contrario se tomaron su tiempo para observar los debates en la televisión en la residencia del vicepresidente estadounidense.
Dando la impresión de una serenidad completa, Gore se trasladó enseguida a un restaurant de la capital para almorzar con su esposa Tipper y los Lieberman.
En la noche, fue a ver la película intimista de mucho éxito Tu puedes contar conmigo ("You can count on me"), que narra la historia de unos niños huérfanos.
Negociación por el Senado
AP.
Los legisladores republicanos y demócratas comenzaron a negociar ayer acerca de cómo poner en funcionamiento el nuevo Senado federal, que ha quedado virtualmente dividido entre ambos partidos.
En su exigencia de tener iguales facultades que los republicanos, los demócratas mencionaron situaciones similares en legislaturas estatales, que han sido resueltas compartiendo los puestos claves, haciendo rotatoria la presidencia o incluso lanzando al aire una moneda.
El dirigente de la mayoría senatorial, el republicano Trent Lott, y el jefe de la bancada demócrata, Tom Daschle, sostuvieron ayer conversaciones preliminares acerca de las complejas cuestiones de cómo distribuir los escaños y la presidencia de los comités, los fondos y la autoridad para fijar el temario del Senado.
El objetivo de las conversaciones es lograr una fórmula para compartir el poder antes de la reunión inaugural del nuevo Congreso, señalada para el 3 de enero.
Sin un acuerdo previo, cualquiera de los dos partidos podría impedir con tácticas dilatorias la aplicación de las medidas de procedimiento necesarias para que el organismo entre en funciones.
El Senado quedará escindido a la mitad con 50 escaños demócratas y 50 republicanos si George W. Bush ocupa la Casa Blanca. En ese caso, el nuevo vicepresidente Dick Cheney dará a los republicanos el voto necesario para un desempate.
En cambio, si Al Gore gana la presidencia, su compañero de fórmula, el senador Joseph Lieberman, dejará su escaño senatorial y los republicanos tendrían un margen de 51 escaños frente a 49, dado que el gobernador republicano de Connecticut seguramente nombrará a un correligionario para reemplazar a Lieberman.
Los demócratas presionan para obtener la mitad de los escaños de los comités y compartir sus presidencias, pero los republicanos dicen que su partido es mayoritario debido al voto de Cheney.
Clinton reclama apoyo
EFE
Kearney (Estados Unidos).
El presidente Bill Clinton reclamó ayer a su sucesor que continúe sus esfuerzos a favor de la unidad de Europa, al realizar un alegato para que el país siga involucrado en los asuntos que afectan al resto del mundo.
"Estados Unidos no puede ser el líder, si se aleja de nuestros amigos y de nuestros vecinos", aseguró Clinton en un discurso centrado en política exterior que pronunció ayer en Nebraska, el único estado que le faltaba por visitar como presidente.
Clinton hizo un decidido alegato a favor del compromiso de Estados Unidos con el resto del mundo y dijo a los habitantes de este conservador estado que los estadounidenses "deberían saber más acerca del resto del mundo y tener una idea más clara sobre lo que estamos haciendo ahí".
"Deberíais estar preocupados por lo que ocurre fuera de nuestras fronteras" porque "los conflictos locales pueden convertirse en dolores de cabeza para todo el mundo, si permitimos que supuren", agregó.
Con apenas mes y medio por delante de trabajo en la Casa Blanca, Bill Clinton pidió a su sucesor que persista en los esfuerzos a favor de la unificación de Europa, porque eso "quita una gran carga de Estados Unidos" en cuanto a sus labores de pacificador.
"Dentro de unas semanas lo habré dejado. Estados Unidos tendrá un nuevo presidente y un nuevo Congreso. Habrá que apoyarlos si quieren hacer estas cosas", indicó.
Para Clinton, "ya no hay una línea de separación que divida a las preocupaciones nacionales de las preocupaciones de política exterior de Estados Unidos".
En su discurso, el Presidente trazó cinco principios que, en su opinión, deben guiar la política exterior de este país, entre ellas el mantenimiento de las alianzas, apertura hacia Rusia y China o ayudar a prevenir que conflictos locales como el de Bosnia se conviertan en problemas mundiales.
La amenaza del terrorismo, los nuevos riesgos que suponen el sida y el calentamiento global fueron otros asuntos tratados hoy por el Presidente de Estados Unidos durante su discurso en la Universidad de Nebraska, en Kearney.
|