
APOYO TOTAL. Seguidores de la fórmula Bush-Cheney, realizaron ayer una manifestación, para apoyar a sus candidatos frente a la Biblioteca Pública de Tallahassee, Florida.
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EE.UU. aguarda decisión
Votos de Florida bajo llave
EFE y AP.
Tallahassee y Washington. Los votos dudosos que han propiciado la mayor polémica electoral en Estados Unidos continúan, bajo llave, en Florida, en espera de una resolución del Supremo que puede transformarlos en decisivos o decidir que vayan a la basura.
Tallahasee, la capital del estado, y los distritos centrales de los condados de Miami Dade y Palm Beach registraron ayer poca actividad, como si la paralización del recuento afectara también a la vida ciudadana.
El resultado de la batalla presidencial descansa de ahora en adelante sobre la Corte Suprema de Estados Unidos, que, dividida como el resto del país, podría dar esta semana la victoria a George W. Bush deteniendo definitivamente el recuento de los votos en Florida o a la inversa, alimentar la esperanza de Al Gore.
"Asombroso", "increíble", "absolutamente sorprendente", fueron los calificativos de ayer para describir la decisión de la víspera del máximo tribunal de Estados Unidos de detener los recuentos manuales en Florida, ordenados el viernes por la Corte Suprema de ese Estado del sureste del país, de donde depende el resultado de la elección presidencial.
El desgarro de un país y de su panorama político, con el riesgo de una crisis institucional grave, llegó hasta el corazón de la más alta instancia judicial del país. Cinco altos magistrados le dieron la razón a George W. Bush ordenando parar los recuentos manuales esperando pronunciarse sobre el fondo de este asunto, mientras que otros cuatro coincidieron con sus colegas de Florida.
"Es una verdadera obra dramática, con todos estos acontecimientos sorprendentes, más sorprendentes unos que otros" estimó Donald Jones, profesor de derecho constitucional de la Universidad de Miami.
Los batallones de abogados, encabezados por grandes figuras de los principales bufetes como David Boies para el candidato demócrata Al Gore, o Barry Richard para el gobernador de Texas George W. Bush, presentaron ayer sus argumentos escritos a la Corte Suprema Federal.
Votos decisivos
Desde primeras horas de la mañana, numerosos rumores indicaban que cerca de 12.000 votos, los que centran la polémica en los dos condados, podían haber sido trasladados a Washington, como prueba en la audiencia que mañana realizará el Tribunal Supremo.
Sin embargo, según han confirmado las autoridades locales, los votos siguen bajo la custodia del Tribunal Supremo de Florida.
Numerosas oficinas a lo largo de Estados Unidos cobraron el viernes una inusitada actividad, cuando el Supremo de Florida ordenó que se contabilizaran a mano los votos que las máquinas no habían podido leer claramente.
Pero el sábado, esas mismas oficinas quedaron vacías cuando el Tribunal Supremo de Estados Unidos ordenó congelar la decisión y emplazó para el lunes la decisión final.
El apasionamiento que se ha vivido días atrás en Tallahassee, entre partidarios de George W. Bush y quienes dan su apoyo a Albert Gore, se ha trasladado a la capital de Estados Unidos, donde los seguidores de ambos líderes defienden sus derechos a las puertas del Tribunal Supremo.
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