
APRETÓN PRESIDENCIAL. George Bush saluda a un niño, mientras una multitud aguardaba ayer en las afueras de una iglesia de Austin (Texas), donde el presidente electo llegó a rezar acompañado de su familia y principales asesores.
|
Apuran traspaso
George Bush pone manos a la obra
AP, EFE y Reuters.
Washington y Miami. Finalmente consagrado presidente electo, George W. Bush inició ayer las tareas de su transición al poder mientras los líderes demócratas en el Congreso manifestaban su disposición a colaborar olvidándose de partidismos.
"El ultrapartidismo ya no es más una opción", comentó el líder demócrata en el Senado, Tom Daschle. "Es un requisito".
El senador Joseph Lieberman, compañero de fórmula de Al Gore, reanudó sus tareas en el Senado (al que fue reelecto por tercer periodo) y pronunció su propia admisión de derrota.
Bush y el vicepresidente electo Dick Cheney "figuran en mis oraciones", aseguró el senador demócrata, el primer judío candidato a un cargo nacional.
Tras resolverse la disputa electoral, los Servicios Generales de la Administración (GSA) autorizaron ayer el uso de un fondo federal de $5,3 millones para que el presidente electo los emplee en su equipo de gobierno de transición.
Cheney, vicepresidente electo y jefe de ese equipo, recibió las llaves de la oficina de transición, un pequeño local en Washington dotado con computadoras y otro material de oficina.
Para todos
Bush se encontraba en Austin, donde asistió ayer en la mañana a un servicio religioso en compañía de sus principales colaboradores.
A la víspera, Gore admitió oficialmente su derrota poniendo fin a la saga postelectoral. El gobernador de Texas "decidió que desea comenzar esto con un mensaje de oración y reconciliación", afirmó su asistente Karen Hughes.
"No me eligieron para servir a un partido, sino a toda una nación", afirmó Bush la noche del miércoles en su primer discurso nacional como presidente electo. El 20 de enero asumirá la presidencia como cuadragésimo tercer mandatario estadounidense.
Ari Fleischer, portavoz de Bush, señaló que todavía se están planteando si todo el equipo se trasladará a Washington o mantendrán los dos locales (el otro en Austin, Texas) para preparar la transición, que se ha visto reducida a 36 días, la mitad del tiempo que otros presidentes electos han tenido para realizar sus preparativos de gobierno.
El equipo de transición de Bush, que se ha financiado hasta ahora en su mayor parte con donaciones, ha recibido más de 21.000 solicitudes de trabajo para los 6.000 puestos libres que dejará la Administración saliente.
Además de estas cartas, el actual gobernador de Texas recibió miles de felicitaciones de todas partes del mundo.
Desde América Latina hasta Europa y Asia, diferentes mandatarios le hicieron llegar sus saludos y deseos de éxito. Solamente los diarios en Cuba cuestionaron la legitimitad de su triunfo.
Bush se aprestaba a reunirse ayer con directivos del Servicio Secreto para convenir los detalles de su protección.
Se anticipa que Bush hará su primera visita a Washington como presidente electo a principios de la semana próxima.
El presidente saliente, Bill Clinton y Bush se reunirán en la Casa Blanca, donde, por azar de la Historia, el actual mandatario estadounidense ofrecerá una cena a su sucesor, en un acontecimiento muy similar al que hace ocho años protagonizaron Clinton y su antecesor George Bush, padre del actual presidente electo.
Aclarar dudas
Si bien la disputa sobre quién ganó en el decisivo estado de Florida ya no interesa a Gore, despues que la Corte Suprema del país impidió, el martes, el recuento de votos, los medios de comunicación no quieren quedarse con la duda.
Los diarios The Miami Herald, The New York Times, The Los Ángeles Times, la revista Time y otros 18 medios acudieron a los tribunales de Florida para que se cuenten unos 10.750 votos de Miami-Dade no adjudicados en las elecciones presidenciales.
Los llamados "votos no adjudicados" son los que las máquinas dejaron a un lado porque sus sensores electrónicos no detectaron en las papeletas una perforación clara que indicara preferencia por algún candidato.
Según The Miami Herald, las autoridades del condado no se oponen a la petición, pero sí el grupo conservador Judicial Watch, que también quiere acceso a las boletas, pero ha pedido que nadie las cuente.
|