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PASO FIRME. Daniel Ortega confía en que los nicarag,enses lo harán presidente de la República en noviembre del 2001.


Daniel Ortega anuncia regreso al poder

"Voy a ser el presidente"

Descarta a otros precandidatos del Frente Sandinista
Asegura que ganará en primera vuelta y proclama: "FSLN principal defensor del sector privado"
Ofrece un régimen parlamentario para "decapitar el presidencialismo"


Carlos F. Chamorro (*)

¡Hagan sus apuestas senores! Daniel Ortega, el hombre que enciende las máximas pasiones y aversiones en el alma política nicaragüense, va por su cuarta candidatura presidencial, después de haber perdido en los últimos dos intentos en 1990 y 1996.

Veinticuatro horas después de celebradas las elecciones municipales del 5 noviembre, en que el FSLN ganó 11 de las 15 cabeceras departamentales del país incluida la capital, Ortega reclamó para si el triunfo político y proclamó su candidatura presidencial, en un clásico madrugonazo, que dejó paralizados a sus principales competidores en el FSLN.

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  • Ahora Ortega ya está oficialmente en campana y no sólo da por descontada la nominación de su partido, en la consulta popular que se llevará a cabo el 21 de enero, sino que asegura que ganará la Presidencia de la República en primera vuelta.

    Con un porcentaje mayor de opiniones negativas que positivas entre la población (-5%, según la última encuesta nacional de CID Gallup), Ortega no se inmuta ante el reiterado senalamiento surgido en su mismo partido, de que representa una candidatura perdedora y polarizante. Por el contrario, sostiene obcecadamente que el sandinismo cerrará filas con él, mientras que sus adversarios ofrecerán un frente dividido con varias opciones al electorado.

    El caudillo sandinista descarta las precandidaturas de sus companeros de partido -el diputado Victor Hugo Tinoco y el economista Alejandro Martínez Cuenca- porque, según él, "no se pueden improvisar liderazgos en el FSLN".

    Cuando falta un poco mas de un añoaño para las presidenciales del 2,001 y aún no se conoce quienes serán los contendientes de Ortega en el partido oficial (liberal), el Conservador, o en una eventual alianza de la tercera fuerza, es demasiado prematuro para aventurar pronósticos sobre los cálculos y las optimistas proyecciones de Ortega. Lo que si está claro desde ahora es que su virtual candidatura presidencial simplifica drásticamente los términos políticos de la campana electoral, trasladando el énfasis de los programas y las propuestas, a los símbolos y las personas.

    Con Ortega en la contienda, la campana de noviembre del 2,001 no será un debate de ideas, sino una competencia entre personalidades para convencer al electorado que sí pueden derrotar al caudillo sandinista.

    A continuación, Ortega habla de su candidatura y sus planes para gobernar Nicaragua.

    Usted ya inscribió su candidatura en la consulta del Frente, se supone que si lo hace es porque la quiere ganar, ¿por qué quiere ser Presidente del país nuevamente?

    Yo quiero ser Presidente de Nicaragua nuevamente porque creo que se nos debe dar oportunidad de gobernar en paz. No se nos dio esa oportunidad de gobernar en paz, y a pesar de que gobernamos en guerra le trajimos muchos beneficios a este país que hay que rescatar, a como también cometimos errores.

    La guerra creó condiciones muy duras que nos llevó a cometer errores, entonces es la oportunidad histórica ahora de hacer a un lado los errores y rescatar los aspectos positivos insertándolos en este nuevo proceso político, económico y social que está viviendo Nicaragua. Así como los liberales han tenido la oportunidad de gobernar o con la UNO gobernaron conservadores y liberales, creo que se le debe dar la oportunidad al Frente también. Precisamente, las elecciones son para eso, no pueden ser excluyentes y a mí me preocupa cuando escucho a algunos nicaragüenses que se obcecan en decir "cualquiera puede ser gobierno menos los sandinistas".

    Pero, ¿qué le hace pensar que usted puede ganar las elecciones? todas las encuestas señalan que usted tiene un buen piso pero tiene un techo demasiado bajo, es decir hay más de un 40 por ciento de la población que tienen una opinión totalmente contraria hacia Daniel Ortega.

    Yo me remito a los hechos, en las elecciones del 96 nosotros arrancamos con un techo de un 18 ó 20% y remontamos hasta un 42%, incluso, allí teníamos que haber ido a segunda vuelta porque los liberales no pasaron el 45% en la primera vuelta y allí fue donde se dio el fraude.

    Eso demostró que a pesar del ambiente todavía era bastante polarizado, de que no se jugó limpio en esa campaña porque en el período de silencio se violentó para hacer campaña en contra nuestra.

    Su afirmación de que los liberales no ganaron en primera vuelta no tiene ningún sustento, el conteo rápido que hizo Etica y Transparencia recuerdo perfectamente bien, le daba un par de puntos adicionales al Frente, pero ponía al Partido Liberal siempre por encima del 45%.

    Habían otros conteos que le daban a los liberales el 44% y conteos de observadores internacionales también, lo que obligaba a ir a una segunda vuelta y nos daban 42 a nosotros. Lo que te quiero decir es que en esos momentos era muy difícil la situación en el Frente, incluso, estuvimos buscando otro candidato, habíamos pasado por un período de contradicciones muy fuertes se habían separado muchos compañeros que habían ocupado altos cargos en el gobierno sandinista, se habían ido del Frente con otros partidos, etc., la campaña había sido muy violenta, habían esas opiniones que vos señalás, altamente negativas, por lo menos lo que reflejaban esas encuestas.

    Siguen existiendo esas opiniones...

    A pesar de eso logramos remontar a 42%, entonces no es cierto que nos quedamos estancados; creo que ahora las condiciones son mucho más favorables para que el Frente gane estas elecciones.

    ¿Y por qué cree que sus adversarios, en este caso los liberales, están muy contentos de conocer de que usted puede llegar a ser candidato presidencial del Frente, y que dentro del FSLN hay sectores muy importantes que están sumamente preocupados porque lo ven a usted como un líder del partido, pero no lo ven como un candidato ganador?

    Primero, yo no creo que los liberales estén contentos y prueba de ellos es la campaña que tienen, la campaña que ya arrancó, ellos van a estar en una guerra sucia, no se van a detener porque indiscutiblemente están preocupados. Vos los estás viendo que perdieron estas elecciones municipales y dicen que ganaron, entonces qué podemos esperar, entonces ellos no pueden estar contentos con la candidatura nuestra, porque ellos están claros que la candidatura nuestra es la más fuerte que tiene el Frente.

    Pero ellos argumentan que la candidatura suya les va a facilitar unirse con otras fuerzas para poner en minoría al sandinismo.

    Eso está en la cabeza de ellos, porque yo veo claramente que en Nicaragua se están definiendo nuevamente otros agrupamientos, veo claro un nuevo agrupamiento en los conservadores que están saliendo nuevamente a luz; es decir, el número de votos que ganaron los conservadores en estas elecciones fue sustantivo en relación a lo que tuvieron en el 96, allí se plegó el voto conservador a los liberales, a pesar de que llevaban un candidato los conservadores, ahora ya no.

    La tendencia va a ser en esa dirección, es decir, este país no puede vivir polarizado entre sandinismo y antisandinismo; este país tiene que irse normalizando en cuanto a que hay diferentes fuerzas políticas y que la gente puede optar.

    "No se pueden improvisar otros candidatos"

    Pero mucha gente considera que Daniel Ortega polariza al país, no lo digo yo, lo dice la opinión pública y la población en las encuestas, y no son los ricos los que hablan en esas encuestas sino los pobres, son más del 40% de la población que son pobres y que consideran que Daniel Ortega no sería una buena opción para ellos.

    Mirá, las encuestas en primer lugar, son relativas, yo las veo como un punto de referencia, porque yo recuerdo para el 90 que todas las encuestas nos daban la victoria y no resultó; entonces, eso sin menospreciar las encuestas, considero que son un punto de referencia muy importante.

    En los últimos tiempos hay varios ejemplos de elecciones en que se han derrumbado las encuestas. Yo lo que veo con claridad es que el Frente está cerrando filas y más allá del Frente un sandinismo amplio que no tiene esas posiciones porque hay sandinistas que no están en el Frente pero que están de acuerdo con la candidatura nuestra.

    Están cerrando filas porque está claro que es la candidatura que tiene un mayor acumulado en estos momentos y no podés estar improvisando, no podés ser coyuntural. Tenemos compañeros indiscutiblemente de mucha calidad, mucha calificación, el caso de Alejandro Martínez, de Víctor Hugo, que son precandidatos a la presidencia; pero un liderazgo no podés improvisarlo, y sobre todo, coyunturalmente de cara a una elección.

    Tenemos que ir trabajando para el futuro después de estas elecciones como ir fortaleciendo un liderazgo que en el mediano o largo plazo se vaya consolidando.

    En esta coyuntura yo asumí finalmente la decisión de ir a estas elecciones porque creo que es la oportunidad de que el Frente las gane y considero que independientemente de las opiniones encontradas que hay porque es normal que existan, finalmente va a haber un reagrupamiento.

    Pero, ¿no hay otra opción?, usted acaba de decir que hay otros precandidatos que tienen ciertas cualidades, ¿Por qué siendo el Frente tan fuerte y su liderazgo partidario tan sólido no respalda usted otra opción? ¿Nadie más puede representar el Frente mejor que usted?

    Considero que en estos momentos sería arriesgado porque el período que tenemos ya es muy corto, los liberales quieren salir con sus candidatos en enero y los conservadores a más tardar en febrero; nosotros vamos a ir atrás por el sistema que tenemos, nuestra consulta culmina el 21 de enero con las votaciones, después viene el Congreso que tiene que ratificar a los que hayan obtenido el 25% de la consulta para candidatos a diputados o a los que hayan obtenido el 35% para alcanzar la presidencia.

    Probablemente muchos televidentes pueden estar reflexionando, que a pesar de su experiencia, a pesar de su trayectoria, Daniel Ortega puede estar perdiendo contacto con la realidad también y lo que quiere es simplemente sacarse una espina personal como líder político.

    He tenido la dicha gracias a Dios de mantener contacto con la población, el contacto con la población diversa, población sandinista y población no sandinista, gente incluso, muy crítica nuestra la escucho, he tenido la capacidad de escuchar, incluso, insultos, no me inmuto ante los insultos porque creo que un dirigente político debe estar abierto a escuchar, precisamente porque tengo ese contacto con la realidad, considero es que en estos momentos que se nos presenta una oportunidad histórica para retomar nuevamente el gobierno no conviene meter elementos que vengan a crear incertidumbres o confusión en el Frente.

    Sus aliados de la democracia cristiana -lo dijo Luis Humberto Guzmán-, están apostando a que usted va a ganar la nominación de la consulta popular, pero que después usted podría renunciar para apoyar otro candidato, por ejemplo, a Agustín Jarquín. ¿Existe alguna posibilidad de que eso ocurra?

    Yo pienso que en una consulta como ésta donde van a participar miles de nicaragüenses, no pueden burlar ese voto, si la gente votó

    ¿No hay vuelta de hoja?

    No hay vuelta de hoja, que sí tenemos una política amplia con la Unidad Social Cristiana, es normal que ellos propongan al ingeniero Jarquín.

    Pero lo proponen porque ellos creen que usted es un candidato perdedor.

    Ellos tienen sus puntos de vista, pero si vemos las encuestas el ingeniero Jarquín está muy por debajo de Daniel, como te digo no es la última palabra la encuesta pero si la vemos como punto de referencia, realmente hay una diferencia bastante marcada. Entonces, yo más bien diría sumando fuerzas nos vamos a asegurar esa victoria. Es como ha dicho también el ingeniero Jarquín: esta es una alianza que no está detrás de cargos, sino que es una alianza que está detrás de un programa.

    ¿Y usted está apostando a ganar en primera vuelta, con más del 35% de losvotos?

    Así es.

    ¿Piensa que si no gana en primera vuelta podría haber una alianza en contra del Frente y en contra suya y perder?

    Primero, creo que vamos a ganar en primera vuelta y también creo que en las condiciones que está viviendo Nicaragua ya, cada día va a ser más difícil que se den esas polarizaciones que se dieron en el 90 y que todavía se repitieron en el 96. En la medida que el tiempo avance las elecciones van a ser más despolarizadas en nuestro país.

    Pero el mismo intercambio que usted tuvo con el presidente Alemán la semana pasada no nos dice, precisamente, que esa candidatura, incluso, las reacciones que se están generando dentro del Frente de sectores que están opuestos a su candidatura no porque estén en contra suya como líder sino porque quisieran otro candidato para ganar las elecciones, ¿no nos dice eso que vamos a tener una elección polarizada?

    Yo creo que no, porque la población, independientemente de lo que exista en la cabeza de los líderes políticos, la gran mayoría no quiere polarización, habrá una minoría que quiere pero la gran mayoría no, y creo que más bien le haría daño al dirigente político que insista en la polarización. Más bien tenemos que dar un mensaje de entendimiento, un mensaje constructivo.

    Yo entiendo a los compañeros que tienen sus puntos de vista, eso es normal, si yo recuerdo que en la guerra contra Somoza, habían compañeros que decían que estábamos locos cuando nos lanzamos para botar a Somoza, y construir un gobierno provisional.

    EL FUTURO GOBIERNO DE ORTEGA

    Usted ha dicho que quiere promover un régimen político parlamentario, ¿por qué?

    Porque desgraciadamente en la Asamblea tiene mucha influencia el Ejecutivo; entonces, por el peso que tiene el presidencialismo te debilita la Asamblea, te debilita todos los poderes.

    Por eso creo que tenemos que trabajar por un cambio profundo en este país para decapitar al presidencialismo y trasladar a la población más poder de decisión, que la gente sea más tomada en cuenta en la toma de decisiones, vía referéndum o lo que sea, y a la vez, trasladarle más poder a la Asamblea Nacional, subordinar el Ejecutivo a la Asamblea Nacional.

    ¿Y si usted regresara a la Presidencia en el 2001; ¿le gustaría ser decapitado y someterse a la Asamblea Nacional, estaría dispuesto a eso?

    Yo promovería ese tipo de proyecto, creo que sería sano para Nicaragua, nos daría más seguridad a todos, fortalecería la independencia de los poderes, subordinaría al Ejecutivo al Parlamento pero no basta trasladarlo sino que hay que traerle más poder a la población.

    ¿Qué puede hacer un Ejecutivo subordinado si todos los presidentes cuando llegan al poder lo primero que buscan es o un arreglo o un control de la Asamblea para poder pasar sus leyes; si un Presidente está subordinado a la Asamblea, qué va a gobernar?

    Bueno, allí tenés un ejemplo, Europa, todos los primeros ministros en Europa están subordinados a su Parlamento y funcionan muy bien, aun aquellos gobiernos que viven cambiando continuamente como es el caso de Italia que es de los que cambia con más frecuencia, pero tienen estabilidad.

    Veamos al escenario de una victoria electoral de Daniel Ortega, gana la Presidencia, nos ha dicho que estaría dispuesto a que decapiten esa Presidencia y se establezca un sistema parlamentario, ¿le daría continuidad a las políticas económicas del doctor Alemán o habría un cambio brusco?

    Lo primero que haría sería convocar a los líderes de los trabajadores, a los líderes de los empresarios, a los líderes de los productores agropecuarios, a los líderes de los transportistas, a los líderes de los comerciantes; es decir, al liderazgo de los diferentes sectores de la Nación, de la juventud, de las mujeres, etc., y decirles esta es la propuesta del programa que tiene el Frente Sandinista, con esta propuesta ganamos el gobierno, queremos enriquecer esta propuesta y esta es la propuesta económica que tenemos, queremos enriquecer esta propuesta con el planteamiento de ustedes; es decir, buscar una propuesta de consenso nacional, un programa de gobierno de consenso nacional.

    No se puede quedar bien con todos, comandante, hay que pagar costos, las medidas económicas son tragos amargos.

    No es lo mismo que se reúna el Presidente con el presidente del Banco Central, que es lo que han hecho estos dos últimos gobiernos y tomen las decisiones simplemente porque ellos ganaron sin tomar en cuenta a nadie. Muy diferente es cuando vos escuchás, lo que te permite enriquecer el planteamiento y te permite persuadirte por que es necesario dar algunos pasos.

    Cuando no hacés eso sencillamente lo que encontrás después es una resistencia de parte de los diferentes sectores frente a las medidas que estás tomando; entonces, tenemos que hacer una política de todos, porque realmente este país sólo puede salir adelante con la participación de todos los nicaragüenses.

    El sector privado tiene mucho resquemor, mucha desconfianza sobre la posibilidad de que usted llegara nuevamente a la Presidencia; algunos dicen por el contrario, que para darle confianza al sector privado usted tendría que ser como más papista que el Papa. ¿Qué haría usted para darle confianza al sector privado?

    Fijate que nosotros somos los mayores y mejores defensores del sector privado en todos estos años, porque las medidas económicas que se han venido aplicando sobre todo en los últimos tiempos son políticas que tienden a liquidar al sector privado y el Frente ha sido la única fuerza política que ha logrado contener muchas acciones del gobierno, ha logrado modificar muchas medidas del gobierno en la Asamblea Nacional.

    Recuerdo cuando la Reforma Tributaria, cuando la Ley de Bancos , quien fue sino el Frente Sandinista el que peleó en la Asamblea para que se escuchara a los empresarios cuando se reformaba la Reforma Tributaria y no saliera tal y como la estaba enviando el Ejecutivo con carácter de urgencia.

    Mucha gente más bien andaba alarmada con la propuesta suya de que se hiciera una condonación masiva de deudas.

    Cuando llegó la Ley de Bancos, igual, nosotros fuimos los que nos preocupamos porque los banqueros fueran tomados en cuenta y pudieran opinar, cerramos filas en la Asamblea y dijimos a última hora no sesiona la Asamblea si no se escucha a los banqueros porque era necesario y elemental.

    Tenemos una propuesta de reestructuración de la deuda, saneamiento de la deuda que es indispensable para que el país pueda realmente proteger a un sector productivo dispuesto a trabajar. Esta medida no debe ir solamente con el saneamiento de reestructuración, sino que debe de ir acompañada de lo que debe ser una revisión de los costos de producción.

    Hay que hacer políticas financieras especiales para los productores, hay que redefinir los costos de producción, crear condiciones para que el empresario, el productor sea competitivo en un mercado globalizado donde está en una posición totalmente desventajosa. Entonces el mejor defensor de la empresa privada en esta etapa histórica que estamos viviendo es el Frente Sandinista, esa es la realidad.

    ¿Es Daniel Ortega?

    Así es, así es, porque estamos convencidos que esto es fundamental para generar empleo.

    ¿Y también es el mejor defensor de los trabajadores y de los sectores populares, cómo puede ser esas tres cosas a la vez?

    Si no tenés a los productores con un buen financiamiento ¿qué empleo vas a dar?, si tenés fábricas cerrando todos los días, ¿qué empleo vas a dar?; entonces si queremos proteger a la gente pobre que necesita empleo, tenemos que fortalecer al sector privado y también tenés que luchar por mejorar los salarios porque aquí los trabajadores han vivido pagando costos elevadísimos con un salario congelado.

    Es un tema que está a la orden del día, hay una resistencia de parte del gobierno, resistencia de parte de algunos empresarios, los empresarios tienen que ponerse la mano en la conciencia, darse cuenta que si ellos mismos quieren seguir desarrollándose como empresarios tienen que ser conscientes con los trabajadores.

    ¿Usted está preparado para perder?

    Creo que el mayor aporte que le hemos dado a este país fue que en menos de ocho horas del 25 al 26 de febrero en 1990 no titubeamos, Daniel Ortega no titubeó en presentarse ante el pueblo en la madrugada del 26 de febrero para decirle perdimos estas elecciones y hay que entregar el poder, creo que ese es el mayor aporte que le hemos dado al pueblo cuando teníamos todo el poder.

    EL ESPEJO DEL CAUDILLO

    Hace cuatro años cuando usted calificaba a Arnoldo Alemán como un Somocista recalcitrante era realmente impensable el acuerdo político al que iban a llegar este año. Algunos liberales como don Enrique Bolaños dicen que para ellos fue un trago amargo entenderse con usted. ¿Qué ha significado para usted este tipo de entendimiento con el Doctor Alemán?

    Son entendimientos necesarios para el país, es decir, independientemente de las voluntades, o si te gusta o no , está de por medio la estabilidad de Nicaragua. Nosotros hubiésemos querido incluso, desde el gobierno de la UNO y luego con el gobierno liberal haber logrado acuerdo de mayor alcance, o pacto como quieran llamarlo, pero en el orden económico, social, político, o sea, cruzando todos los aspectos, pensando en un acuerdo que realmente le diese estabilidad a Nicaragua en el largo plazo.

    Bueno, no ha sido posible, yo diría que los acuerdos que tomaron con la UNO fueron acuerdos muy coyunturales, muy limitados; los acuerdos que tomaron también con el gobierno liberal han sido muy limitados, y no ha sido posible tomar un acuerdo nacional realmente de trascendencia.

    Su relación con Alemán pareciera una de amor y odio. Se entienden en ciertos temas, están al borde de la crisis en otros, incluso la semana pasada hubo un choque muy fuerte de insultos personales.

    Todas las relaciones entre los seres humanos son relaciones siempre complejas, no son relaciones solamente endosados u honrosas sino que tienen diferentes matices, en este caso hay momentos en que se dan situaciones que obligan a reaccionar, a no guardar silencio y es lo que estaba sucediendo cuando no querían dar los resultados de la elección del 5 de noviembre.

    A nosotros nos preocupó y tuvimos que demandarle al gobierno que no siguiese bloqueando el veredicto del Consejo Supremo Electoral. Pienso que a fin de cuentas aquí tenemos que entender, que independientemente de colores políticos los nicaragüenses debemos aprender a cohabitar.

    Indiscutiblemente en algunos momentos vamos a coincidir y en otros momentos no vamos a coincidir, en algún momento podemos chocar, pero lo importante es que no perdamos la capacidad de comunicación, la capacidad de diálogo.

    ¿Y cómo es su cohabitación, su diálogo con Arnoldo Alemán?

    Yo diría que estamos partiendo del hecho que él ocupa la Presidencia del país, desde el primer momento, en los primeros días de enero nos reunimos con él, inmediatamente después de la toma de posesión, a los pocos días y le hicimos el planteamiento de un acuerdo nacional.

    El problema es que él es de la lógica de que ganó el Partido Liberal, el Partido Liberal gobierna; nosotros como oposición indiscutiblemente hemos buscado la forma de hacer menos costoso para el país las contradicciones que se generan normalmente entre oposición de gobierno, y es la importancia del diálogo.

    En algunos momentos hemos logrado cierta convergencia, cierto consenso sobre temas de interés nacional; por ejemplo, cuando se discutió la Reforma Tributaria fue determinante el papel del Frente para que el gobierno no hiciera todo lo que se trataba de hacer y para que se tomara en cuenta la iniciativa privada.

    ¿Cómo describiría usted al presidente Alemán como negociador, cuando usted se reúne a negociar con él, qué tipo de negociador es Alemán?

    Pienso que busca como tratar de llegar a acuerdos que le signifiquen algún rédito al país, ese es el punto de convergencia primario que tenemos, ambos buscamos el beneficio para el país, en primer lugar. Luego, él tiene su tendencia a tratar de ir un poco más allá de lo posible, es la impresión que yo tengo. Nosotros hemos tenido una experiencia negociadora muy rica, dimensionamos mejor lo que es posible de lo que no es posible, pero en ese sentido, creo que él no tiene un sentido de lo que es posible y lo que no lo es, y a veces pierde contacto con la realidad y lo vemos actuando de una forma que no se corresponde con la realidad, política, económica y social de nuestro país.

    ¿Cómo califica el liderazgo de Arnoldo Alemán, qué es para usted Arnoldo Alemán, un presidente, un estadista, un caudillo?

    Lo que está a la vista es que logró asumir el liderazgo del liberalismo, logró reagrupar al liberalismo, lo cual le ha costado a los conservadores. Porque aquí tenemos los dos viejos partidos que son los liberales y los conservadores, y todo mundo habla que cuál es la tercera fuerza y la tercera fuerza es el Frente, esa es la nueva fuerza de Nicaragua, la fuerza joven, la fuerza nueva.

    Alemán tuvo ese brillo, esa capacidad. ¿Se va a consolidar como líder del liberalismo, se va a lograr consolidar como caudillo?, eso está por verse. Más bien las señales que están dándose es que su liderazgo se está debilitando, es un liderazgo muy nuevo, muy reciente, e incluso, diría muy coyuntural, no un liderazgo que ha venido madurando de forma natural sino que maduró como con "carburo" en una coyuntura determinada y cuando se cometen muchos errores como los que él está cometiendo ese liderazgo se puede perder.

    ¿Cómo se comunica usted con Alemán, tiene un canal permanente, se hablan cuando hay crisis, cómo se lleva a cabo esa comunicación?

    Tenemos un canal de comunicación, tengo al compañero Dionisio Marenco que es el que toma contacto con el Secretario de la Presidencia, y a través de ellos hacemos comunicación, y cuando es necesario tenemos comunicación directa por teléfono o nos reunimos.

    ¿Y cuándo fue la última vez que se comunicaron, en la crisis reciente hablaron?

    No. Antes de las elecciones tuvimos comunicación telefónica, luego no nos hemos comunicado.

    ¿Por qué?

    Yo pienso que él un poco se encerró después del resultado electoral, me parece que le ha costado asimilar el resultado electoral, aún cuando él dice que ganó, le ha de haber costado asimilarlo y eso ha dificultado la comunicación. Yo lo estuve buscando en momentos en que el Consejo no daba todavía los resultados, lo mejor era que buscáramos comunicación en lugar de que se generara una crisis mayor en el país, pero no fue posible hablar con él.


    Frases calientes

    Estas son algunas de las frases más relevantes que Daniel Ortega dijo durante la entrevista con Carlos F. Chamorro, en Managua.

  • "Se nos debe (Frente Sandinista) dar la oportunidad de gobernar en paz"

  • "Ellos (los liberales) van a estar en una guerra sucia"

  • "Nuestra candidatura es la que tiene un mayor acumulado en estos momentos"

  • "Un liderazgo no podés improvisarlo"

  • "Yo voy a ser presidente"

  • "Fijate que nosotros (sandinistas) somos los mayores y mejores defensores del sector privado"

  • "Se dan situaciones que obligan a reaccionar, a no guardar silencio y es lo que estaba ocurriendo cuando (en el Tribunal Electoral) no querían dar los resultados de la elección del 5 de noviembre".

  • "(Arnoldo Alemán) tiene su tendencia a tratar de ir un poco más allá de lo posible, es la impresión que yo tengo".

    (*) Periodista y analista político nicaragüense



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