
POR EL FORTALECIMIENTO.
Rafael Sequeira, presidente del ICE (derecha), manifestó ayer que el Gobierno nunca va a dejar sola a esa entidad. A su lado, la gerente, Ingrid Hermann.
|
Jerarcas ante comisión
Garantizan buena salud del ICE
Detallaron acciones de contingencia
Ismael Venegas Campos
Redactor de
La Nación
Los jerarcas del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) aseguraron ayer que esa entidad no padece de trastornos en sus finanzas.
Está poco endeudada un 27 por ciento de sus activos totales, generó ¢35.000 millones de ganancias el año anterior y dispone de un sólido patrimonio institucional.
Sin embargo, dicha solvencia empresarial convierte al ICE en el mejor contribuyente de las finanzas del Estado, lo que limita sus inversiones en el sector eléctrico y de las telecomunicaciones.
Por ejemplo, se le restringe su capacidad de endeudamiento y está obligado a generar un superávit que no puede invertir en planes de desarrollo.
Este panorama fue expuesto ayer por su gerente general, Ingrid Hermann, quien compareció ante la comisión mixta legislativa del ICE.
A la cita también asistieron el presidente ejecutivo, Rafael Sequeira, y los subgerentes, Armando Balma (energía) y Róger Echeverría (telecomunicaciones).
Fueron convocados para que se refirieran a las necesidades de los costarricenses en energía y telecomunicaciones durante los próximos 25 años.
Primera audiencia
Se trata de la primera audiencia programada por la comisión, que en la fase inicial de su trabajo tiene el objetivo de realizar un diagnóstico sobre los requerimientos de los consumidores en esos servicios públicos.
La radiografía financiera expuesta por Hermann fue bien recibida por los diputados de la comisión y los grupos sociales.
Según Hermann las inversiones del ICE en bonos del Gobierno ascienden a ¢70.000 millones
"Esa plata la tiene el ICE, pero por regulaciones (del Poder Ejecutivo) no la puede utilizar en proyectos de inversión en energía y telecomunicaciones", explicó.
Asimismo, el Gobierno obliga a la entidad a cederle fondos en calidad de donaciones (¢4.000 millones el año anterior) y mediante el pago del impuesto de la renta.
La funcionaria se quejó de las innumerables amarras legales y administrativas que afectan la eficiencia de la entidad.
Por ello, propuso una serie de medidas transitorias que ayudarán al ICE a solventar algunos de los problemas mencionados.
Soluciones
Sequeira insistió en que el ICE requiere soluciones a corto plazo.
Concordó con la buena salud financiera de la entidad; sin embargo, dijo que la empresa no puede cumplir con una inversión anual de $500 millones (unos ¢ 153.500 millones) en energía y telecomunicaciones.
"No es justo que el Estado tenga que cargar con esas inversiones", se quejó.
Insistió en que el ICE necesita de recursos privados para la ejecución de proyectos de desarrollo.
El diputado libertario Otto Guevara manifestó que, aunque el Instituto disponga de estabilidad financiera es difícil que satisfaga la demanda de los costarricenses.
Para Jorge Arguedas, representante laboral del ICE, la exposición de Hermann dejó claro que las autoridades políticas mintieron sobre verdadera situación financiera de la entidad durante la discusión del "combo energético".
"A Ingrid Hermann la tenían metida en el congelador. Lo que pasa es que en una comisión legislativa no se puede mentir", argumentó Arguedas.
El liberacionista Guido Monge dijo que los datos suministrados por la gerente permiten a la comisión tener un panorama amplio sobre la situación financiera del ICE.
"Lástima que no contamos con esa información durante la discusión del combo", aseveró.
La socialcristiana Vanessa Castro es del criterio que el ICE debe contribuir a la finanzas estatales.
Manifestó que si la entidad recurre a préstamos aumenta la deuda externa del país.
Medidas transitorias
A juicio de la gerente del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), Ingrid Hermann, estas medidas ayudarán a la entidad:
Transformar el modelo de contribución financiera del ICE al Estado, que le permita realizar inversiones. Por ejemplo, que el Gobierno le cobre un canon por el uso del espectro radioeléctrico.
Permitirle al Instituto explotar su capacidad de endeudamiento, el cual se destinaría únicamente para desarrollar proyectos de expansión.
Elaborar un contrato-plan entre el Estado y el ICE en el que se le pidan resultados y metas a la institución, a cambio de una mayor flexibilidad presupuestaria, de contratación de personal y tarifaria.
Que la institución incursione en nuevas tecnologías como Internet y la explotación de bandas celulares de segunda generación (PCS).
Mayor autonomía operativa. Esto es, que se le autorice a tomar decisiones en materia salarial y en la fijación de tarifas.
Simplificación de la contratación administrativa para una respuesta más ágil, ya que en una licitación pública se tarda unos dos años en la adjudicación.
Una adecuada política tarifaria que cubra los costos reales en que incurre la entidad.
|