
ARDUA Y DELICADA. Funcionarios electorales de Florida revisan, minuciosamente, los votos que pueden decidir el futuro de Estados Unidos.
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EE. UU. en suspenso electoral
Recuento en Florida definirá al Presidente
AFP
La pugna por la Casa Blanca entre el republicano George W. Bush y el demócrata Al Gore se definirá tras un nuevo conteo de votos iniciado ayer en Florida, donde el desempate final entre los candidatos podría mantener en vilo a Estados Unidos por diez días más.
Según la comisión electoral de Florida, con sede en la capital del Estado en Tallahassee, "el conteo quedará completado este jueves hacia el final de la jornada", aunque la pugna es tan reñida -1.700 votos a favor de Bush-, que podría ser necesario contabilizar los votos emitidos por correo desde el extranjero, prolongando la incertidumbre por hasta diez días más, advirtió el gobernador de Florida, Jeb Bush.
George W. Bush clamó victoria por anticipado pero destacó que es necesario esperar el conteo final; Gore insistió en que "se desconoce por el momento el resultado de la elección".
"Esta mañana tuvimos noticias desde Florida, de que el conteo final demuestra que el secretario (Dick) Cheney y yo ganamos el Estado de Florida", dijo George W. Bush a la prensa. "Si ese resultado es confirmado por el nuevo conteo automático, como esperamos que sea, habremos ganado" la Presidencia, dijo el candidato republicano.
Según Gore, "es necesario resolver esta elección de acuerdo con (la) Constitución y (las) leyes". "Aunque hayamos ganado el voto popular, es el voto del colegio electoral el que cuenta", destacó el vicepresidente.
Gore mantenía una ligera ventaja a nivel nacional en término de número total de votos, con un 48,95 ciento de sufragios contra 48,31 por ciento para Bush.
Editorial: Todo voto cuenta
Carta a los lectores:
La victoria que no fue
Gore ha obtenido 260 votos en el consejo electoral (deben obtenerse 270 para ganar la Presidencia) y Bush 246. Anoche, se desconocían aún los resultados en dos estados: Oregon, que cuenta con siete grandes electores, y Florida, con 25. El candidato que gane Florida superará el umbral de 270 grandes electores y se convertirá en el 43 presidente de Estados Unidos.
Noche de dudas
La madrugada del miércoles, los principales canales de televisión norteamericanos anunciaron que Bush había ganado la Presidencia tras conquistar los 25 votos de Florida. Gore llamó por teléfono a Bush para reconocer su derrota y felicitar a su adversario.
Sin embargo, a medida que se seguían escrutando los últimos recintos electorales, el margen de ventaja de Bush disminuyó y pasó a ser inferior a mil sufragios, lo suficiente como para poner en duda la victoria del republicano y desencadenar un nuevo procedimiento de conteo.
Finalmente, las televisoras se retractaron, volvieron a colocar a Florida como un Estado en disputa y Gore llamó otra vez a su adversario para retirar su mensaje de felicitaciones y de aceptación de la derrota.
Ayer, Al Gore despachó hacia Florida a su compañero de lista, Joe Lieberman (a la vicepresidencia), para asistir al nuevo conteo de los votos. Bush confió una misión similar al exsecretario de Estado James Baker.
Protestas
Numerosos electores demócratas protestaron en West Palm Beach, al norte de Miami, contra una presentación demasiado complicada de las opciones de voto en las máquinas electrónicas de ese precinto, que se prestaba a una confusión entre los votos destinados a Gore y los atribuidos al candidato del partido de la Reforma, Pat Buchanan.
Un líder demócrata del condado de Palm Beach advirtió sobre la posibilidad de iniciar un proceso judicial.
La publicación del resultado final pondrá fin a la incertidumbre y los vuelcos espectaculares que caracterizaron la velada electoral, tras la cual los norteamericanos despertaron ayer sin saber quién será su nuevo presidente.
Tanto Bush como Gore evitaron en sus declaraciones agravar la imagen de confusión que arrojó el escrutinio la noche del martes dentro y fuera de Estados Unidos. Buscaron, en cambio, presentarlo como una demostración de la salud democrática del país.
El propio presidente Bill Clinton hizo una declaración a la prensa afirmando que lo sucedido demuestra la importancia que tiene "el ejercicio del derecho de voto" en una democracia.
Sin embargo, a raíz de la incertidumbre sobre quién será el próximo presidente, el índice compuesto de la bolsa electrónica Nasdaq cayó un 5,39 por ciento y el Dow Jones, principal índice de Wall Street, perdió 0,41 por ciento (información en pág. 31-A).
El candidato ecologista, Ralph Nader, al que muchos calificaron de "saboteador" durante la campaña, rechazó la responsabilidad de una eventual derrota del vicepresidente, cuando numerosos expertos afirman que sacó votos claves a Al Gore, sobre todo en Florida . "Gore tenía todas las ventajas derivadas de su pertenencia a una administración vigente, pero jamás supo generar entusiasmo".
El Congreso, que también estaba en juego en los comicios del martes, quedó en manos republicanas, pero por un margen tan estrecho que cualquiera sea el Presidente tendrá que lidiar con un poder legislativo muy dividido.
Agitada noche
AP y RedacciónAP y Redacción.
Los Estados Unidos trataban ayer de volver a la normalidad tras la agitada jornada electoral del martes, que dejó a su paso una estela de sorpresivos virajes en el recuento de votos, decenas de periódicos y cadenas de televisión concediendo el triunfo a George W. Bush y felicitaciones en falso de jefes de estado para un presunto ganador aún no confirmado.
La primera conmoción de la noche se produjo a las 7:51 p.m. hora del este norteamericano (6:51 p.m. hora de Costa Rica) del martes, cuando la cadena CNN y al menos tres importantes cadenas de noticias más, informaron de que el vicepresidente Al Gore había ganado en La Florida, un bastión tradicionalmente republicano y el cuarto en importancia en cantidad de votos electorales (25). Ese resultado ponía a la cabeza al aspirante demócrata 54 contra 28.
Pero la alegría habría de durar poco más de dos horas en las filas de Gore. A las 9:55 p.m. (8:55 p.m. hora de C.R.), las mismas estaciones se retractaban y decían que la situación en ese estado permanecía sin definirse y que la lucha era muy reñida.
La información sobre el triunfo al vicepresidente se había originado en una proyección muy preliminar de Voter News Service (VNS), basada en una encuesta a la salida de las urnas, a la que posteriormente se le detectaron algunas inconsistencias . VTS es un consorcio creado por la agencia Associated Press (AP) y las cadenas de televisión ABC, CBS, CNN, Fox y NBC.
A la 2:18 de la madrugada de ayer (1:18 a.m. hora de Costa Rica), fue el cuartel republicano el que estalló en júbilo, cuando de nuevo CNN y las restantes cadenas noticiosas mostraron la proyección que le asignaba La Florida a Bush y con ello la presidencia de los Estados Unidos, al adicionar los 25 votos a los 246 que ya acumulaba y alcanzar 271, uno más de los requeridos. Hasta ese momento, Gore contaba con 249 votos electorales.
Cambios repentinos
El propio Gore fue víctima de las circunstancias. Entre la 1:30 y 1:45 a.m. de ayer (hora de C.R.), cuando los resultados le daban una ventaja a su contendor en La Florida de 50 mil votos y las cadenas noticiosas lo declaraban vencedor, el vicepresidente llamó a Bush para felicitarlo.
Poco después, de camino a una reunión con sus seguidores en la que reconocería que había perdido, uno de los asistentes del vicepresidente recibió un mensaje de radiolocalizador en que le comunicaban que la diferencia se había reducido a 6 mil votos. Para entonces, oficiales electorales de La Florida habían manifestado que debían contar los votos enviados por correo antes de dar un veredicto final y que las leyes de ese estado exigían que la votación se revisara cuando la diferencia era muy estrecha.
Gore reconsideró su decisión y llamó de nuevo a Bush entre las 2:30 y 2:45 a.m. para decirle que se retractaba de haber aceptado la derrota y que pediría un nuevo conteo de votos en ese estado.
Con el tiempo encima, la mayoría de los periódicos aún en espera de resultados habían soltado la noticia. The New York Post, en grandes letras rojas, tituló "Bush gana", mientras The Charleston Gazette, en Virginia Occidental, se inclinaba por el titular "Bush triunfa".
Reforma, en México; The Globe and Mail, en Canadá; Star, en Johannesburgo, y The Miami Herald, en Miami, lanzaron a la calle ejemplares con titulares semejantes.
Cerca de las 3 de la madrugada, The New York Times actualizó su sitio en Internet y consignó que Bush se apoderaba de la Casa Blanca, para retractarse una hora más tarde e informar de que la competencia estaba reñida, además de confesar que había lanzado unos 100 mil ejemplares diciendo que el gobernador de Texas "parece haber ganado".
Mientras todo esto ocurría, mensajes de felicitación del presidente francés Jacques Chirac y del mandatario alemán Johannes Rau, así como del presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, entre otros, habían cruzado el Atlántico hasta las manos de George W. Bush.
Más información en en páginas 6 y 8-A
La Nación también
La ola que levantó la elección presidencial de los Estados Unidos repercutió también en la redacción de este diario en la madrugada de ayer.
Como acostumbramos hacerlo en coberturas especiales, se habían tomado las previsiones del caso para hacer cambios de último momento y a horas en que normalmente el diario se halla en impresión, con miras a ofrecer a los lectores la información más actualizada y completa posible.
A la 1 a.m. del martes se envió a filmar una primera página con el título "Dramática elección", y la referencia de que al cierre de edición no había ganador aún, mientras se libraba una reñida lucha en La Florida, estado que se perfilaba como decisivo.
Dieciocho minutos después, con un 96 por ciento de los votos ya escrutados, todas las cadenas noticiosas le dieron el triunfo de La Florida a George Bush y con él la presidencia de los Estados Unidos.
Nuestra decisión fue dar por válido ese resultado, dadas las condiciones en que se producía. Y así lo reflejamos en la portada de la edición que llegó ayer a sus manos. (Más detalles en Carta a los lectores, pág. 2-A).
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