
SIN DESCANSO. Comisionados y funcionarios electorales proseguían ayer en Palm Beach, Florida, el delicado conteo de votos que mantiene sin aliento a Estados Unidos.
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Aumenta confusión en EE. UU.
Prensa impaciente ante embrollo electoral
EFE.
Washington.
La confusión aumentó ayer en Estados Unidos una semana después de los comicios presidenciales sin conocerse un vencedor, tras la aparición en escena de jueces y la escrupulosa verificación de votos en Florida, que podrían determinar los resultados electorales.
En los "talk-shows" o programas de debate en vivo de las principales cadenas norteamericanas, comentadores y analistas trataban ayer de predecir el final de este increíble embrollo en el que ha quedado la elección presidencial norteamericana.
"¿En qué terminará?", era la pregunta más frecuente, aunque los líderes republicanos y demócratas -llamados a explicar sus posiciones respectivas y engullidos por la polémica acerca del recuento de votos en algunos condados de Florida- han sido cuidadosos en no responder directamente a la interrogante.
Habla el Times
"Una semana, no más", dictaminó ayer The New York Times al fijar los "límites de la paciencia" de los norteamericanos, citando expertos para estimar que solamente "un solución rápida" de la crisis "beneficiará a la nación y a los dos candidatos".
El tema de la elección presidencial debe "ser resuelta en unos días y no en varias semanas", declaró por su parte Warren Christopher, uno de los consejeros del candidato demócrata Al Gore.
Consultado por la cadena de televisión NBC, el exsecretario de Estado lamentó las acusaciones de los republicanos, según las cuales los demócratas utilizan maniobras dilatorias.
Según un sondeo aparecido el lunes en la revista Newsweek, los norteamericanos están a favor de un nuevo conteo de votos en Florida, pero no quieren esperar el fin de una batalla judicial sobre eventuales irregularidades para conocer a su próximo presidente.
La encuesta precisó que la mayoría de los estadounidenses está en contra de que la espera se prolongue más allá del conteo en Florida de los votos que deben emitir los residentes en el extranjero, que debe concluir la semana próxima.
En un capítulo más de esta novela, la comisión electoral de Palm Beach (Florida) ordenó la noche del sábado el recuento manual del total de votos emitidos en ese condado, unos 431.000 sufragios (poco más del 1% de los votos), lo que podría inclinar la balanza a favor de Gore. El condado es de mayoría demócrata.
Tras completar el examen manual el mismo sábado de alrededor de 4.300 boletas de cuatro oficinas electorales de ese condado -que representan un poco más del 1% del electorado de Palm Beach- los tres miembros de la comisión electoral encontraron que 33 boletas en favor del vicepresidente no habían sido tomadas en cuenta por las máquinas, así como 14 votos en favor de George Bush. En relación al primer conteo, Gore ganó 19 votos tras este recuento manual. Las explicaciones técnicas sobre el tamaño y la forma de las marcas en las boletas se sumaron a la confusión, mientras que un juez tendra una audiencia en Miami hoy sobre un recurso judicial del equipo de Bush, que quiere impedir conteos manuales.
Dura senda
María Luisa Azpiazu
Agencia EFE.
Washington. Gane quien gane la agria disputa electoral en la que están actualmente inmersos republicanos y demócratas, el camino que tendrá que recorrer el próximo presidente de Estados Unidos no va a ser precisamente un sendero de rosas.
Tanto si la victoria es finalmente para el republicano George W. Bush como si la consigue el demócrata Al Gore, el nuevo presidente llegará a la Casa Blanca con un "mandato" muy debilitado.
El "mandato" -mandate en inglés- es un concepto complicado y sutil de la política estadounidense que en resumen viene a significar el "apoyo popular" con el que un presidente llega a la Casa Blanca.
Es decir, tiene que ver con el respaldo que el pueblo da a su líder, no con los votos electorales con los que este haya llegado a la Casa Blanca.
Los manuales de política estadounidense indican que los presidentes que ganan la elección con una gran mayoría popular tienen un gran "mandato", es decir, tienen las manos libres para gobernar como mejor les parezca.
Por el contrario, aquellos que ganan la presidencia con un estrecho margen sobre su contrincante -como será en esta ocasión- no tienen el "mandato" o respaldo popular para implementar sus programas como quisieran.
Sin duda y de forma casi automática, quien se ocupa de recordar al inquilino de la Casa Blanca que no es omnipotente es el Congreso, que juega un interesante papel en la puesta en práctica de esta tradición política.
De esta forma, el "mandato" suele tener a menudo un significativo efecto en las propuestas legislativas.
Esto quedó bien patente durante los ocho años de presidencia de Ronald Reagan (1981-1989) que ganó tanto la elección como la reelección con un gran apoyo popular y que, en consecuencia y a pesar de tener un Congreso de mayoría demócrata, contó básicamente con su respaldo en los grandes proyectos que quiso poner en marcha.
Kissinger preocupado
AFP y AP.
Berlín y Washington
El exsecretario de Estado norteamericano Henry Kissinger dijo ayer que prolongar la contienda electoral ante los tribunales puede afectar la democracia en Estados Unidos.
"Ninguna corte debe decidir una elección", declaró en una entrevista publicada ayer por el diario Welt am Sonntag.
Kissinger dijo que cuando se acabe el conteo de los votos en el estado de Florida "espero que el perdedor reconozca públicamente su derrota, evitando más trámites judiciales".
"Si todas las elecciones son impugnadas ante una corte, entonces el proceso democrático sufrirá mucho", declaró.
En Washington, los líderes republicanos del Congreso dijeron ayer que están dispuestos a trabajar con un nuevo espíritu con los demócratas, dado lo apretado de la composición de las dos cámaras legislativas tras las pasadas elecciones.
Los resultados no oficiales conceden a los republicanos 221 escaños en la Cámara Baja; 212 a los demócratas y dos independientes. Los republicanos tienen 222 representantes, los demócratas 211 y existe un independiente más un escaño vacante.
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