
NO CEDEN. Seguidores del candidato republicano, algunos de origen cubano, protestan en Miami contra la decisión judicial de llevar adelante el conteo manual de los votos.
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Palm Beach defiende decisión
María
Travierso (*)
Especial para
La Nación
Palm Beach (Florida). Los residentes de este condado en el centro de la Florida aseguran que tienen razón en pedir un recuento de los votos emitidos durante las elecciones presidenciales del pasado martes 7 de noviembre. Algunos incluso demandan una nueva votación.
"No entiendo por qué se preocupan, la ley de la Florida dice que cuando hay un margen tan pequeño entre los candidatos debe hacerse un recuento, es la ley", dijo a esta periodista costarricense Tom Maniotas, residente de West Palm Beach, de 67 años de edad y dueño de una agencia de seguros.
Maniotas fue uno de las decenas de residentes que se agolparon el sábado por la tarde a las puertas del edificio sede del ayuntamiento municipal para exigir un recuento de votos.
"La boleta era muy confusa, no estoy segura de sí voté correctamente por mi candidato Al Gore", aseguró por su parte Marlene Seits, historiadora de 58 años de edad. Acompañada por su hijo de 28 años, Sam McíCeusland, permaneció varias horas frente a la municipalidad de Palm Beach portando rústicos letreros en los que demandaban el recuento de votos.
Otras personas fueron más audaces, como el caso del reverendo Thomas Nasters que dijo: "no sólo se trataba de una boleta confusa sino que miles de mis hermanos fueron despojados de sus derechos al voto".
Según él, más de 19.000 votos de afroamericanos fueron descalificados. "Necesitamos una nueva votación", agregó.
Palm Beach es una ciudad majestuosa llena de rascacielos, hoteles de lujo y puentes que conectan a sus hermosas playas, donde se han construido mansiones de lujo, y en la que millonarios de todo el mundo acuden a vacacionar.
No sólo tiene casi 17 kilómetros de playas privadas para uso de estos residentes exclusivos, sino que se ha convertido en el centro de la disputa por la Casa Blanca entre Gore y el candidato republicano George Bush.
Centenares de periodistas, reporteros, camarógrafos, técnicos y ayudantes permanecen a la espera de noticias y forman un enjambre solo comparable con el que se vivía en La Pequeña Habana de Miami cuando la disputa por la custodia del niño Elián González.
Las autoridades de ese condado decidieron efectuar un recuento manual total de 425.000 votos al detectarse en una muestra selectiva nuevos sufragios para el candidato demócrata, Al Gore.
Tras la revisión manual inicial de sólo 4.600 votos se hallaron 36 nuevos sufragios para el demócrata Gore, mientras que un nuevo recuento automatizado total restó tres al republicano George W. Bush.
Pero estas diferencias hicieron pensar a los demócratas que si cuentan a mano los 425.000 sufragios de este condado puede cambiar el resultado final de Florida, decisivo para designar al nuevo inquilino de la Casa Blanca.
Carol Roberts, concejal del condado, anunció que habían decidido efectuar el conteo a mano y el recuento manual comenzó ayer a las 2 p. m.
Robert Nichols, director de comunicaciones del ayuntamiento, dijo el sábado que el reconteo será largo y que por lo menos les llevará 40 horas de trabajo. Sin embargo, no habrá tiempo para hacerlo. La Secretaria de Estado de la Florida reafirmó el lunes que el plazo para que los condados entreguen los votos certificados se mantiene para hoy martes, a las 5 p. m.
En Florida hay cuatro condados en que se quiere hacer recuento de votos. Palm Beach y Volusia, donde comenzó ayer lunes, y Broward y Miami-Dade, donde podría comenzar hoy martes.
(*) María Travierso es una periodista costarricense radicada en Miami, Florida.
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