
MUCHA PACIENCIA. William Daley, director de campaña de Gore (izquierda), y el senador demócrata Tom Daschle, hablan con la prensa el lunes. El equipo demócrata no tenía prisa ayer por terminar el conteo en Florida.
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Recuento le devuelve ventaja
Gore se llevaría Nuevo México
AP, AFP y EFE.
Albuquerque y Austin
El demócrata Al Gore recuperó la ventaja en las elecciones presidenciales en el estado de Nuevo México, al recibir ayer 500 votos en el condado de Doña Ana, donde los funcionarios se equivocaron al leer el total de sufragios enviados por correo.
Gore supera ahora al republicano George W. Bush por 374 votos, aunque los cinco votos electorales de Nuevo México no son vitales para darle la victoria a ninguno de los candidatos.
Mientras tanto, el equipo del candidato republicano a la Casa Blanca, George W. Bush, subió este martes el tono de sus opiniones en torno al interminable escrutinio de las elecciones en Florida, lo que, según analistas, evidencia el aumento de su frustración e inquietud tras una semana de escaramuzas políticas y judiciales que mantienen sin definir al próximo presidente de Estados Unidos.
Si Gore consigue los cinco votos electorales de Nuevo México, aseguraría 267 de los 538 que componen el colegio electoral, tres menos de los necesarios para obtener la Presidencia de Estados Unidos.
Al frente
El vicepresidente Gore recuperó ayer la ventaja en Nuevo México, tras una semana de altibajos en el conteo y en el que el margen de más de 6.000 votos obtenido por él la noche de la elección se evaporó en los siguientes días hasta convertirse en una ligera mayoría para Bush.
La noche de las elecciones, Gore fue declarado ganador de Nuevo México, pero, al sumarse los votos por correo, Bush acumuló una ventaja de 17 sufragios, que ayer perdió.
El cambio en el condado Doña Ana arrojó un recuento estatal total de 286.389 votos para Gore, contra 286.015 de Bush.
Bush se puso al frente luego de que el condado con más población en la entidad, Bernalillo, corrigió fallas en su sistema electoral que habían impedido el recuento de miles de votos.
Pero la revisión en el condado Doña Ana, donde funcionarios electorales se equivocaron al leer el total de votos en ausencia de un precinto pensaron que eran 120 cuando en realidad eran 620, devolvió la ventaja a Gore.
Diane Denish, presidenta del Partido Demócrata en el estado, se mostró complacida por las más recientes cifras. "Es bueno tenerlos (los votos adicionales) a nuestro favor, pero no estoy lista para declarar que el estado es otra vez de Gore", indicó.
En las filas republicanas, los consejeros de Bush cuestionaban ayer los recuentos manuales que se realizan en el estado de Florida, y reivindicaban la validez de los conteos automáticos ya realizados allí, que dieron el triunfo a su líder por escaso margen.
El exsecretario de Estado republicano James Baker, en nombre de Bush, pidió hoy a los demócratas que aceptaran como límite ayer en la tarde para que todos los condados de Florida entreguen sus resultados de las presidenciales del pasado día 7. Los demócratas rechazaron la petición.
"¿Cuándo va a terminar todo esto?", clamó Baker en Tallahassee (capital de Florida), exponiendo el sentimiento creciente de urgencia cada vez más perceptible entre el bando de Bush, que contrasta con la voluntad de "paciencia" del de Gore.
"Parece claro que los partidarios de Al Gore quieren continuar contando hasta que ellos estén satisfechos con los resultados", opinó una alta responsable del campo republicano, Karen Hughes.
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