
BRUTAL DETONACIÓN. Policías israelíes revisan los restos de un coche bomba, detonado ayer en la localidad de Hadera. Al menos dos personas murieron en la explosión.
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Nuevo atentado dinamitero en Israel
AP.
Jerusalén. Un vehículo cargado de explosivos estalló ayer al pasar un autobús en una aldea norteña israelí durante la hora de mayor tránsito de la tarde, informó la policía. Por lo menos dos personas murieron y unas 30 más resultaron heridas, según los médicos.
El primer ministro israelí, Ehud Barak, calificó el ataque de "bárbaro" y dijo que el jefe de la Autoridad Palestina, Yaser Arafat, era responsable en última instancia. Barak aseveró que Arafat puso en libertad a decenas de militantes islámicos y alienta a su pueblo para que ataque a los israelíes.
"El Estado de Israel ajustará cuentas con los autores y quienes los enviaron", manifestó Barak.
La Autoridad Palestina afirmó que Arafat no tuvo nada que ver con el estallido. Tayeb Abdel Rahim, un estrecho colaborador de Arafat añadió que Barak lo señaló con el dedo acusador con el fin de justificar nuevas agresiones contra los palestinos.
La explosión se produjo alrededor de las 5:20 p. m. local, en una zona comercial concurrida en el centro de Hadera, un pueblo de trabajadores 50 kilómetros al norte de Tel Aviv.
Un testigo ocular narró a la televisión israelí que el autobús salía de la estación central cuando pasó junto al automóvil-trampa estacionado frente a una pizzería.
La explosión fue tan poderosa que empujó al autobús contra un comercio cercano. Varios establecimientos comerciales se incendiaron y la explosión pudo ser escuchada en un amplio radio.
"El autobús entero voló por los aires", manifestó a radio Israel un testigo identificado como Shmuel.
"El piso del bus se retorció".
El director del hospital Hillel Yaffe, Meir Oren, dijo que había dos muertos y tres heridos graves en su establecimiento. Radio Israel habló de cuatro muertos, pero nadie confirmó ese dato.
La explosión ocurrió horas después que las topas israelíes que perseguían a un comandante de milicias dispararan contra dos automóviles palestinos cerca de un control militar y mataran por lo menos a cuatro pasajeros, entre ellos un prófugo.
La muerte de Jamal Abdel Razek y otros tres miembros del movimiento Fatah de Arafat, seguramente provocará nuevas represalias por parte de los palestinos.
Agentes de seguridad palestinos dijeron que el ejército abrió fuego sin provocación y que uno de los muertos era una mujer, pero luego se retractaron.
El ejército informó que los soldados que trataban de detener a Abdel Razek abrieron fuego cuando su auto trató de atravesar un puesto de control israelí cerca del asentamiento judío de Morag en el sur de la Franja de Gaza.
Murieron otros tres hombres, todos miembros de la milicia Tanzim, vinculada con Fatah, y se hallaron armas en el auto.
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