
NO MÁS. Miles de españoles desfilaron ayer por las calles de Barcelona para protestar por el asesinato, la víspera, de un exministro a manos de terroristas de ETA.
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Asesinato de exministro español
España sigue impactada
AFP.
España se mostraba ayer conmocionada por el brutal asesinato, la víspera, de un exministro socialista, a manos de la organización terrorista vasca ETA, que golpeó con ocasión del 25 aniversario del reinado de Juan Carlos I, que en 1975 reabrió las puertas de la democracia en España.
Un "comando estable" de ETA según fuentes oficiales asesinó de dos balazos en la nuca al exministro socialista de Salud (1982-86) Ernest Lluch, cuando el martes en la noche se disponía a salir de su automóvil, en el propio garaje de su casa, en un céntrico barrio de Barcelona. Lluch se convirtió así en la víctima número 21 de la organización terrorista en este año.
El atentado provocó una profunda conmoción en el país, que se movilizó ayer en una serie de manifestaciones "contra el terrorismo y por la paz" realizadas a lo largo y ancho de España.
Las principales manifestaciones se realizaron en Madrid, con unas 1.000 personas reunidas en la Plaza del Sol el corazón de la capital, y en Barcelona, donde el Partido Socialista rindió un emotivo homenaje a su militante muerto, con participación de 2.000 personas, según fuentes del socialismo.
Al mismo tiempo, 1.000 profesores y alumnos de la Universidad catalana, donde Lluch era catedrático en economía, rechazaron en otra concentración la "ola terrorista de ETA".
El único acto oficial que se mantuvo en el programa de festejos del 25 aniversario de la accesión al trono del rey Juan Carlos se inició en el Congreso de los Diputados con un minuto de silencio por la muerte de Lluch, que tenía 63 años.
"El terrorismo es expresión de un fanatismo cruel e irracional", afirmaba con tono emocionado el Soberano español al repudiar enérgicamente en su único discurso de la jornada este nuevo "crimen repugnante" perpetrado por "la banda terrorista ETA".
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