
DÍA ESPECIAL. El candidato republicano, George Bush, llegó ayer a Austin, Texas, para participar en los oficios religiosos dominicales y compartir con seguidores.
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George Bush muy cauteloso
AFP.
Austin, Texas. Fiel a su estrategia desde la elección, el republicano George W. Bush se mostraba este ayer confiado de su victoria sobre el demócrata Al Gore, pero cuidándose sus espaldas apelando jurídicamente la validez de los resultados finales de los recuentos manuales en Florida.
En el campo de Bush, en Austin, Texas, se negaron a especular sobre lo que haría el candidato en caso de que los resultados oficiales divulgados al público ayer en la noche confirmaran su ventaja sobre Gore en Florida.
El republicano se encontró confrontando un dilema de relaciones públicas y parecía dudar en sus declaraciones para no tropezar nuevamente con un hecho como el del pasado 7 de noviembre, día de las elecciones cuando asumió los hábitos de presidente electo para enseguida tener que dar marcha atrás.
"Todo depende lo que vaya a pasar hoy (ayer)", declaró el influyente republicano de la Cámara de Representantes, Roy Blunt, al canal CNN.
El gobernador republicano de Nueva York, George Pataki, también se negó a especular sobre este asunto, estimando ante la cadena CBS que "los estadounidenses van a reconocer que Bush ganó en Florida y por lo tanto la elección".
Se preparan todas las hipótesis, los republicanos están desde ya listos para denunciar la validez de la consideración en los resultados definitivos en Florida de los recuentos manuales de los boletines de voto, así como la exclusión de algunos votos por correspondencia.
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